-Blair. -Dice en tono ansioso.
Me aclaro la garganta, carraspeando.
-¿Papá? ¿Qué pasa? Te noto nervioso.
-Sí, es una cosa que...
-¿Qué? -Interrumpo.
-En seguida te lo cuento, lo primero. ¿Qué tal estás?
-Muy bien, ¿y tú? Pero, ¿qué es lo que pasa? Cuéntamelo ya.
-Bien, bueno. Es que... Es sobre tu madre.
Me da un vuelco al corazón. Me cambio el móvil de oreja con manos temblorosas.
-¿Mamá? ¿Qué... Pasa con ella?
-Bueno... La policía me llamó ayer... Cielo, creen que no fue un accidente.
Pierdo la capacidad de hablar. Tras medio minuto oigo la voz de mi padre.
-¿Cariño?
Sigo sin contestar, al cabo de no sé cuanto tiempo vuelvo a oír su voz.
-Blair, contesta por favor.
Me despejo la cabeza con una sacudida.
-Si... Sigo aquí... ¿Cómo que no fue un accidente? ¿Crees...? -Hago una pausa-. ¿Crees que la mataron? -Digo la última palabra en un susurro.
-Eso me dijeron. Yo no sé que creer. Me han dicho que mañana me volverán a llamar.
"Necesito ir allí. Tengo que ir allí. Ahora".
-Hago las maletas y voy para allá, cogeré el primer vuelo.
-Cielo, no hace falta, son solo conjeturas...
-Me da igual. -Le interrumpo-. Voy a ir.
-Vale, pero... No tengas prisa, ve con cuidado. No quiero que te pase nada de camino aquí.
-Estaré bien, nos vemos en... No sé cuanto, lo que me cueste.
-Me vas avisando cada vez que aterrices.
-Lo haré. Te quiero, papá.
-Y yo a ti, cielo.
-Nos vemos pronto.
Cuelgo y me quedo mirando la pantalla del móvil. Sigo tumbada en la cama, miro al techo. ¿Asesinaron a mi madre? No, no puede ser. Es imposible. Mi madre era buena, ¿por qué alguien querría hacerle eso? Y si fuera así, ¿por qué retomar el caso ahora? Me doy la vuelta, hundiendo la cara en la almohada y dejo que caigan las lágrimas.
No sé cuanto tiempo llevo así, los sollozos no cesan, ni las lágrimas. Puede que horas, no lo sé. Me escuecen las mejillas de llorar. Oigo que llaman al timbre. No me quiero levantar. Sea quien sea ya volverá, pensará que no estoy en casa. Loki ladra, seguramente en la puerta. Puede que pasen 5 minutos, el timbre vuelve a sonar. Me levanto a regañadientes y me seco las lágrimas mientras voy a la puerta. La abro sin mirar quien es. Ian está ahí, con dos vasos de cartón en un sujeta vasos y una bolsa marrón en la otra. Su sonrisa se cambia por la viva imagen del miedo, al verme. Entra en seguida y deja las cosas en la mesita del recibidor. Me coge la cara con las manos.
-¿Blair... Qué...? ¿Qué pasa...?
No puedo retener las lágrimas y rompo a llorar de nuevo, más desconsoladamente. Hundo la cara en su pecho y él me rodea con sus brazos. Le mojo el cuero de su chaqueta al llorar.
-Blair por favor, me estás asustando...
Levanto la cabeza para mirarle. Su mirada azul está cargada de preocupación y ansiedad. Sorbo por la nariz y le hablo con voz temblorosa.
-Es... Mi madre... He hablado con mi padre y... -Vuelvo a llorar, incapaz de hablar.
-Ven, vamos al sofá.
Me lleva hacia allí acariciándome suavemente la espalda. Nos sentamos y me apoyo en él, que me vuelve a rodear con un brazo.
-La policía ha hablado con mi padre, creen que lo que le pasó a mi madre no fue un accidente. -Digo ya un poco más tranquila.
Me coge la barbilla con la otra mano y hace que le mire.
-¿Cómo que no fue un accidente?
-Creen que la mataron.
Noto que se tensa debajo de mí, su pecho, su mano en mi barbilla. La retira y deja de mirarme, clava la vista al frente. Me incorporo un poco con cuidado de que no quite su otro brazo también de mi alrededor, para mirarle y veo que está... Como enfadado.
-¿Cómo...? ¿Qué clase de hijo de puta puede hacer algo así?
Se me hace raro verle hablar así, al ser siempre tan dulce y cuidadoso conmigo.
-No lo sé...
Me vuelve a mirar, esta vez suaviza su enfado, como hace cada vez que me mira. ¿Para no asustarme?
-Voy a ir a Málaga... Estaré unos días allí, con mi padre. A ver a que lleva todo esto. -Me miro los dedos.
-¿Quieres que vaya contigo?
Le miro otra vez. Por una parte que quiero decirle que sí, pero no quiero que me vea prácticamente llorando todos los días que esté allí. Al final le acabaré deprimiendo y se querrá largar de allí.
-Me encantaría que vinieras pero... No quiero que me veas así, como me has encontrado hoy.
-No me sentiría bien dejándote irte así, sin que este yo para abrazarte cuando lo necesites.
Me derrito por dentro. ¿Cómo me puedo resistir a eso?
-Pero no puedes dejarlo todo e irte así sin más.
-Sí que puedo, sobre todo por ti. -Me sonríe.
Ahogo un jadeo. Quiero decir algo pero no me salen las palabras. Ian ensancha su sonrisa de dientes perfectos.
-Entonces, ¿me dejas ir contigo?
Asiento.
-¿Cuando quieres salir?
-Hoy mismo, a poder ser.
-Vale, yo me encargo de todo. Tú solo haz las maletas.
-Pero también tengo que comprar los billetes...
-Ah no. -Me interrumpe-. De eso ya me encargo también.
-Pero...
Me pone un dedo en los labios.
-Sin peros. -Me vuelve a sonreír.
No le discuto y me limito a sonreírle también.
-Por cierto, hola. -Le digo y le doy un pico.
-Hola, preciosa. -Me acaricia la mejilla y me da otro, alargándolo un poco.
-¿Te apetecen donuts y chocolate caliente? Bueno, hace un rato estaba caliente.
Me río.
-Me apetece mucho.
Termino de poner la ropa interior en la maleta y la cierro. Creo que ya lo llevo todo. Ian ha ido a hacer unas cosas de última hora antes de marcharnos y ya ha reservado los billetes, el avión sale a las 9 y media de la noche, dentro de 3 horas. He convencido a Noah de que me cubra esta noche en el pub, y ha accedido sin rechistar. Sí es que es mas mono y está tan bueno... "Blair, por favor". Tras pensar esto me echo a reír. Ahora solo me queda alguien que me cubra en la cafetería, como no consiga a alguien la llevo clara. La cafetería lleva más trabajo que el pub así que no se lo puedo pedir a Emily, decido llamar a Holly. Tras contarle lo ocurrido le pregunto si puede estar la semana que viene en el Hard Rock unos pocos días, hasta que vuelva, ya que ha acabado los exámenes.
-Claro, sin problemas. -Me dice-. ¿Pero estás bien?
-Sí... Esta mañana estaba bastante chof, pero Ian ha venido y ya estoy mejor... ¿Sabes?
-¿Qué?
-Va a venir conmigo.
Holly suelta un gritito por el teléfono.
-¿En serio? Entonces se lo vas a presentar a tu padre.
-Sí, estoy de los nervios por eso. No sé que decirle...
-¿Qué te parece...? No sé, papá, este es mi novio Ian. Lo normal, ya sabes.
-Idiota... -Me río.
Más tarde, se lo cuento a Melanie y Olivia y por último a Matt.
17:00 Yo: una cosita más, ¿te puedes quedar con Loki hasta que vuelva?
17:00 Matt: Claro que sí, tú no te preocupes. Y vete contándome cuando sepas algo.
17:01 Yo: lo haré, espero que... Aquello no sea cierto.
17:01 Matt: Todo se solucionará. Estate tranquila, y ya sabes que estoy para lo que quieras :)
17:01 Yo: gracias por todo, te quiero muuuucho :D
17:02 Matt: Y yo a ti, cuídate mucho.
Es al único que no le he contado que voy con Ian, pero me da que él seguramente se lo cuente. Desde que fui a su casa y pasó aquello... No sé. No siento ganas de contarle mis cosas con Ian. Tengo una paranoia muy grande en la cabeza con eso. Me visto con unas mayas azul marino, una sudadera gris de deporte sin capucha y unas Nike negras de vestir para el viaje. Llevo la maleta al recibidor y espero viendo la tele a que Ian venga a recogerme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario