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viernes, 27 de febrero de 2015

Capítulo 17.

La vibración del móvil debajo de la almohada me despierta. Lo cojo a ciegas con los ojos cerrados y contesto.
-¿Si...? -Me sale una voz parecida a Chuky.
-¿Blair? -Contesta la voz de Ian.
Abro los ojos de golpe y me incorporo, veo estrellitas al hacerlo de golpe. Me aclaro la garganta.
-Sí, sí.
-Lo siento. ¿Te he despertado?
-Un poquito...
-No sabía que a estas horas seguirías durmiendo. -Dice divertido.
Giro la cabeza para ver el reloj digital de la mesita. Son las 13:20. Suelto una risita.
-No pasa nada.
-Te llamaba para preguntarte si querías cenar conmigo hoy.
-Claro, pero...
-Ya ya, luego tienes que ir a trabajar. -Me interrumpe-. Pero no nos alargaremos mucho. Después te llevaré.
-Me parece bien. -Noto que aún me sale voz de dormida, me aclaro la garganta de nuevo.
-Paso a por ti a las 8.
-Vale. Me pondré guapa.
-Ya lo estás siempre.
"Me muero". Él ríe al ver que no contesto, me he quedado muda.
-Luego te veo. -Dice.
-S...ssí... Adiós Ian.
-Adiós Blair. -Noto que está sonriendo.
Ninguno de los dos cuelga.
-¿No cuelgas? -Dice riendo un poco.
-Pensaba que lo harías tú.
-Y yo que lo harías tú.
Reímos los dos. Siento el impulso de decirle las ganas de verle que tengo y que no puedo esperar. Incluso de decirle que le quiero pero no puedo.
-Pues... Luego nos vemos. -Digo.
-Sí, adiós.
-Hasta luego. -Cuelgo.
Me vuelvo a tumbar riendo como una tonta.

-¡Mamá! -Grito entre lágrimas.
Me he caído del columpio al impulsarme tan alto y he acabado de rodillas en el suelo. Tengo dos heridas en cada rodilla de las que empiezan a salir sangre y rasguños en las palmas de las manos al intentar frenar la caída.
-¡Mamáaaaa! -Vuelvo a gritar.
Veo a mi madre corriendo hacia mí. Sigo llorando mientras espero a que llegue a mí, que me consuele con su abrazo. Se agacha en frente de mí y me acaricia el pelo con una mano. Me mira por todos sitios en busca de heridas. Se para en mis rodillas.
-No es nada cariño, ya estoy aquí, no es nada. -Me dice mientras me abraza para que me calme-. Ya está.
Ya no me salen lágrimas pero los hombros aún se me mueven por los sollozos. Le enseño las palmas de las manos. Ella me las coge y primero me da un beso en la izquierda, luego en la derecha. Después se levanta conmigo en brazos.
-Vamos a curarte las rodillitas. -Me da un beso en la frente.
Hundo la cara en su cuello y me dejo llevar.

Salgo de repente del recuerdo, noto húmedas mis mejillas, me las seco con el dorso de la mano pero salen más. Duele, duele mucho. La echo de menos. No es justo, ella debería estar conmigo. Tendría que estar aquí, abrazarme en los momentos duros, regañarme por tener la casa desordenada, aconsejarme sobre los chicos... Me tumbo de lado en el sofá y lloro desconsoladamente, hecha un ovillo. ¿Cuándo lo superaré del todo? Aún no soy capaz de aceptar el hecho de que ya no está, que no volveré a verla, a oler como olía ella, ni siquiera a discutir. Lo que daría aunque fuera por volver a discutir con ella. Pienso en mi padre, yo perdí a mi madre, pero él perdió al amor de su vida, su compañera perfecta, su roca. Los sollozos se vuelven más violentos, noto el cojín húmedo bajo mi mejilla. Oigo ruidos de patas acercarse, Loki. Se sube al sofá y se tumba a mi lado, me abrazo a su cuello. Al cabo de unos minutos Loki empieza a gimotear.
-Estoy... Bien. -Digo mientras sorbo por la nariz.
Le acaricio entre las orejas y estoy así unos momentos. Miro la hora en el reloj de mi muñeca, las 6 y media. Tendré que empezar a prepararme. Le doy una última caricia al perro y me levanto lentamente. Voy hacia el baño y me miro en el espejo. Tengo los ojos rojos y algo hinchados y unas ligeras ojeras de llorar. "Tenía que ser justo hoy". Dejo correr el agua de la ducha para que salga caliente y me cepillo el pelo, me desvisto y me meto en la ducha. A los 10 minutos salgo, me envuelvo en una toalla y salgo para ir a mi habitación a elegir la ropa. Intentando no pensar en mi madre. Me decido por unos leggins negros, una blusa sin mangas color granate y unas manoletinas negras. Dejo la ropa sobre la cama y voy al baño a secarme el pelo.
Me estoy dando los últimos retoques cuando suena el telefonillo. Doy un respingo y corro a contestar. Descuelgo.
-¿Si?
-Soy yo, Blair. -Dice Ian.
-Ahora bajo... Dame un minuto.
-No me moveré. -Dice divertido.
Sonrío al auricular y cuelgo. Voy a la habitación para coger una chaqueta de cuero marrón claro y un bolso negro. Me hecho colonia y salgo.
-¡Adiós Loki!
Se oye un ladrido y río, cerrando la puerta. Dentro del ascensor me miro al espejo y me coloco bien el pelo, nerviosa. No he conseguido taparme del todo las ojeras. El ascensor llega y respiro hondo. A través del cristal del portal lo veo a unos metros, de espaldas. Vuelvo a inspirar hondo y salgo. Ian se gira al oír la puerta, me mira de arriba a abajo y vuelve a mis ojos con una sonrisa. Lleva un suéter marrón con una chaqueta de cuero negra, pantalones vaqueros azul oscuro y unos zapatos del mismo color que la chaqueta. Podría ponerse una bolsa de basura y estar igual de perfecto. Me doy cuenta de que le he estado mirando de arriba a abajo más tiempo del que él lo ha hecho.
-Ho... Hola. -Consigo decir.
Ian se acerca a mí.
-Hola. -Sonríe-. Estás preciosa, como siempre.
-Y tú.
Alza una ceja, sonriendo.
-¿También estoy preciosa?
Se me escapa la risa, mi risa de verdad, la que solo quiero que oigan mis amigos y me siento completamente imbécil. Él se ríe, mostrando esos dientes tan blancos y perfectos. ¿Por qué todo en él es tan perfecto? Cuando deja de sonreír observo sus labios... Y no me puedo resistir, me lanzo hacia él y le beso poniendo mis manos a ambos lados de su cara, nos tambaleamos un poco por el impacto y él me rodea la cintura, me abraza tan fuerte que me alza un poco, de modo que toco el suelo con las puntas de los pies. Movemos nuestros labios una vez y nos separamos.
-Podría acostumbrarme a este recibimiento.
Le sonrío sin decir nada. Ian quita sus manos de mi cintura y me coge la mano, dirigiéndome al coche.
-¿A dónde vamos? -Pregunto mientras me abre la puerta.
Me siento.
-He preparado una cena en mi casa, velas y esas cosas. -Se encoge de hombros, como algo vergonzoso.
"¿Pero por qué es tan mono?".
-Suena genial.
Me mira y nos sonreímos mutuamente durante un segundo. Después cierra la puerta y va hacia su asiento. Arranca y nos ponemos en marcha. Noto vibrar el móvil y lo miro, tengo una perdida de mi padre. Lo llamaré luego.
-Blair.
-¿Si? -Me giro mientras guardo el móvil. Estamos parados en un semáforo. Por lo que seguro que me ha estado mirando.
-¿Estás bien? -Me mira algo ansioso.
-Claro, ¿por qué?
Se muerde el labio antes de hablar.
-¿Has estado... Llorando?
"Mierda".
-Yo...
-No hace falta que contestes, no es cosa mía. Lo siento.
El semáforo se pone en verde y arranca.
-Es solo que... Esta tarde me he acordado de mi madre, nada más.
Alarga su mano derecha hacia la mía pero a mitad de camino se detiene y la vuelve a llevar al volante.
-¿Por qué te has detenido?
-No sabía si preferías que te ofreciera algún tipo de consuelo o que simplemente me quedara en silencio.
-Cogerme la mano está bien.
-Vale.
Me coge la mano y entrelaza sus dedos con los míos, en mi regazo. Nos pasamos todo el camino hasta su casa así y se las arregla para conducir y cambiar de marchas con una sola mano.

viernes, 13 de febrero de 2015

Capítulo 16.

Suena la alarma y alargo el brazo para apagarla. Me giro y Holly se ha despertado también. Al ver mi cara de dormida se ríe.
-Si quieres quédate durmiendo. -Digo con voz ronca-. Al mediodía vuelvo.
-No, voy contigo. Me gusta madrugar.
La miro como si estuviese loca.
-¡Mis oídos! -Me los tapo y finjo dolor.
Ella se ríe.
-No todos somos tan dormilones como tú.
Me estiro para despertar el cuerpo mientras Holly se levanta para subir la persiana, de golpe.
-¡Noooooo! -Me tapo la cara con la almohada.
-¡Vamos! ¡Que hace una mañana muy bonita!
Estira los brazos frente a la ventana en plan Titanic.
-¡Nooooo! -Repito.
Me quito poco a poco la almohada para que se acostumbren mis ojos a la luz. Holly se dirige a la puerta de la habitación.
-Voy a ir preparando el desayuno. -Dice antes de salir.
"Pero que energías, si se acaba de levantar". Me incorporo lentamente, quedándome sentada unos instantes. Después de quedarme un minuto embobada mirando la pared, me levanto y voy al baño a lavarme la cara. Oigo el jaleo que está montando Holly en la cocina y voy hacia allí. Ella me mira cuando entro.
-Chica, alegra esa cara.
Le dirijo una sonrisa forzada y se ríe. A continuación va al equipo de música y elige un disco, lo pone y suena "American Idiot - Green Day", pongo los ojos en blanco ante su entusiasmo. Holly vuelve hacia mí mientras canta a todo volumen, no puedo resistirlo y sonrío uniéndome a ella.

Quedan cinco minutos para que acabe mi turno y Emily y yo atendemos a los últimos clientes mientras esperamos a que lleguen nuestros relevos. Holly ha ido a pasear a Loki por mí, le he dejado las llaves de casa de repuesto para que lo deje allí después y así ella va a la uni a ver el resultado de los exámenes. Entrego el café al chico que lo ha pedido, que lo coge dirigiéndome una sonrisa y se la devuelvo automáticamente.

Al entrar en casa Loki viene corriendo hacia mí. Dejo las llaves en la mesa y me agacho soltando el bolso en el suelo para acariciarle. Le agarro la cabeza y le rasco entre las orejas.
-¿Qué? ¿Me has echado de menos?
Loki gruñe de placer y gira la cabeza, veo que tiene un papel doblado enganchado en su collar. "¿Y esto?". Lo cojo y lo desdoblo mientras él se sienta en frente de mí. Observo una letra redonda y bonita.
Siento no haber dado señales de vida en todo el día, la vida de actor es muy ocupada. Mañana te lo compensaré :)
Ian.
PD: tu amiga Holly es muy simpática.
Estoy con la boca medio abierta mientras leo. Esto si que no me lo esperaba. Empiezo a sonreír poco a poco y abrazo a Loki que estaba a mi lado. Me da pequeños lametones en la mejilla.
-Así que le has visto ¿éh? -Le digo mientras sigo abrazándolo.
Loki se revuelve, cansado ya del achuchón y le dejo ir. Me levanto del suelo cogiendo el bolso y voy a mi habitación. Decido mandarle un mensaje para que sepa que he visto su nota.
13:30 Yo: ¿Entonces me lo compensarás? ;)
Tras cinco minutos tumbada en la cama me llega su respuesta.
13:35 Ian: Sí, ya te iré avisando ;) xx
Suspiro como una idiota enamorada y me voy a la cocina a hacerme la comida sin dejar de sonreír.

Por la tarde decido ir a visitar a Matt a su casa. Me visto en un momento y estoy lista en unos minutos. Antes de salir le lanzo un beso a Loki que me mira contento moviendo la cola y le sonrío. Al salir voy a la parada del autobús más cercana, pues el capullo de Matt, que tiene dinero para aburrir, vive cerca de Beverly Hills. Me encanta ir a su casa, de lo grande y bonita que es. Subo al bus y voy hasta un asiento vacío al fondo. Me coloco los auriculares y elijo una canción al azar, miro por la ventana. Me acuerdo de cuando empecé a salir con Matt. Un día me llevó a dar una vuelta por Beverly Hills y vimos a Paris Hilton salir de su casa con su perrito vestido igual que ella, nos reímos toda la tarde. Paso el viaje recordando momentos hasta que llego a la parada y me bajo. Ando un poco hasta llegar a su casa y toco al telefonillo. Me acerco a la cámara de manera que solo me verá el ojo. Oigo una risa al otro lado.
-Que ojo más bonito. -Dice Matt.
Separo la cara de la cámara y sonrío. Se oye un zumbido y abro la puerta, entrando. El patio de la entrada es bastante grande, tiene una especie de rotonda en el centro de césped con arbustos y flores. El suelo de alrededor está hecho de tierra y piedrecitas, en una esquina del patio está su Mini Cooper, (cuando nos montábamos en él bromeaba llamando al coche "mi primo", el muy gracioso. Debido a mi apellido), justo delante de la pared del garaje, donde dentro tiene un Range Rover. Al parecer Los Ángeles está lleno de ese modelo de coche. Voy hacia la puerta y cuando estoy allí Matt abre la puerta. Hace una reverencia y señala dentro para que pase.
-Señorita.
Suelto una sonrisa y paso dentro.
-Caballero. -Digo al pasar por su lado.
Subimos al piso de arriba, a su cuarto.
-¿Y tus padres? -Pregunto al ver que está solo.
-Han salido a hacer no se qué. -Se sienta en le mesa del ordenador y veo que teclea algo.
-Ah... -Me siento en la cama-. Antes he estado con Holly.
-Ya me ha contado. He quedado un rato con ella, estaba paseando a tu perro.
Me incorporo en su cama para mirarle, sigue de espaldas en el ordenador.
-¿No habrás visto por casualidad a Ian?
Gira su silla hacia mí.
-No, ¿por qué?
-Porque estuvo con Holly, le puso una nota dirigida a mí a Loki en el collar. La vi al llegar a casa.
-¿Y qué ponía? -Dice interesado.
-Que ya me compensará por no haber dado señales de vida hoy.
Matt entorna los ojos y sonríe un poco.
-Compensar...
-¿Qué? -Río un poco.
-Blair va a pillaaaaar.
-¡No! -Me río a carcajadas.
Matt se levanta de la silla y anda por la habitación.
-¡Blair va a pillaaaaaaaar! -Se pone las manos en la boca para gritar más alto.
Me levanto de la cama y corro hacia él, aún riendo.
-¡Blair va a pi...!
Le tapo la boca con la mano para que se calle.
-¡Ya vale! -Digo entre risas.
Él dice algo debajo de mi mano pero no le entiendo y la retiro. Me mira callado unos instantes, aguantándose la risa. Le miro con una ceja alzada al ver que no dice nada.
-¡VAS A PILLAR! -Grita de repente.
Me sobresalto pegando un bote hacia atrás y él se empieza a partir de risa.
-¡Capullo! -Río y le empujo sobre la cama.
No me doy cuenta de que me tiene agarrada por los brazos y me arrastra con él, de modo que caigo en la cama encima de él. Tengo su cara muy cerca, demasiado. Nos miramos a los ojos y veo que él me mira fugazmente los labios. No, no, ahora no. Otra vez no. No puede pasar esto, no quiero joder las cosas. Me quito de encima de él y me quedo sentada a su lado. Noto que tengo el corazón acelerado. "Joder...". Sigo a su lado en silencio sin saber qué decir.
-Tengo hambre. -Dice Matt, yo suspiro por dentro de alivio-. ¿Bajamos?
-Vale. -Digo con voz de niña. Intentando disimular lo ocurrido.

Cojo un trozo de tarta, la que Blair y yo hicimos esta tarde, poco después de... Aquello. Estoy confuso, ¿la sigo queriendo como antes? Siempre he sabido que los que han tenido una historia no pueden ser amigos, hacer como si no hubiera pasado nada. En este caso me ha tocado a mí. Me pregunto si será tan difícil para ella como lo está siendo para mí. Cuando la he tenido tan cerca, sus labios casi tocando los míos, esa boca que tanto he echado de menos. Estuve a punto de besarla, pero vi el miedo en sus ojos. Está enamorada de Ian, no puedo meterme en medio. No puedo hacerle eso a mi amigo, no puedo hacerle eso a Blair, no puedo hacerme eso a mí... Sin embargo, los recuerdos me golpean inevitablemente...
Veo su espalda desnuda, está tumbada boca abajo en mi cama, únicamente tapada por la sábana hasta la cintura. Su cabeza está girada hacia mí, está dormida. Es tan preciosa que no me acostumbro. Un mechón de pelo castaño le cae por debajo de la nariz y se mueve cada vez que ella respira. Alargo la mano para retirárselo, con cuidado de no despertarla. Deslizo la mano hacia abajo y le acaricio el hombro, bajando por su espalda hacia el principio de la sábana. Vuelvo a mirarla y veo que sonríe ligeramente. ¿Está despierta o soñando? Quito mi mano de su espalda y Blair abre los ojos. Me mira y los vuelve a cerrar.
-¿Me estabas viendo dormir? -Pregunta con voz suave.
-Sí.
Vuelve a sonreír. Me encanta verla sonreír, me hace feliz ver que ella lo es.
-Prométeme una cosa. -Abre los ojos y me vuelve a mirar.
-Lo que quieras. -Contesto devolviéndole la mirada.
-Que esto es para siempre.
Sonrío.
-Te lo prometo.
Ella acerca su cara a la mía y me besa, muy despacio. Entonces sé que esto es para siempre.

viernes, 6 de febrero de 2015

Capítulo 15.

Ella llega donde estamos nosotros y le da un breve abrazo a Ian, que se lo devuelve nervioso. Yo miro sin comprender, aún con cara de haber visto un fantasma. Ian me dirige una fugaz mirada de disculpa. Nina me mira y una sonrisa aparece en su cara.
-¡Eh, hola! -Me saluda.
-Hola. -Le devuelvo el saludo y sonrío, pero noto que la sonrisa no llega a mis ojos. ¿De qué va esto?
-¿Os conocéis? -Pregunta Ian frunciendo el ceño, confuso.
-No exactamente... -Contesto.
-Fuí esta mañana al Hard Rock donde ella trabaja.
-No sabía que también trabajabas en una cafetería. -Ian me mira curioso, yo me enojo de hombros a modo de disculpa por no contárselo. Él vuelve a mirar a Nina-. Bueno, ¿qué haces aquí?
-Yo también me alegro de verte... -Pone una expresión de fingido dolor-. Estaba con Julie y me ha dicho que se ha cambiado la hora de rodaje de mañana, me pidió que te lo dijera.
-¿Y no podías mandarme un mensaje? -Dice con voz suave, supongo que por no parecer borde, como antes.
-Pasaba por aquí y como te he visto pues... -Vuelve a mirarme.
Yo desvío la vista de la de ella, porque la estaba mirando de arriba a abajo. Nos quedamos los tres en silencio unos instantes. Yo miro a lo lejos como Loki y Nietzsche juegan. Tengo un mal presentimiento sobre Nina e Ian.
-Pues yo me voy ya. -Rompe ella el silencio-. Hasta luego chicos. -Nos dirige una sonrisa.
-Adiós. -Decimos los dos a la vez.
Ella se aleja, observo su pelo largo y castaño balancearse con su movimiento, mucho más bonito que el mío... La sigo mirando sin darme cuenta de que tengo el ceño fruncido ligeramente hasta que desaparece. Ian chasquea los dedos en frente de mi cara y le miro, suavizando la expresión.
-¿Qué pasa? -Me pregunta.
-Nada.
Él me sigue mirando, porque no me cree. Me encojo de hombros.
-¿Estuvisteis juntos? -Suelto sin pensar.
Supongo que él se esperaba algo así, al no alterarse su expresión lo más mínimo.
-Sí.
-Ah. -Desvío la mirada de él.
-¿Sabes que solo tengo ojos para ti no?
Mi corazón se acelera en seguida y vuelvo a clavar mi mirada en la suya. Está con las manos en los bolsillos de su pantalón vaquero y con una expresión tan dulce que me olvido por completo de la situación de antes.
-Pues... -Digo sin saber que contestar.
-Pues ya lo sabes. -Me sonríe.
No sé en ese momento que pasó por mi cabeza para decir lo que le dije a continuación, pero decidí ser sincera con él.
-Ian yo... -Me miro los dedos de las manos-. Me gustas mucho, creo que ya te habrás dado cuenta de eso. Quiero que sepas que... -Me tiembla un poco la voz debido a los nervios.- Que soy muy insegura y no sé... Yo...
Ian se acerca del todo a mí y me coge la cara con las manos, obligándome a mirarle e interrumpiendo lo que estaba diciendo junta sus labios con los míos, con fuerza, durante unos segundos y se separa. Yo suelto la respiración que tenía contenida por su beso en un jadeo y él sonríe, sigue con los ojos cerrados y tiene su frente en contacto con la mía.
-No sabes cuanto deseaba oírte decir por fin lo que sientes. -Se separa para mirarme-. Jamás te haría daño. -Ahora está serio, yo le miro a los ojos fascinada por su mirada azul-. Nunca pensé que sentiría algo tan fuerte y tan rápido como me ha pasado contigo.
Le acaricio la mejilla con dos dedos y él cierra los ojos, aprovecho para acariciarle el párpado derecho y luego el otro. Después dejo caer la mano hacia una de las suyas que reposan aún a ambos lados de mi cabeza. Ian abre los ojos. Nos sonreímos como dos tontos durante unos segundos. Oímos unos ladridos a nuestros pies. Desviamos la vista hacia allí, son nuestros perros, Loki me da en la pierna con el hocico. Ian se aparta de mí y se agacha frente a mi perro, le acaricia la cabeza.
-No te pongas celosillo éh. -Loki le da un lametón en el final de la barbilla.
Nietzsche también quiere su parte y se intenta hacer sitio entre ellos. Me río mientras los observo.

Me observo en el espejo del ascensor mientras subo a casa con Loki a mi lado sentado y cansado, ha sido un paseo largo. Veo la sonrisa de idiota que no se me borra de la cara y el color de mis mejillas, "¿quién es esta chica y que ha hecho conmigo?". He sido tan feliz estos últimos días... Recuerdo el último beso que nos hemos dado abajo en el portal después de que Ian insistiera en acompañarme a casa. El ascensor llega al cuarto piso con la sacudida de siempre, sacándome de mis pensamientos y salimos Loki y yo. Ya en casa dejo la correa y las llaves encima de la mesita de la entrada y voy al sofá, tirándome por encima del respaldo, al estar colocado de espaldas a la puerta de casa cuando llego. Sigo con esa sonrisa dibujada en mi cara. En ese momento suena el timbre. Loki está tan cansado que no corre a la puerta ladrando como de costumbre y está tumbado en su cama. Me levanto de un salto y voy a la puerta. Abro y veo a Holly ahí plantada. Holly es un poco menos alta que yo, tiene el pelo negro a la altura de los hombros, los ojos marrones y es morena de piel. Ella me ve y grita. Yo hago lo mismo y nos abrazamos muy fuerte balanceándonos de un lado a otro.
-¡Parece que hace una eternidad que no te veo! -Me dice y me da un beso en la mejilla.
Seguimos abrazadas.
-¡Sí! Como te he echado de menos.
Nos separamos y entramos en casa, nos sentamos en el sofá. Yo me siento girada a ella con las piernas cruzadas encima del sofá.
-Bueno, ¿qué ha pasado contigo durante mi encierro? -Pregunta.
Sonrío.
-¿Por qué lo dices?
-Por esa cara de felicidad que me tienes.
Agarro un cojín y entierro la cara en él, soltando un gritito de emoción. Holly me lo quita a la fuerza y ríe.
-¡Cuenta!
-Pues hay un chico...
-¿Cómo se llama? -Me interrumpe.
-Ian. -Digo su nombre con adoración, como acariciándolo con la lengua al decirlo.
-¿Cómo es? -A ella le brillan los ojos de emoción.
-Pues... -Visualizo la imagen de él cuando estábamos sentados en el cartel de Hollywood-. Alto, fuerte, está muy bueno, -recalco el "muy", Holly sonríe- pelo negro, ojos muy muy azules, es perfecto. -Sonrío-. Simpático, amable, se preocupa por mí... ¡Le gusto! -Sonrío más y Holly da unas palmaditas emocionada-. ¿He dicho ya que es perfecto?
-Solo unas mil veces. -Ríe-. Me alegro de que por fin hayas encontrado a alguien, desde Matt...
-Ya, ya. Yo también.
-¿Cuánto hace que lo conoces?
-Mmm... Unas dos semanas.
-Vaya. -Dice sorprendida.
-Sí... Así de rápido ha sido todo.
-Desaparezco un momento y mira...
-Tienes que desaparecer más a menudo. -Río.
Ella me da con el cojín en el brazo y reímos las dos.
-¿Cuántos años tiene?
"Verás que cara pone".
-Treinta y cinco.
Ella abre mucho los ojos.
-¡Vaya! Toma ya.
Voy a decir algo pero levanta la mano para que me calle.
-Ya sabes que la edad no me importa pero... No sé.
-Solo me lleva... -Cuento con los dedos-. ¡14 años! -Suelto una carcajada.
Holly se une a mi risa.
-Dentro de poco solo 13.
-Es verdad, queda poco más de un mes para mi cumple. -Me quedo pensativa.
-¿Y ya habéis...?
-¡No! -Río y le doy en el hombro-. Aún es pronto...
Levanta las manos como disculpándose.
-Solo era curiosidad. Habrás perdido práctica. -Se aparta a un lado riéndose por si le pego otra vez.
-Idiota... -Río también-. ¿Y tú qué tal con Harry?
Harry es su novio, llevan juntos un año y poco.
-Perfectamente. -Le cambia la expresión y se le pone una sonrisa de boba.
-Vaya dos estamos hechas.
-Sí.
Reímos.

-¡Enséñame una foto de él! -Exclama Holly.
Estamos las dos en mi cama con el pijama, como es de matrimonio cabemos de sobra. Aún no le he contado que Ian es famoso, aunque yo no lo conociera de antes.
-Pues... En el móvil no tengo ninguna de él. Tendremos que buscar en internet.
-¿En internet? -Frunce el ceño.
-Sí, es un actor famoso.
-¡¿Tienes un novio famoso?! -Se incorpora de rodillas, destapándonos a las dos-. ¡Busca, busca!
-Oye, que no soy un perro.
Ella se ríe y se levanta para coger mi portátil, vuelve a la cama y sentándose con las piernas cruzadas se pone el ordenador en el regazo. Yo me incorporo y me pongo a su lado para ver la pantalla. Holly abre el navegador. Teclea Ian en Google.
-¿Cómo se apellida?
-Somerhalder-. Contesto rápidamente.
Cuando escribe "Som" le sale en el recuadro blanco de abajo y le da a su nombre, entra en su página.
-¿No querías ver fotos?
-Espera, primero quiero informarme sobre el novio de mi mejor amiga.
Río un poco. Ella empieza a leer por encima.
-A ver... 8 de diciembre, actor y modelo. -Me mira y alza las cejas arriba y abajo muy rápido-. Modelo, wow.
-Tira para abajo. -Digo impaciente.
-Ahora sí que te interesa éh.
-Sigue...
-Mmm... Mira tus suegros. -Recorre la línea con el dedo-. Edna y Robert. Y tus cuñados... Robin y Robert.
Baja un buen tramo para abajo.
-Es un amante de los animales por lo que veo. -Dice.
-Que mono... -Añado mientras miro una foto de él, a la derecha del párrafo.
-¿No hay cotilleos? -Sigue bajando-. ¡Aquí! -Grita.
Pego un bote por el susto.
-Bueno, la lista de novias no es larga...
Pongo los ojos en blanco. Miro detenidamente la pantalla, veo una foto de él y la chica de antes, Nina.
-¡Mira! -Señalo la foto.
-¿Qué pasa? -Mira la foto y lee-. Mmm... Nina Dobrev. Rompieron hace un año. ¿Buscamos por qué? -Me mira.
Niego con la cabeza.
-Ya vale, sal de la página.
-Vaaale. -Le da a atrás y entra en imágenes, se acerca a la pantalla-. Que putilla eres, está tremendo.
-Lo sé... -Digo con voz de viciosa y me río.
Holly pincha en una foto que sale sin camiseta y la hace grande.
-Blair, cariño. -Se abanica con la mano-. No le dejes escapar.
Yo miro embobada la foto.
-No lo haré. -Sonrío.
-¿Te gusta mucho?
Asiento.
-¿Le quieres?
-Sí.