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domingo, 30 de noviembre de 2014

Capítulo 7.

-¡Ay! -Me quejo cuando Ian me toca el labio con un algodón empapado en alcohol.
Inmediatamente retira la mano y me mira con expresión de culpabilidad.
-Lo sien...
-No, no. -Le interrumpo-. Tranquilo, soy una quejica.
-No te llames así después de lo que has pasado... -Vuelve a tocarme con el algodón, con mucho mas cuidado que antes. Apenas me roza.
Mientras le contemplo su expresión se ha vuelto dura. Tiene la mandíbula apretada y el ceño fruncido. Me pregunto si estará pensando en lo de antes. Hasta enfadado está tan guapo... Levanta la vista y me pilla mirándole. Al clavar sus ojos en los míos desaparece su dura expresión y se relaja, su mirada se dulcifica. No me acostumbro a lo bonitos que son sus ojos, y ahora que lo tengo cerca menos aún. Hace que me pierda en ellos y no pueda desviar la vista. Estamos así unos segundos e Ian se aproxima más a mí, poco a poco. Me quedo muy quieta, miro sus labios que tengo cada vez más cerca. A unos centímetros. A unos milímetros, ya casi tocan los míos, noto su respiración... Suena un móvil y me sobresalto, apartándome y poniendo la misma distancia entre nosotros que había antes. Inconscientemente. "¡Joder! Menudo momento eligen para llamarle!" Él se me queda mirando unos segundos más mientras suena el móvil y atiende la llamada. Vuelve a tener la mandíbula apretada. ¿Quién le llama a estas horas?
-¿Sí...? -Contesta.
Intento escuchar lo que dicen al otro lado, pero no oigo nada.
-Sí, me acuerdo.
Hace una pausa para oír la respuesta.
-Vale, adiós Julie.
¿Julie? Bloquea el móvil y se lo guarda en el bolsillo.
-Coge tus cosas. -Dice con voz más suave, pero sin mirarme-. Te llevo a casa.
No contesto, me levanto del taburete y voy al almacén, cerrando la puerta. El ataque al corazón que no me ha dado antes cuando casi nos besamos me da ahora. Respiro hondo una vez, dos veces, intentando relajarme. Pero me acuerdo de sus labios casi tocando los míos... Me muerdo el labio.
-¡Ay! -Me llevo la mano al labio inferior, me he mordido en la herida.
Espero que no me haya oído, va a pensar que estoy loca o algo. Cojo mi chaqueta y me la pongo, después cojo la de Ian y salgo, no hay nadie. Estará esperando fuera. Salgo y lo veo en la acera apoyado contra un Range Rover negro que supongo que será el suyo. Le miro la cara fugazmente antes de darme la vuelta de cara al pub para cerrar y atisbo a ver que me está mirando, pero no he logrado ver bien su expresión. Bajo la verja y la cierro con llave. Después me doy la vuelta y voy hacia él, que ya está con la puerta del copiloto abierta, esperando a que entre. Le dirijo una pequeña sonrisa que me sale sin pensar y le dejo de mirar por si no me la devuelve antes de entrar, tengo miedo de que esté enfadado, no sé por qué me da esa sensación. Él cierra la puerta y rodea el coche por delante para ir a su asiento, le observo mientras tanto. Entra y mientras introduce las llaves en el contacto se gira para mirarme, acto seguido mira hacia abajo, donde tengo su chaqueta en mi regazo y vuelve a mirar al frente, una sonrisa asoma en sus labios y arranca. "¿De qué se ríe?"
-¿Dónde vives? -Me pregunta mientras acelera.
-Unos metros mas adelante del bar donde nos vimos el otro día.
-Bien. -Y no dice nada más.
No sé si estará algo cabreado por haberme apartado de él antes en el bar o por el tío de antes pero me empiezo a comer la cabeza mientras miro por la ventana, apretando su chaqueta contra mí. Pasamos el trayecto en silencio hasta que el coche para. No lo aguanto más y decido romper el silencio.
-Gracias por traerme. -Acto seguido le miro, él ya lo ha hecho primero.
-No las des. -Sonríe.
Bien, ha sonreído. No está enfadado, o igual sí y no quiere mostrarlo. Alargo el brazo hacia él para darle la chaqueta, sin dejar de mirarle. Ian la coge sin decir nada y al hacerlo me roza los dedos, provocándome un estremecimiento. Me quito el cinturón y abro la puerta para salir. Noto que me coge del brazo impidiendo que salga. Le miro nerviosa, deseando que se le pasa por la cabeza intentar lo que dejamos en el bar. Se acerca a un palmo de distancia de mí, ya tengo el corazón desbocado y mi respiración se agita ligeramente. Me mira los labios y con un dedo me roza suavemente la herida. Después deja caer la mano. Vuelve a mis ojos.
-Que duermas bien.
Su proximidad y el contacto me han dejado algo aturdida y me pido a mí misma a gritos reaccionar.
-Buenas noches. -Mi voz supera apenas un susurro.
Él vuelve a su sitio pero sigue mirando. Aparto la vista para salir del coche y voy hacia el portal sin mirar atrás. En cuanto estoy dentro oigo su coche arrancar y alejarse.

Me tumbo en la cama, agotada. Repaso mentalmente los acontecimientos de la noche. Su aparición en el bar, nuestros intercambios de miradas, Noah diciéndome que le gusto a Ian, el miedo que pasé en la calle con aquel hombre y el alivio inmediato al oír su voz en ese momento, cuando se acercó a mí con intención de besarme, sus labios casi rozando los míos, el sonido del móvil que interrumpió el momento que llevaba esperando desde ese día en aquel semáforo, cuando me tocó en el coche... Joder, me gusta mucho. Demasiado. Aunque supongo que eso lo sé desde hace días. Qué digo, desde el primer día.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Capítulo 6.

Al salir del almacén le busco con la mirada. Está en el mismo sitio, bebiendo un cubata. Veo como una chica se dispone a acercarse a él y acelero el paso para llegar antes que ella. La chica me fulmina con la mirada cuando llego y se va. "¡Já!" Ian levanta la vista de su vaso cuando nota que alguien está en frente de él.
-Ya estoy. -Me sale una sonrisa demasiado forzada al intentar que se olvide de la situación de antes.
-¿Por qué te has ido así antes?
-¿Cómo? -Intento parecer tranquila, pero por dentro me está dando otro ataque.
-Así...
Pienso rápidamente una excusa.
-Me tomé un chupito de tequila hace un rato y me sentó algo mal... -Me encojo de hombros-. Fui a mojarme un poco la cara.
-¿En el almacén? -Dice divertido.
-Pues... Sí.
-Vale... -Se muerde el labio para no reírse, supongo-. ¿Ya estás mejor?
-Sí, sí. Muy bien.
"Muy inteligente, Blair" Se encienden las luces del pub, ya es hora de cerrar. ¿Pero qué hora es? Que rápido se me ha pasado el tiempo. No quiero que acabe la noche, no quiero que él se vaya. Acaba la canción que está sonando y ya no suena ninguna más. La gente empieza a recoger sus cosas y a salir.
-¿Cómo vas a casa? -Me saca de mi ensoñación.
-Suelo ir en metro, o me lleva mi compañero. -Señalo a Noah.
Ian le mira y frunce un poco el ceño, al volverme a mirar relaja la expresión.
-Pues hoy te llevo yo. Cancela tus planes. -Acto seguido se termina el cubata.
"¿Por ti? Por supuesto"
-Espera aquí, voy a ir recogiendo.
-No me moveré. -Me guiña un ojo.
"Ay Dios..." Le sonrío y salgo de la barra. El pub ya se ha quedado vacío. Recojo los vasos que voy encontrando y los voy llevando a la barra, Noah se encarga de ellos. En el tercer trayecto le hablo.
-Oye Noah, hoy me lleva él a casa ¿vale? -Digo en voz baja para que Ian no me oiga.
Noah me sonríe poniendo cara de pillín. Me río ante su expresión.
-No pongas esa cara que no va a pasar nada. -Le doy un suave golpe en el hombro por encima de la barra.
-Ya, ya ya... -Se aparta hacia atrás al ver que levanto otra vez la mano-. ¡No me mates! -Se ríe.
Me uno a su risa.
-Bueno, vete. Ya cierro yo.
-Que ganas tienes de quedarte sola con él éh...
-Idiota... -Me río.
-Recojo estas copas y me pierdes de vista. -Hace un puchero.
-No lo digas así que me haces sentir mal. -Le saco la lengua.
-Que es broma hombre. -Me sonríe.
Termina de recoger los vasos y va al almacén mientras yo limpio algunos cristales rotos del suelo. Al cabo de unos minutos, noto una mano en mi espalda.
-Me voy ¿vale? -Es Noah.
-Vale, no te pierdas por el camino. -Le sonrío.
Se ríe.
-Lo intentaré. -Me da un beso en la mejilla y me pellizca la nariz. -Adiós pillina.
-Adiós. -Le revuelvo el pelo.
Sale por la puerta peinándose y me río. Tiro los cristales a la basura y cierro la bolsa con un nudo. Tengo que salir fuera a tirarla. Oigo la voz de Ian detrás.
-Voy un momento al baño.
-Vale, yo salgo a tirar esto.
-Bien. -Sonríe.
Se da la vuelta y desaparece por la puerta de los baños. Cojo la bolsa y salgo del bar. Me dirijo a los contenedores que están a unos veinte metros. Llego allí y abro la tapa, la bolsa pesa bastante así que me cuesta lo suyo. Oigo unos pasos detrás. Será alguien que sale de otro bar...
-¡Eh! -Oigo que grita.
Giro la cabeza bruscamente, en acto reflejo porque me ha asustado. Es el tío de la barra al que no atendí. Inmediatamente bajo la cabeza mientras cierro la tapa del contenedor y ando de vuelta al bar.
-¡¿Pasas de mí otra vez?!
Acelero el paso, ya no queda nadie en la calle. Un brazo fuerte me agarra por el codo y me da la vuelta bruscamente. Me acerca a él y su cara queda a unos centímetros de la mía. Veo que tiene las pupilas dilatadas de lo cerca que lo tengo. Se me acelera el corazón de puro miedo.
-¿No ves que te estoy hablando? -Dice apretando los dientes.
-Suéltame... -Me sale la voz débil debido al miedo. Me quedo paralizada.
-No, no... Así aprenderás a ser más educada. -Me coge del pelo y tira hacia atrás de modo que quedo mirando hacia arriba, jadeo. Con la otra mano me encierra en un abrazo del que me es imposible salir. Intento gritar... Pero no puedo. Pega la boca a mi cuello.
-Que bien hueles...
Me retuerzo un poco pero estoy tan retenida que no puedo soltarme. "No, no, no... Por favor..." Noto como sube hacia arriba y me muerde el lóbulo de la oreja, noto una punzada de dolor. Me sale un grito débil y oigo como se ríe en mi oído. Me estremezco. Noto su fuerte respiración en mi oreja. "¡No!" Suelta mi pelo y baja la mano hacia mi pecho, me coge uno y lo aprieta fuerte. Lo intento otra vez y grito muy fuerte. Me tapa rápidamente la boca con la mano y le muerdo con todas mis fuerzas. Grita de dolor y me suelta un bofetón que me da de lleno en la mejilla y parte del labio. De la fuerza me caigo al suelo de costado y se acerca a mí. Me coge del pelo y tira un poco. Tengo los ojos llenos de lágrimas.
-¡SUÉLTALA!
La presión sobre mi pelo se afloja un poco. Se esfuma todo el miedo al oír su voz. Pero la mano sobre mi cabeza me impide mirar hacia Ian. De repente su mano desaparece. Miro hacia arriba, el tío se aleja un poco. Giro la cabeza y veo como Ian viene corriendo. Nunca le había visto así, con esa rabia en su expresión parece otro.
-¡¿Y tú quién eres, su novio?! -Se ríe el tío. Aunque por su cara ya no es tan valiente.
Las lágrimas inundan mis mejillas aunque ya no tengo miedo.
-Soy el que te va a partir la cara por tocarla, cabrón. -Acorta la distancia entre ellos dos y con un ágil movimiento que el otro no ve venir, le da un puñetazo al tío en la mandíbula. Este se desploma en el suelo.
Suelto un jadeo de sorpresa al mirar la escena, todavía paralizada en el suelo, apoyada sobre mi antebrazo derecho. Ian se vuelve hacia mi al oírme, con la respiración agitada por la rabia. Corre hacia mí y se agacha a mi lado. Su expresión ahora es la viva imagen de la preocupación. Me coge la cara entre las manos. Sigo llorando, sacudiendo un poco los hombros por el efecto y el susto.
-Ya está, ya está... -Me retira las lágrimas con los pulgares-. Ya ha pasado...
Le miro intentando tranquilizarme, poco a poco lo voy consiguiendo.
-Estás herida... -Me toca el labio muy suave, rozándome, donde probablemente esté sangrando. Pero ahora no lo noto.
-No es nada... -Consigo decir, con voz ronca.
Su mirada azul me recorre la cara y el cuerpo en busca de mas heridas. Noto como me ruborizo ligeramente. Ya estoy mucho más tranquila.
-Vamos dentro, voy a curarte eso. -Me pasa un brazo por la cintura y me levanta con él.
Al quedar de pie tengo mi cuerpo pegado al suyo, pues me sujeta fuerte contra él. Mi corazón reacciona ante el contacto a pesar de que aún, en parte, sigo medio paralizada por lo ocurrido. Miro atrás donde está el otro desplomado en el suelo.
-No le mires... -Me dice al oído suavemente y obedezco de inmediato-. Vamos dentro.
Retira el brazo de mi cintura y me coge la mano, dirigiéndome al bar.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Capítulo 5.

Pasan los días sin saber nada de Ian. Su chaqueta al final va a oler a mí, de tanto tenerla conmigo. Más que nada porque no hago más que cogerla. Hablé con Matt esa misma noche y se rió al saber que me gusta un poco. Bueno, un poco bastante, lo admití. Me dijo que podíamos planear otro encuentro "casual" con él y así lo veía otra vez. Me reí y dije que no, primero, sabía que era broma, segundo, me cabrearía bastante que Matt lo hiciera al contrario; quedar conmigo solo para ver a otra chica.
El viernes por la noche me preparo para ir a trabajar al pub y cuando me estoy maquillando me suena el móvil. Al terminar voy a la habitación para ver quién es. Un mensaje. Número desconocido.
22:14
Aún sigo esperando mi chaqueta :)
Xo Ian.
Me quedo mirando la pantalla con la boca abierta. Lo leo otra vez. Tres veces.
-¡Aaaaaaaaaaaah! -Chillo emocionada.
Loki viene corriendo y ladrando preparado para atacar a lo que sea que me ha hecho gritar. Me subo a la cama y me pongo a saltar toda contenta. Loki sigue mis saltos moviendo la cabeza arriba y abajo y se va. Me dejo caer y me quedo tumbada, pienso que contestarle. Empiezo a teclear.
22:30
Aquí está, esta noche trabajo en Oasis, pásate y te la doy :)
Le doy a enviar y sonrío como una boba. Abro el WhatsApp de Matt y le mando un mensaje.
22:32 Yo: Le has dado tú mi número?
22:34 Matt: Sip. ¿Te has enfadado? :(
22:34 Yo: No, tonto. *Corazón*
22:35 Matt: Ya me lo agradecerás :)
Abro el de Mel y Liv.
22:36 Yo: Esta noche le veeeeeeeeeeo :)))))
22:37 Mel: Tooooma ya, pásalo bien zorrona.
22:37 Liv: Ya nos contarás :D
22:37 Yo: Mañana sin falta :)
Me doy los últimos retoques y salgo de casa, con la chaqueta de Ian en la mano. En la parada del metro, espero a que venga. A estas horas aún se está bien, porque  hay bastante gente. Pero a la hora de volver ya es otra cosa. Porque no hay nadie y las pocas personas que hay, en su mayoría algún que otro tío, dan mal rollo. Y me acojono con cualquier cosa. Muchas veces mi compañero de trabajo, Noah, me trae de vuelta en su coche.
Ya hay algo de ambiente cuando llego al bar, saludo rápidamente a Noah con la mano, que está atendiendo a una chica y él me devuelve el saludo. Me dirijo a la parte de atrás para dejar las cosas y voy a la barra. Noah se acerca a mí y me da un beso en la mejilla. Siempre he pensado que Noah está buenísimo. Tiene un cuerpo que te caes para atrás, cara de modelo de revista y pelo muy rubio al que se hace un pequeño tupé.
-¡¿Qué tal el camino de ida?! -Me dice al oído para que le oiga por encima de la música.
-¡Bien, nadie me ha querido tirar a la vía!
-¡¿Qué?!
-¡Que muy bien! -Levanto el pulgar por si no me ha vuelto a escuchar.
-¡Luego hablamos, que esto se empieza a llenar! -Se va al otro lado de la barra para atender a la gente.
Hago lo mismo con la gente que se acerca a la barra. Atiendo a un hombre que levanta un dedo para que vaya. Me inclino sobre la barra para oír mejor.
-Un... Un... Rrrron cocacccola. -Dice arrastrando las palabras.
Me río y le pongo el cubata no muy cargado porque está a un paso de ir por los suelos. Lo coge y me da el dinero justo.
-¡Gracias ggguapa! -Coge el vaso y se va.
Pongo los ojos en blanco y me poyo en la barra de brazos cruzados. Miro la hora, las 00:15. Ian no aparece. "Igual ha decidido que no quiere verme más..." Me pongo un chupito de tequila y me lo bebo. Ay, que asco. Pero el calor del alcohol me relaja. Al cabo de unos minutos oigo gritar a la gente. Más bien a las chicas. Miro al fondo donde se ha formado una especie de piña. En cuanto se apartan un poco veo salir a Ian algo agobiado sonriéndolas. El corazón me da un brinco. ¡Joder! Me doy la vuelta y muevo botellas por hacer algo.
-¡¿Blair?! -Oigo detrás de mí.
Me giro en seguida y automáticamente aparece una sonrisa en mi cara. "¿Pero qué hago? Puñetero tequila..." Me acerco a la barra, en frente de él.
-Hola. -Sigo sonriendo-. Espera, que voy a por tu chaqueta...
Hago ademán de irme y me coge la muñeca por encima de la barra, impidiéndomelo. Vuelvo a girarme de cara a él y miro su mano sobre mi muñeca. No en plan de que me suelte, la verdad estoy encantada. Seguidamente le miro a él. Me suelta en seguida.
-En realidad, la chaqueta no me importaba mucho. -Sonríe ligeramente.
Sigo mirándole, callada. Sin saber que contestarle. Él vuelve a hablar al ver que no digo nada.
-Quería verte, más bien. -Me mira intensamente y yo le devuelvo la mirada, que aún no he retirado de él.
Le oigo perfectamente a pesar del ruido y él no está gritando. Es la primera vez que le miro tanto rato seguido. Él no aparta la mirada, yo tampoco. Sus ojos se posan en mis labios por un pequeño instante y aparta la mirada hacia su derecha. Noto que dice algo pero no le escucho, estoy embobada mirándole. Vuelve la vista hacia mí como esperando una respuesta.
-¡Perdona...! ¡¿Qué?!
-Que ese de ahí parece impaciente por que le atiendas.
Aparto la vista de él de mala gana y miro a ver a quién se refiere. Un tío me mira con cara de enfadado y golpea impaciente con los dedos en la mesa. Voy hacia él y noto la vista de Ian clavada en mi espalda.
-¡Ya era hora, joder! -Me dice en cuanto llego.
Con una mano me apoyo en la mesa y la otra la pongo en mi cintura.
-¿Quieres algo? -Le contesto lo más borde que puedo.
-Para empezar un poco de rapidez.
Decido no contestarle y vuelvo donde Ian, dejando al tío con cara de estupefacto.
-¿Todo bien? -Pregunta al llegar en frente de él.
-¡Genial! -Contesto cabreada.
-No lo parece. -Dice aguantándose la risa.
Sonrío al verle la expresión. Pasa lo mismo de antes. Se queda mirándome y yo le devuelvo la mirada. Involuntariamente me muerdo el labio. "¡Mierda!" No quiero ver su reacción, me muero de la vergüenza, aparto la vista inmediatamente y le indico con el dedo índice que espere, sin mirarle. Me dirijo a toda prisa al almacén. Cierro la puerta y me apoyo de espaldas contra ella. Me cubro la cara con las manos.
-Soy idiota, soy idiota. Muy inteligente Blair, va a parecer que eres una desesperada, o una pervertida o yo que sé. Seguro que se ha asustado y se ha ido...
Alguien golpea la puerta con los nudillos y me quedo callada.
-Blair, abre. -Es Noah.
Suspiro de alivio y abro. Él se apoya sobre el hombro en el marco de la entrada.
-Te veo sofocada...
-Sí, hoy no hago más que meter la pata. -Me aparto el pelo hacia atrás.
-¿Por Somerhalder?
-¿Sabes quién es?
-Casi todo el mundo lo sabe por aquí, cielo. -Me sonríe.
Me cruzo de brazos y resoplo. Noah se acerca a mí y me frota el brazo.
-Tú no te preocupes, si lo tienes loco.
Le miro en seguida, con cara de sorpresa. La idea de que le guste me sube el ánimo a la altura de... No sé donde, muy alto.
-¿Cómo?
-He visto como te mira. Anda, vuelve ahí con él. Además, estamos de turno.
Me da una caricia rápida en la mejilla y se va. Respiro hondo, me coloco bien el pelo y salgo del almacén para volver con Ian.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Capítulo 4.

No puede ser. Esta ahí. Lo tengo justo al lado, cerca. Es amigo de Matt. Se conocen. Me doy cuenta de que tengo el corazón a mil. Le miro fijamente e Ian se ríe.
-Hola Blair. -Sonríe y se sienta a mi lado, dejando el zumo en la mesa, en frente de mí. Sigo con la mirada su movimiento.
-Eh... Hola. -Intento que mi voz suene normal.
-¿Os conocéis? -Pregunta Matt extrañado.
-Hemos coincidido un par de veces. -Contesta Ian en un tono como si se riera por dentro.
Me encuentro sentada entre los dos, que se me quedan mirando unos instantes y no sé donde meterme. Cojo el zumo y bebo un sorbo. Sonrío a Matt porque no voy a poder a Ian sin parecer tonta o ponerme colorada. Me devano los sesos pensando en algo que decir.
-¿Y qué tal hoy el rodaje? -Interrumpe Matt el incómodo silencio. Gracias a Dios.
-¿Rodaje? -Pregunto.
-Sí, soy actor. -Contesta Ian.
Le miro, su silla está bastante más cerca de mí que la de Matt. Puedo oler su colonia... "¿Qué calor hace aquí no?" Cojo una carta de menús del centro de la mesa y me abanico.
-¿Tienes calor? -Pregunta Ian con una ceja interrogante.
"Sí, por tu culpa".
-Mucho, ¿vosotros no? -Añado el plural porque si se lo pregunto solo a él igual suena a indirecta.
-Creo que eres tú. -Se ríe Matt.
Cambio de tema.
-¿Y en qué trabajas? -Miro fugazmente a Ian para que sepa que me refiero a él y vuelvo a mi zumo.
-En una serie, desde hace unos cinco años y pico.
-Sí, el gran Ian Somerhalder. Que vuelve locas a todas. -Matt me da una suave patada por debajo de la mesa.
Me atraganto con el zumo y toso.
Matt se ríe a carcajadas y me da unas palmaditas en la espalda.
-¿Estás bien? -Noto la mano de Ian en mi hombro.
Noto su mano caliente a través de la fina camiseta que llevo... Además el contacto hace que tenga su cara más cerca. Le miro a los ojos.
-Sí... -Me pierdo en esos ojos tan azules-. Perfectamente. -Por un momento olvido que Matt está ahí.
Se oye un trueno fuera y me sobresalto, apartando la mirada de la de Ian. Él retira la mano de mi hombro. Ha empezado a llover. Miro fuera, otro trueno.
-Mierda, Loki... -Me levanto a toda prisa, cogiendo el bolso.
-¿A dónde vas? -Matt me detiene cogiéndome del brazo.
Claro, primero tendré que despedirme...
-A casa, Loki tiene miedo a las tormentas y está solo, además no le he dado de comer. ¿Ya nos veremos vale? -Miro a Ian-. Adiós, Ian.
Me giro bruscamente y me dirijo a la puerta. Me voy a empapar... Y no llevo chaqueta ni nada. Voy a abrir la puerta y una mano me lo impide por detrás, cerrándola. Me giro, es Ian. Le miro si comprender.
-¿Qué pa...?
-No llevas chaqueta. -Me interrumpe-. Y con la que está cayendo.
-No impor...
-No. -Me vuelve a interrumpir y me ofrece la suya.
La miro y la cojo dudosa. Abro la boca para decir algo.
-Ya me la devolverás. -Me sonríe-. Adiós, Blair. -Se da la vuelta y vuelve con Matt, que me mira con cara de "ya me lo estás contando todo".
Le sonrío y me despido con la mano, algo aturdida. Salgo del bar poniéndome la chaqueta, que me viene bastante grande y me pongo la capucha. Que bien huele a él. Cruzo los brazos para resguardarme del frío imaginándome que son los suyos...

Entro por la puerta de casa y oigo los gimoteos de Loki, sigo el sonido y está dando vueltas alrededor del sofá. Viene corriendo hacia mí en cuanto me ve. Le acaricio la cabeza.
-Ya está, ya está. -Se acerca más a mí al sonar otro trueno-. ¿Ponemos música? -Me levanto y voy hacia el equipo de música.
Loki me sigue pisándome los talones. Pongo un disco de Bob Marley y subo el volumen. Me siento en el suelo, cerca de los altavoces, con las piernas cruzadas. Loki se tumba apoyado en mi pierna, ya un poco más calmado. Aún llevo puesta la chaqueta de Ian, que está empapada pero aún tiene su olor. Huelo la manga y cierro los ojos, escuchando la letra de la canción. One love, what about the one heart? One heart, what about? Let's get together and feel all right. As it was the beginning...  Tres canciones después me ruge la tripa y salgo de mi ensueño.
-¿Tienes hambre? -Le toco la oreja.
Loki gira la cabeza para mirarme y la levanta. Voy a la cocina, le pongo su comida y me preparo la mía. Es tarde así que saco comida precocinada de la nevera y la meto al microondas. Espero apoyada de espaldas en la encimera. Me acuerdo del momento antes de salir del bar.
-Ya me la devolverás. Adiós, Blair.
Entones quiere volver a verme. ¿Pero como le localizaré? Puedo preguntarle a Matt pero no quiero que piense que solo le utilizo. Buf, que comeduras de cabeza. Empiezo a tener calor, me quito su chaqueta y la dejo en el colgador de la entrada. Oigo el pitido del microondas, antes de volver huelo por última vez la chaqueta. "Que tonta soy..."

domingo, 16 de noviembre de 2014

Capítulo 3.

Miro el reloj, me queda media hora para salir de mi turno. Trabajo en el Hard Rock Café de lunes a jueves. Los viernes, en un pub por la noche. No voy a la universidad, lo decidí tras acabar el bachillerato y venir aquí, pienso que no es para mí.
Preparo los dos capuchinos que me acaban de pedir y los pongo sobre el mostrador en una bandeja, Emily, mi compañera de trabajo, la coge y va hacia la mesa de quienes lo han pedido. Veo que la pareja que está sentada miran extrañados los cafés y le dicen algo. Emily asiente con la cabeza, los coge y vuelve.
-Dicen que te has equivocado. Que querían dos cortados.
-No sabía que ahora el cortado se llama capuchino. -Pongo los ojos en blanco- Es lo que me han pedido.
-Lo sé tía, pero qué se le va a hacer. Es lo que nos toca. -Se ríe- Prepáralos anda, que mientras voy a atender a otra mesa.
Respiro hondo y me pongo a preparar los cafés, cabreada.
-Menudos gilipollas... -Digo en voz baja.
Se los pongo bien ardiendo en dos tazas y los pongo en una bandeja. Emily vuelve para cogerlos y se queda mirando las tazas, viendo el humo que sale. Me mira, alza una ceja y se ríe.
-Como te pasas...
-Que les den, si se vuelven a quejar me los mandas a mí.
Emily se vuelve a reír y los lleva. Hoy no hay muchos clientes, me apoyo en el mostrador y veo el panorama con los cortados. La chica coge la taza y le da un trago sin comprobar si está caliente y escupe lo que ha bebido, poniendo al que está con ella perdido, ya que se ha quemado. Intento controlar el ataque de risa que me va a dar y me doy la vuelta para reírme.
Emily viene para dejar una bandeja con vasos vacíos.
-Va a tener le lengua jodida una semana por lo menos.

Me siento en el césped en medio del mismo parque que ayer, esperando a que Loki se canse de correr por ahí o que por algún casual se encuentre con Nietzsche y así yo... Con Ian. Voy perdiendo las esperanzas a medida que pasa el tiempo, llevo aquí más de media hora y no aparece. Loki se acerca con un palo en la boca, lo cojo y lo tiro sin ganas así que no llega muy lejos. Loki no va a buscarlo, me mira y se tumba a mi lado, apoyando la cabeza en mi pierna.
-Estoy bien... -Apoyo la mano en su costado-. Un poquillo desilusionada...
Debería dejar de hablarle como si me entendiera o me fuera a responder, pero no puedo evitarlo. Estamos así un rato y decido que no merece la pena esperar más. Le ato la correa y nos vamos de allí. Lo único que me apetece es ir a casa, tumbarme en el sofá y ver pelis. Tendría que haberme hecho caso a mí misma ayer y no haber venido. Además me habría ahorrado la caminata, ya que el parque está algo lejos de mi casa. ¿Por qué estoy así? Si apenas lo conozco, sólo hemos intercambiado un par de frases, o al menos él, otro tanto de miradas... Sólo sé que es guapo, simpático, cuerpo perfecto, ojos perfectos... Joder. Me suena el móvil.
15:17 Mel: Qué tal con el churri?
15:17 Liv: Eso, eso.
15:18 Yo: De lujo, no ha aparecido.
15:20 Liv: No te rayes, ya lo verás otro día...
15:20 Yo: No lo voy a volver a ver...
15:21 Mel: Ya estamos con la negatividad.
15:21 Yo: :(
15:22 Liv: Pues menos mal que no te ha llegado a gustar, maja.
15:23 Yo: Ya sabéis como soy...
15:23 Mel: Nos emborrachamos hoy para ahogar las penas?
15:23 Liv: ¿Qué penas vas a tener tú? Si vives en Narnia.
15:24 Mel: Ya pero... Jajajajaja.
15:24 Yo: Sí, y vamos mañana al trabajo y clase de resaca.
15:24 Mel: Pues claro.
15:25 Yo: Luego hablamos chicas :)
Justo llego a casa, al estar mirando todo el rato el móvil se me ha hecho rápido el trayecto. Saco las llaves y al ir a meterla en la cerradura se me caen todas al suelo. Miro hacia arriba y suspiro. "Menudo día estoy teniendo, igual me caigo por las escaleras ahora o algo". Al ir a agacharme Loki tiene las llaves en la boca. Las cojo.
-Gracias, precioso.

Salgo de la ducha y voy en toalla a mi habitación, cantando a todo volumen intentando no pensar en el temita en el cual no quiero pensar y funciona. A ratos.
Me pongo un pijama rosa que tiene perritos dibujados y vuelvo al baño a secarme el pelo y lavarme los dientes. Me meto a la cama y Loki viene a tumbarse conmigo para hacerme compañía. Como quiero a este perro.

Salgo de trabajar y Emily me acompaña un poco de camino. Ella vive cerca mío pero hoy tiene que coger el bus para hacer no se qué, no la estaba escuchando cuando me lo dijo. Cuando nos vamos a separar interrumpe su discurso y levanta un dedo como si se acabara de acordar de algo.
-Eh, este finde voy a dar una fiesta en mi casa, luego saldremos por ahí, ¿te apetece venir?
En seguida me sube el ánimo, pues siempre me suelo apuntar a las fiestas.
-¡Claro! ¿Cuándo?
-El sábado.
-Genial, ya iremos hablando en el trabajo.
-Vale, hasta mañana tronca.
-Adiós, arbusta. -Intento decirle toda seria.
Al principio me mira con cara rara y luego se ríe.
-Que chispa tienes, oye.
-Lo sé. -Me río.
Se despide con la mano antes de irse a la parada. En cuanto empiezo a andar suena el móvil. Es Matt.
-¿Dígame? -Contesto con voz grave, en plan peli de miedo.
Oigo la risa de Matt al otro lado.
-Eh, niña del pozo. ¿Has llegado a casa?
-No, ¿por? -Contesto ya con voz normal.
-Estoy en la cafetería que hace esquina al lado de tu casa con un amigo. Pásate y así te veo.
-Vaaale. En diez minutos llego.
-Espero impaciente... -Dice con voz de psicópata.
Me río y cuelgo.

Entro en la cafetería y miro hacia las mesas, lo veo sentado en una al fondo y voy hacia allí. Dejo el bolso en la silla de al lado y me siento.
-Hola. -Le digo toda seria.
Él pone cara de asustado.
-¿Y tú quién eres?
-Tu peor pesadilla. -Me río y alargo el brazo para revolverle el pelo.
Él se peina con la mano, riéndose.
-Hemos pedido para ti un zumo de naranja. ¿Te apetece no?
-Mucho. -Frunzo el ceño-. ¿Hemos?
-Mi amigo y yo.
-Ah sí, claro. No me acordaba. ¿Y quién es?
-Soy yo. -Oigo a mis espaldas.
Me doy la vuelta, creyendo reconocer la voz y miro hacia arriba. Ian está ahí plantado y me sonríe.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Capítulo 2.

Domingo al mediodía, me despierto de muy buen humor al haber dormido hasta tan tarde. Me estiro de unas maneras que parece que estoy poseída y cojo el móvil de la mesita. Tengo unos cuantos mensajes y abro la conversación de grupo con mis amigas; Melanie y Olivia. Leo los que han ido mandando.
10:30 Mel: Buenos días feeeeas!
12:30 Liv: Más bien buenas tardes.
12:35 Mel: Qué horas son estas...
12:36 Liv: Es domingo, hay que aprovechar.
12:40 Yo: Holi florecillas :)
12:43 Mel: Hombre, la bella durmiente. A lo que iba, tenéis planes esta tarde?
12:44 Liv: No. ¿Qué queréis hacer?
12:44 Yo: Yo tampoco.
12:45 Mel: Os apetece peli en mi casa?
12:47 Yo: Siiiii. Además os tengo que contar.
12:48 Mel: Genial, venid sobre las 5 y media.
12:48 Liv: Okey :D
Bloqueo el móvil y me levanto de la cama con mucha pereza. Me quedaría ahí todo el día. Voy hacia el baño y me lavo la cara, me seco con la toalla y me miro al espejo. Tiene gracia que los días que no tengo que salir por la mañana el moño me quede genial, con ese look un poco despeinado que intento conseguir entre semana para ir al trabajo y nunca me sale. Noto un cosquilleo en la pierna y doy un salto hacia un lado sobresaltada. Es Loki.
-Por qué serás tan sigiloso... Algún día me da un ataque. -Le acaricio el cuello.
Voy a la cocina y él me sigue bien pegado sabiendo que va a tener su desayuno. Preparo el suyo, luego el mío y me siento en la mesa comiendo lo poco que me he puesto, al ser tarde. Tengo que ir a sacar al perro así que termino rápido, recojo y me voy a vestir. Me pongo unos leggins negros, una sudadera sin capucha roja con el logo de Nike en blanco y unas Vans negras. En el baño me lavo los dientes, me cepillo bien el pelo hasta que quede liso pues dormir con el moño me lo ha dejado algo ondulado. Me pongo un poco de rímel y me echo colonia. Vuelvo a la habitación donde cojo el móvil y a continuación me dirijo al recibidor donde Loki ya está esperando con la correa en la boca. Me río al verle. Pongo la mano debajo de su hocico y el deja caer la correa, la cojo y se la ato al collar. Cojo las llaves de la mesita y salgo.

Hoy cambio de parque y voy a otro un poco más lejos de al acostumbrado cuando le saco a pasear. Loki tira fuerte de la correa arrastrándome con él, deseoso de correr a sus anchas. Le desato la correa y sale disparado a dar vueltas por ahí. Para pasar el rato saco el móvil y me hago unas fotos, las miro y salgo horrible así que las borro todas. Suspiro y me vuelvo a guardar el móvil. Al cabo de un rato Loki vuelve hacia mí con otro perro. Ato al mío y el otro se queda a mi lado mirándome. Pongo la correa de Loki en mi muñeca a modo de pulsera para que no se escape y me agacho en frente de el otro para acariciarle.
-Que bonita eres, ¿te quieres venir conmigo? -Le rasco la cabeza y cierra los ojos sacando la lengua, resulta muy graciosa así que me río.
-¡Nietzsche! -Oigo que gritan.
Giro la cabeza y casi me da un infarto. Se acerca corriendo el mismo chico del semáforo, la carrera hace que su pelo se agite al viendo, me lo imagino con el flotador y en bañador en plan "Los vigilantes de la playa". En cuanto llega la coge por el collar, yo me levanto y me aparto un poco, con el corazón a mil. Él ata a su perra y se vuelve para mirarme. La cara de susto se le cambia por la de sorpresa, una sonrisa asoma en sus labios.
-Hola, chica del semáforo. -Sonríe del todo mostrando unos dientes bancos y perfectos.
"Chica del semáforo", se acuerda de mí. Por dentro doy saltos de alegría. Me quedo embobada y no me salen las palabras.
-¿Estás bien? -Deja de sonreír y se acerca un poco, preocupado.
Parpadeo muy rápido para cambiar mi expresión y le sonrío un poco forzada, pues aún sigo sorprendida por su aparición.
-Sí... Sí, es que estoy un poco dormida. -Me pongo más colorada que nunca y giro la cabeza hacia abajo, coloco bien la correa de Loki. Por hacer algo, para que no me vea el color del que se me ha puesto la cara.
Oigo su risa. Ays...
-Gracias por haberla cogido.
Le miro sin saber a que se refiere, frunciendo ligeramente el ceño. Señala con un dedo a la perra.
-Nunca se suele escapar así, le ha debido de gustar mucho tu perro.
Le sonrío ya más relajada.
-Sí... -Contesto sin saber que más decir. Y me siento idiota, adiós a la relajación. "Piensa piensa, dile algo más..."
-¿Sueles venir mucho por aquí? -Me mira fijamente, veo que sus ojos son azules. Azules muy claros. Me gustaría acercarme para verlos de cerca.
-Eh... No, hoy me apetecía cambiar. -Me echo el pelo hacia un lado porque se me ha puesto en la cara y él vigila con atención mi movimiento. "No te vuelvas a poner roja, no te vuelvas a poner roja".
Se queda mirándome durante unos segundos y no le aparto la mirada. Noto que me pongo del mismo color que la sudadera. Joder.
-Por cierto, soy Ian. -Me tiende la mano sonriendo.
Miro su mano y la estrecho con la mía. Que suave y... Fuerte. Me imagino esa mano retirándome el pelo de la cara, acariciando mi espalda... "¡Contrólate!"
-Yo Blair. -Me hace falta toda mi fuerza de voluntad para soltarle.
-Blair... Que bonito. -Mi nombre de su boca suena tan... Sexy.
Le sonrío atontada y menos mal que él en seguida dice algo.
-Bueno, yo me tengo que ir, gracias otra vez por haber cogido a Nietzsche. Espero verte más veces por aquí, Blair. -Me giña un ojo y se da la vuelta en seguida. Se aleja.
Yo me quedo viendo como se va, con el corazón aún desbocado. "No te vayas..." Loki me da con el hocico en la pierna y me saca del trance. Sonrío como una tonta.
-Gracias, Loki. Hoy te has ganado una chuche. -Me mira sin entenderme, claramente, y mueve la cola- Vamos a casa.

Salgo del ascensor y voy hacia la puerta D. Toco el timbre y espero. Oigo unos pasos acercándose a la puerta, muy lentos. Melanie lo hace adrede para dejarme esperando fuera y sacarme de quicio.
-¡VAMOOOOS! -Intento parecer enfadada pero me río. Además, estoy demasiado feliz para cabrearme.
Mel se ríe al otro lado de la puerta y abre. Se me queda mirando.
-¿Y esa cara de boba? ¿Te has echado novio? -Se ríe y me da con un dedo en la tripa, chinchándome.
-Ya os dije que os tenía que contar.
-Vamos entra. -Se dirige al interior de la casa.
La sigo y cierro la puerta detrás de mí. Liv está ya toda tirada en el sofá.
-Holaaaa. -La saludo.
-¿Qué nos tienes que contar? -Me pregunta Liv directamente.

-Que vivan los semáforos. -Dice Mel cuando termino de contarles la historia.
-¿Y vas a volver a ir a ese parque? -Pregunta Liv.
-Por supuesto -Me río- pero voy a esperar un par de días o así, no quiero parecer desesperada por verle. -Interrumpo a las dos antes de que hablen- Aunque lo esté, no hace falta que lo digáis.
-No aguantarás más de dos días. -Se ríe Liv.
-Bueno, pues vosotras ayudadme a que no vaya.
-Es que nosotras QUEREMOS que vayas. -Dice Mel.
-Voy a quedar mal si voy mañana.
-Que no tonta, si además él lo estará deseando también. -Liv me tira un cojín.
Lo cojo antes de que me de en la cara.
-Seguro que tiene a más chicas por ahí igual que yo, esperándole en el parque. Además mañana trabajo a esa hora, igual luego no está...
-Sí, mañana estaréis en fila todas mientras viene. -Dice Mel- Deja de ser tan negativa, coño. Igual él también trabaja y entre semana va por la tarde.
Resoplo y hundo la cara en el cojín.
-En resumen, mañana vas a ir. Punto. -Añade Liv- Venga, vamos a ver la película ya.
Sigo sin estar convencida, pero no digo nada porque vamos a seguir en el mismo punto del que empezamos. Doy por zanjado el tema y nos ponemos a ver la película, ya me comeré la cabeza luego...

viernes, 14 de noviembre de 2014

Capítulo 1.

Típico día soleado en Los Ángeles, California. Ahí estaba yo, caminando por la calle con los auriculares a todo volumen imaginándome que estaba en un videoclip. Mirando hacia arriba en los estribillos en plan pensativa, con algunos mechones de pelo en la cara cuando se levanta alguna ráfaga de viento, como en las canciones tristes. Algún viandante ya me ha mirado un poco raro pero la verdad, me da igual. Hoy estoy de muy buen humor y nadie me va a arruinar el día.
Me dirijo al lugar donde he quedado con Matt, mi mejor amigo, que acaba de volver de viaje con su familia en Roma. Llego a un semáforo en rojo y me paro en el borde de la acera. Miro a mi lado donde por el rabillo del ojo se ha parado alguien, un chico, veo su perfil. "Que mono es...". Él se debe de dar cuenta de que tengo la vista clavada en él y gira la cabeza para mirarme. Tengo que controlar mi expresión porque es demasiado guapo, Dios, es perfecto. "¡Blair, deja de mirar, estás embobada!", digo para mí misma. Vuelvo a mirar al frente y al cabo de unos cuatro segundos le miro otra vez y él hace lo mismo. Me sonríe. Ay, que sonrisa más... Perfecta. Me pongo colorada, le devuelvo la sonrisa con timidez y echo a andar a toda prisa. Menos mal que el semáforo se había puesto en verde, porque no he mirado con los nervios.
Suena en mi iPod; I won't give up - Jason Mraz. When I look into your eyes, it's like watching de night sky... Me viene a la mente la mirada de aquel chico, sus ojos clavados en los míos. ¿Eran verdes? ¿Azules? No estaba segura, pero eran preciosos, como su sonrisa... "Bueno, ya. céntrate. Ha sido un amor de semáforo, olvídate ya". Sigo andando intentando pensar en otra cosa.

Como he dicho antes, me llamo Blair. Blair Cooper. Tengo 21 años y me mudé aquí hará cosa de 3 más o menos, poco después de cumplir los 18. Vivo sola en un pequeño piso, bueno, con mi perro Loki. Sí, soy fan de Thor. En cuanto a mi aspecto, me considero del montón aunque todas mis amigas me digan lo guapa que soy y todas esas cosas... También depende del momento, esos típicos días que te asustas a ti misma y no quieres salir de casa y otros que mirándote al espejo te dices lo buena que estás. Soy alta, delgada, pelo largo, liso y castaño oscuro y ojos verdes claros. Considero que mi mayor defecto es que me ilusiono muy fácil, en todo. Si hay algo que me pasa que parece que va a ir bien, pienso que va a seguir así, aunque me diga a mí misma que puede que no vaya como yo quiero. Luego claro, cambia el rumbo y el chasco es bastante grande, no aprendo, aunque lo intento. Mi madre murió cuando yo tenía 13 años. Accidente de coche. Me dio una depresión, no muy grave, pero estuve bastante tiempo yendo al psicólogo. El tiempo lo va curando pero aún me cuesta. Hay momentos que miro sus cosas; fotos, regalos suyos... Y me paso el día llorando. Mi padre me ha ayudado mucho, aunque a él le costó más que a mí superarlo. Le visito en Málaga, donde vivía, cuando puedo. O él viene a visitarme a mí. Fue uno de los motivos por los que me mudé aquí, necesitaba cambiar de aires. Todo me recordaba a ella.

Doblo una esquina y a lo lejos veo a Matt apoyado contra la pared con su móvil. Cojo el mío y le mando un WhatsApp, "mira a tu izquierda :)". Espero a que lo reciba y veo que mira en mi dirección, sonreímos a la vez y viene hacia mí corriendo. Hago lo mismo y cuando llego a él le rodeo el cuello con los brazos, abrazándolo. Él me rodea la cintura muy fuerte y me levanta del suelo, pego un pequeño grito por la sorpresa y me río.
-Te he echado mucho de menos. -Me dice con la cara enterrada en mi pelo.
-Y yo a ti. -Me deja en el suelo- Has tardado demasiado en volver. -Le sonrío.
-Bueno, ya estoy aquí. -Sonríe también y me coloca un mechón de pelo que se me ha salido por el aire detrás de la oreja. Sus dedos tocan ligeramente mi mejilla.
Un pequeño escalofrío me recorre la espalda ante su caricia y me vienen de golpe los recuerdos. Sí, Matt y yo estuvimos juntos. Fue la relación más larga que he tenido. Nos conocimos en una fiesta de una amiga que tenemos en común y fue un flechazo. Me besó al final de la fiesta y en seguida me pillé por él. Duramos 6 meses. Al final las cosas cambiaron, no era como los primeros meses, la chispa se fue perdiendo pero no queríamos separarnos el uno del otro y desde entonces somos mejores amigos. Me resultó raro al principio lo fácil que era solo ser su amiga después de haber estado enamorada de él. Hay veces, cuando me mira a los ojos un instante largo o cuando me toca que siento como que los sentimientos el pasado afloran, pero no. No puede volver a pasar, no quiero perderle como amigo.
-¿Y qué tal el viaje? -Desvío la mirada de la suya porque noto que me empiezo a poner roja.
-Pues genial, hemos hecho muchas cosas. -Se pasa una mano por su pelo rubio, ya que el viento le despeina el ligero flequillo- También conocí a una italiana... -Sonríe un poco vergonzoso.
-Que moooooono. Pues ya estás contándomelo todo éh. -Le doy un ligero codazo en el brazo.
-Mientras tomamos un batido, yo invito.
-Me parece genial. -Me cojo de su brazo y empezamos a andar.

Llego a casa a eso de las 8 y media de la tarde y Loki viene corriendo a recibirme. Loki es un precioso Husky Siberiano de 1 año, lo iban a sacrificar en la perrera a él y a sus hermanos porque nadie les adoptaba. Me dolió en el alma solo cogerle a él y no a todos, sobretodo cuando te miran con esos ojitos...
Dejo las llaves en la mesita del recibidor y me agacho para saludarle.
-¿Me has echado de menos precioso? -Le acaricio debajo del hocico y me da un lametón en la mejilla- Venga, vamos a ponerte la cena. -Le doy un beso entre las orejas y me levanto.
Primero voy a mi habitación, dejo el bolso y la chaqueta encima de la silla del escritorio y me siento en la cama, quitándome los zapatos. Saco el móvil de mi bolsillo y miro lo que tengo. Matt me ha etiquetado en una foto en Instagram, es de esta tarde. Salimos con los batidos en la mano, él tiene un bigote de nata y saca la lengua, yo me río mirándole. Le doy a "me gusta" y me quedo un buen rato mirando la foto, sonriéndole al móvil. Me acuerdo de Loki y voy a la cocina, donde está sentado al lado de su plato.
-Que impaciente éh.
Mueve la cola al oír mi voz. Le doy una palmadita en el lomo al pasar por su lado y cojo una lata de comida para perros del armario. La abro y vierto el contenido en el plato de Loki rebañando con una cuchara. Apenas he terminado de ponerle la comida cuando se abalanza sobre el plato. Me aparto a preparar la mía, acostumbrada ya a que siempre me haga lo mismo a la hora de la cena.

Más tarde, ya tumbada en la cama, dejo el libro que estaba leyendo en la mesita y apago la luz. Me cuesta conciliar el sueño y me pongo a pensar en mis cosas. Da la casualidad de que me acuerdo de la escena en el semáforo. Ese chico... Todavía tengo la imagen de su sonrisa como si lo tuviera ahora enfrente mío. ¿Y si paso mañana casualmente por el mismo semáforo? "No seas tonta, ¿te crees que va a estar ahí para ti?". Aunque las ganas de volver a verle me pueden. Y así, pensando en sus ojos clavados en los míos me quedo dormida.