.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Capítulo 10.

-¡Oye Blair, que nos vamos ya! -Grita Emily.
Ian se acerca a ella, quitando sus brazos de mi alrededor y le dice algo, no sé el qué. Me tambaleo un poco al no tener su apoyo. Emily asiente, me mira y se despide con la mano antes de irse. Bueno, al menos me quedo con Ian... Para una vez que me decido a dar el primer movimiento y nos interrumpen otra vez. Joder, me mareo mucho y me encuentro fatal de repente. Ian vuelve frente a mí y me mira preocupado.
-Blair, ¿estás bien?
Hace ademán de tocarme pero le aparto con la mano y corro en dirección a los baños. Voy a vomitar. Mierda, joder, tenía que pasarme ahora. No sé como hago para llegar sin caerme. Abro la puerta del más cercano, estampándola contra la pared y no me da tiempo a cerrarla. Me agacho sobre la taza del váter y empiezo a vomitar . Noto que alguien me sujeta el pelo a modo de coleta. Sigo vomitando.
-Joder, no sabía que habías bebido tanto... -Es Ian.
Intento decir algo pero me da otra arcada, aunque ya no tengo nada en el estómago.
-Lo... Siento. -Consigo decir.
-No te disculpes.
Cojo un trozo de papel y me limpio la boca. Tiro de la cadena y me intento levantar. Ian ve lo que intento y me ayuda cogiéndome por los brazos. Me retira el pelo que se me ha puesto en la cara al levantarme.
-¿Estás mejor?
-Sí... -Digo sin mirarle.
Me doy asco a mí misma, me muero de la vergüenza. ¿Qué pensará de mí? Además aún sigo muy borracha...
-Voy... A beber algo.
Me lo impide agarrándome por los hombros.
-Solo agua... -Le digo antes de que me pregunte si estoy loca, que es lo que seguramente habrá pensado.
Me coge de la mano, manteniéndome cerca y vamos a la barra. Pide por mí y me acerca el vaso. Bebo al principio un poco, pero tengo tanta sed que me la bebo toda. Cuando acabo dejo el vaso y veo que Ian sujeta otro. Me lo ofrece con expresión divertida, lo cojo y me lo bebo con la misma rapidez que antes. Resoplo y veo que ahora me observa confundido, por el gesto.
-Me mareo... -Me apoyo sobre una mano en la barra.
¿No se supone que ya tendría que estar mejor? Me acaricia el brazo y se acerca a mí.
-¿Quieres que te lleve a casa?
-No quiero... Ser molestia. -Le miro.
-Tú nunca molestas. -Me sonríe un poco-. Vamos.
Me pasa un brazo por la cintura y me dirige a la salida porque casi no me sostengo en pie. Me agarro a él con una mano en su hombro. Una vez fuera me paro y le cojo el brazo, él se gira y me mira.
-¿Sabías que eres muy guapo? -Le miro con los ojos entornados. -¿Por qué eres tan... Perfecto?
De repente tengo mucho sueño. Veo como se ruboriza. He hecho que se ruborice. Toma ya.
-Mucho... -Sigo diciendo-. Tendrás a muchas chicas el doble de guapas que yo... Aún no entiendo que haces conmigo...
Voy a dar un paso hacia él, noto como sus fuertes brazos me sostienen antes de desmayarme.

Abro los ojos e inmediatamente los vuelvo a cerrar. Entra mucha luz por la ventana. ¿Cómo he llegado aquí? Intento recordar... Me froto los ojos y los abro de nuevo, ya un poco más acostumbrados a la luz. Oigo ruido en la cocina y me llega un olor a huevos y beacon. Me rugen las tripas. "¿Pero quién está aquí? ¿Matt? ¿Las chicas?". Me levanto de golpe y me da un ligero mareo, me apoyo contra la pared. Llevo puesto el vestido de anoche.
Voy sigilosamente a la puerta de la habitación y salgo al pasillo. Al llegar al final me asomo, mirando hacia la cocina. Veo a Ian cocinando, Loki está a su lado sentado, observándole. Ahogo un jadeo tapándome la boca con la mano y vuelvo corriendo a la habitación sin hacer ruido. Recuerdo vagamente. Me lo encontré en el bar, me quedé con él. Yo vomitando y el sujetándome el pelo. Luego no recuerdo nada... Joder, tengo que estar hecha un desastre. Me miro en el espejo de mi armario, tengo pelos de loca y al haber dormido con el maquillaje parezco un mapache.
Voy con paso apresurado al baño, me peino rápidamente y con una toallita me limpio los ojos. Ahora mucho mejor. Veo que no puedo hacer nada más y me decido a ir a la cocina. Me quedo en el mismo sitio de antes, asomada. Ian está cogiendo algo de un armario de arriba, al tener los brazos hacia arriba se le levanta un poco la camiseta y veo parte de sus abdominales... Dios. Respiro hondo y salgo al tiempo que él se gira hacia mí, con dos vasos en la mano. Me sonríe.
-Buenos días dormilona.
Le devuelvo la sonrisa con timidez.
-Buenos días.
Él va a dejar los vasos en la mesa. El desayuno ya está puesto, voy hacia allí pero no me siento. Él sí.
-Oye Ian...
Levanta la vista hacia mí.
-No me acuerdo de mucho de ayer y... Lo siento si he sido una carga. -Me miro los dedos, avergonzada.
Ian se levanta y va hacia mí, me levanta la barbilla para que le mire. No me acostumbraré nunca a lo guapo que es...
-Blair, nunca vas a ser una carga para mí.
Me tengo que recordar a mí misma el respirar.
-¿Cómo... Llegamos aquí?
Él me suelta la barbilla.
-¿No te acuerdas?
-No... Lo siento.
-No te disculpes. -Dice en tono cansino pero divertido a la vez.
Se sienta y se ríe.
-¿Tanto hice el ridículo?
Al ver mi expresión avergonzada deja de reírse. Hace un gesto señalando a la silla de enfrente suyo para que me siente. Obedezco. Que bien huele, pincho un poco de huevo y me lo llevo a la boca.
-¿A partir de donde no te acuerdas?
Pienso unos instantes.
-Cuando estábamos en el baño. -Me pongo como un tomate al darme cuenta de lo mal que ha sonado la frase.
Él bebe un poco de zumo y empieza a hablar.
-Después de eso fuimos a la barra porque tenías sed... -Ve mi expresión-. No de alcohol. -Sonríe-. Y entonces estabas peor que antes asi que decidí llevarte a casa. -No deja de mirarme mientras lo cuenta-. Al salir del bar dijiste unas cosas muy interesantes. -Esboza una sonrisa.
Yo salgo del trance, pues estaba embobada escuchándole.
-¿Qué cosas? -No sé si quiero oírlo.
Bebo zumo y sigo comiendo, preparándome mentalmente acerca de que he podido decirle a él estando tan borracha. "Que mal, que mal".
-Pues me dijiste -mira hacia la mesa, como rememorando el momento- que soy muy guapo y que no entendías que hacía contigo teniendo a otras chicas. -Al decir esto último se queda serio.
Se me cae el tenedor en el plato y lo cojo en seguida, intentando disimular. No se me ocurre que contestar y estoy colorada.
-Después viniste hacia mí y te desmayaste. -Vuelve a estar divertido-. Te llevé a casa y no había manera de despertarte así que te llevé arriba y te metí en la cama. Entonces abriste los ojos un momento y me pediste que no me fuera.
Le miro fijamente. Él igual. Le pedí que se quedara y lo hizo. Me abrazo a mí misma en mi mente. La idea de que me llevara en brazos en plan héroe de película me encanta, aunque fuera en esas condiciones.
-Lo... Siento. -Es lo único que se me ocurre decir. Al final gastaré la palabra.
-¿Por qué lo sientes? -Me dice con voz suave.
-Por todo.
-Ya te he dicho que no tienes que disculparte.
-Aun así quiero hacerlo.
Nos miramos fijamente. Al final soy yo quien aparto la vista y sigo comiendo, pensando que decirle.
-Si tienes que irte por cualquier cosa... No te quedes por mí. -Digo mirando el plato.
-¿Quieres que me vaya? -Noto tristeza en su voz.
-¡No! -Le miro en seguida, quizá con un tono de voz más alto del esperado.
Él sonríe, pero es una sonrisa que nunca le había visto. Parece... Más feliz que otras veces que le he visto. Se nota también en su mirada.
-Quiero que sepas que yo no soy así, no me cojo una borrachera alucinante cada vez que tengo oportunidad. -Le miro para ver su reacción.
Me mira.
-No te he juzgado. -Me sonríe.
No decimos mucho más y terminamos de comer casi en silencio.
Ian habla por teléfono mientras yo recojo. Creo que se va a ir... Y no quiero. Oigo que se despide y vuelve conmigo. Le miro al notarle a mi lado mientras pongo las cosas en el fregadero.
-Me tengo que ir. -Confirma mis sospechas-. He dejado a Nietzsche sola toda la noche...
-Vale. -Intento que mi voz no suene triste.
-Oye Blair, quiero que sepas que no estoy contigo y a la vez con otras.
Me giro para mirarle de frente, con expresión sorprendida.
-Estoy contigo porque... Quiero conocerte mejor, eres preciosa, simpática y además me encanta cuando te pones colorada, como ahora. -Me sonríe y se acerca más a mí, yo estoy a punto de desmayarme, le aguanto la mirada y me tiemblan las piernas-. Y... También hay algo que llevo tiempo queriendo hacer, desde que te vi en ese semáforo.
Observo atontada sus ojos. No pienso en nada más, solo él y yo. Rápidamente junta sus labios con los míos y cierro los ojos, sintiéndolo. Me agarra la cara con las dos manos para que no me mueva. Mueve sus labios y yo hago lo mismo, juntando nuestras lenguas. Estamos así durante unos momentos y se separa un poco, con su frente en contacto con la mía. Tengo la respiración entrecortada e intento que vuelva a ser normal. Ian se separa un poco más para mirarme y yo abro los ojos. El corazón me late a un ritmo que parece que se me va a salir. Él me mira los labios, pasa un dedo por mi labio inferior y me vuelve a mirar. No quiero se se vaya, quiero que lo haga otra vez.
-Te llamaré, ¿vale? -Me dice, aparta las manos de mi cara no sin antes acariciarme las mejillas.
Asiento, incapaz de articular una palabra. Aún sigo aturdida. Ian coge su chaqueta que está encima de una silla y yo le miro. Se dirige a la puerta y me mira como queriendo que le siga, lo hago. Una vez en la entrada, abre la puerta y se gira para mirarme. Se me vuelve a acelerar el pulso. Toca sus labios con los míos y se queda así unos segundos. Se aparta.
-Adiós Blair. -Me guiña un ojo y se da la vuelta. Bajando las escaleras con la chaqueta colgada al hombro.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Capítulo 9.

Miro el reloj del móvil, las 22:00, llego puntual. La puerta se abre y aparece Emily con un vaso en la mano. Sonríe al verme. Se oye jaleo dentro.
-¡Blair! -Dice emocionada.
-¡Emily! -La imito.
Ella se ríe, parece que ya va un poco contentilla.
-Venga, pasa.
Entro y al fondo del pasillo está el comedor, que parece lleno de gente. Emily cierra la puerta y se pone a mi lado, cogiéndome del brazo.
-Vamos, que te presento a los demás.
"Ay, que vergüenza. Se quedará todo el mundo mirándome". Andamos hacia la entrada del comedor y cuando estamos en la puerta se giran todos. Que están sentados en sofás alrededor de una mesa.
-¡Chicooooos! -Grita Emily-. Esta es Blair. -Me señala con el vaso.
Yo sonrío cuando me nombra, nerviosa.
-¡Eeeeeeh! -Gritan todos a modo de saludo, algunos levantando el vaso hacia mí.
Río y les saludo con la mano. Ellos vuelven a lo suyo.
-Dame la chaqueta, que la dejo con las demás. -Me dice Emily.
Me la quito y se la doy, se va. Supongo que irá a la habitación. Entro en el comedor, no conozco a nadie, genial. Bueno pues me emborracharé un poco. Me acerco a la mesa donde están las bebidas y cojo un vaso. Hecho vodka y limón. Lo pruebo. Agh, que cargado me lo he puesto. De los nervios me he pasado con la botella. Igualmente bebo otro trago y hago un gesto de asco. Parece mentira que trabaje en un pub.
-¿Qué te estás haciendo? -Oigo a mi lado, la voz de un chico.
Me sobresalto al oírle y me llevo la mano al pecho. El chico se ríe.
-Perdón por asustarte, soy Mike.
Le miro, es moreno, con el pelo bastante corto y veo que tiene unas pocas pecas en los pómulos. Es guapo.
-Blair. Y estoy bebiendo lo primero que he pillado.
Él coge mi vaso, le da un trago y arruga la nariz.
-Te has pasado de alcohol. -Se ríe y me ofrece el suyo.
Lo cojo y pruebo.
-Mmm... Malibú con piña.
-Correcto. Ven, siéntate con nosotros. -Me coge de la mano y me lleva a uno de los sofás. En la mesa hay vasos de chupito y unas cuantas botellas de tequila.
Emily vuelve y se une a nosotros. Se sienta al lado mío.
-¿Ya vas conociendo gente? -Me dice en voz baja.
-Estoy en proceso. -Sonrío.
-¡Venga! -Grita de repente y yo me asusto, al tenerla al lado. Ella se ríe a carcajadas-. ¡Ronda de chupitos!
-Siiiiii. -Contesta una chica, que se ve que va bastante borracha ya.
Emily coge una de las botellas de tequila y se llena su vasito, me pasa la botella y hago lo mismo. Se la paso a Mike que está a mi otro lado y así hasta que están todos. Levantamos los vasos para brindar.
-¡Por una noche de puta madre! -Dice Mike.
Los demás repetimos lo que ha dicho y bebemos los chupitos. Oigo los ruidos de asco de los demás y yo prácticamente me lanzo sobre el plato con rodajas de limón que hay en la mesa.

La música está alta, pero no lo suficiente para molestar a los vecinos. Bueno, puede que un poco. Bailo toda motivada con Emily con nuestras copas en alto. Estoy un poco borracha y me mareo, los cuatro chupitos y tres cubatas hacen su efecto. Mike se acerca a nosotras.
-¡Eh! ¿Nos vamos por ahí a bailar?
-¡Si! -Grito yo.
-¡GENTE, VÁMONOS POR AHÍ! -Chilla Emily para que le oigan los demás, que están desperdigados por el comedor.
-¡ESPERAD! -Grito.
Todos me miran, sorprendidos porque con casi ninguno de ellos he hablado.
-¡Un último chupito!
Todos gritan y ríen, de acuerdo con lo que he dicho y vamos a la mesa de centro, más de la mitad estamos borrachos perdidos. Llenamos los vasos y brindamos otra vez.
-¡Porque hoy pillemos todos! -Dice una chica que se llama Emma.
-¡Eso!-. Dice el chico que está a su lado, creo que se llama Ethan.
Chocamos los vasos y bebemos. Ya no me hace falta el limón, debido a la borrachera que llevo casi no noto el sabor del tequila. Dejamos todo tal cual está y mientras algunas se dirigen al baño en pelotón los demás vamos a la habitación de Emily a por las cosas. Voy haciendo eses por el pasillo y Emily más de lo mismo a mi lado. Nos vamos riendo todo el camino hasta su cuarto. Cogemos nuestras chaquetas y nos las ponemos.
-Joder, que mal estoy... -Dice Emily con todo el pelo en la cara.
Yo me río señalándola, ella me mira y hace lo mismo. Vamos al recibidor a esperar a que vengan los demás, poniendo caras raras en el espejo que hay. Cuando llegan todos, saco el móvil.
-¡Foto de grupo! -Digo.
Entro en la cámara y pongo la interna, pongo el móvil en alto y los demás se apretujan detrás mío para caber. Saco la foto.
-¡Venga, vámonos! -Dice alguien, creo que Mike.
Mientras salimos subo la foto a Instagram sin ni siquiera ver las caras con las que salimos todos.

Montamos una escandalera algo grande por la calle, cantando y gritando, hasta que llegamos a la zona de bares que hay a una media hora de casa de Emily. Antes de entrar a uno cojo a esta por el brazo.
-Essspera...
-¿Qué? -Me pregunta con cara de atontada.
-Foto. -Y me río sin ningún motivo.
Nos sacamos una de manera que se vea el letrero del pub. Se la mando a Ian con un pequeño texto: "Estoy por aquí, por si quieres pasarte ;)". Mañana seguramente me arrepentiré de esto, pero ahora no tengo ninguna preocupación. Emily y yo nos reunimos con los demás dentro y dejamos las chaquetas en una mesa. Mike se acerca a nosotras con dos cubatas.
-¡Invito! -Grita por encima de la música.
-¡Gracias Mike! -Cojo el vaso y le doy un beso en la mejilla pasándole el brazo por los hombros.
Me guiña un ojo y se va a bailar con otra de nuestro grupo que no sé como se llama, la verdad me cae un poco mal, es un poco idiota. Doy un sorbo, ron con cocacola, y que bien mezclado. Doy otro trago, esta vez más largo. Emma se une a nosotras dos y nos ponemos a bailar cada vez más a lo loco, dependiendo de lo lleno que esté el vaso. Cuando me acabo el cubata me mareo aún más. Se me va mucho la cabeza. "Joder, creo que me he pasado". Pero seguimos bailando. Emily se acerca tambaleándose y me baja la falda del vestido.
-¡Que se te veían un poco las braaaagas! -Y se ríe a carcajadas.
-Jooooooder. -Contesto riéndome también.
Al cabo de un rato noto una mano en mi cintura. Me giro y me encuentro con Ian. Se me queda mirando un momento y se ríe. Se acerca a mí para hablarme.
-¿Cuánto has bebido? -Me dice al oído con tono divertido.
Me estremezco al notar su voz tan cerca. Me aparto para que vea como junto el índice y el pulgar de manera que entienda "un poco". Se vuelve a reír. Me río también. Madre mía, que borracha estoy. Espero no vomitar. Todo esto lo pienso embobada mirando a la nada. Ian agita la mano delante de mí cara. Salgo del trance y le miro. Él está sonriendo, creo que espera que le diga algo. Levanto el pulgar y sonrío. Ian se ríe a carcajadas y me coge la mano.
-¡Os la robo un ratito! -Les dice a Emma y Emily.
-¡Oooooooookey! -Contesta Emily.
Ian tira de mí para llevarme con él. Mientras ando miro a Emily un momento, que está haciendo gestos de besos hacia mí y forma un corazón con las manos. Me río y vuelvo a mirar hacia delante, siguiéndole. Ian agarra con fuerza mi mano, entrelazando sus dedos con los míos. Lleva unos pantalones negros y una camiseta gris de manga corta que antes he visto que era con cuello de pico. Aunque llevo unos diez centímetros de tacón sigue siendo más alto que yo, pero ahora me saca un poco menos de media cabeza.
Llegamos al centro del bar, que está abarrotado y se para, girándose me suelta la mano y me mira. Se acaba la canción y suena "Dare you - Hardwell". Sonrío emocionada y bailo delante de él, con el brazo en alto. Le miro un momento y veo que me está mirando de arriba a abajo, y otra vez arriba para mirarme a los ojos. Sigo moviéndome y mirándole. Ian me sonríe y me atrae hacia él cogiéndome con un brazo por la cintura. Me sorprende, y como la borrachera que llevo no ayuda, tropiezo con los tacones y choco contra él, que me aferra la cintura con fuerza ahora con los dos brazos y yo le rodeo el cuello con los míos. Le tengo muy cerca, observo sus ojos algo oscuros por la escasa luz pero aún así tan azules como siempre. Le sonrío.
-Los tacones... -Me separo unos pocos centímetros de él pero sigo con los brazos en sus hombros.
Me devuelve la sonrisa y afloja un poco la presión en mi cintura. Empezamos a movernos, al ritmo de la música. Con el movimiento nos acercamos más, tengo su cuerpo pegado a mí. Le miro, lo vuelvo a tener a la misma distancia que antes. Me mira intensamente... Desvío por un momento la mirada de sus ojos a sus labios. Esos labios que tanto quiero besar. Me acerco abriendo ligeramente la boca, mientras sus brazos me ciñen con más fuerza. Alguien me toca el hombro y hace que gire la cabeza. Es Emily. "Maldita seas Emily, maldita seas". Ella sonríe con expresión de culpabilidad.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Capítulo 8.

Me aprisiona contra la pared, empujando sus caderas contra mí. Su frente pegada a la mía, noto su respiración entrecortada. Con una mano se apoya en la pared y con la otra me recorre la cara. Ian me acaricia los párpados, la mejilla, me coge de la barbilla, con un dedo me recorre el labio inferior y se muerde el suyo. Deseándome. Se acerca para besarme...
Abro los ojos, veo el techo de mi cuarto. Estoy en mi cama. Los vuelvo a cerrar, frustrada. "La única vez que sueño con él y me despierto en lo mejor". Cojo la almohada de debajo de mi cabeza y me la pongo sobre la cara para evitar la poca luz que entra por la persiana no del todo cerrada. Me quedo así unos minutos, queriendo dormir otra vez para continuar con aquel sueño.
Me rugen las tripas y suspiro. Me levanto poco a poco para... ¿Desayunar? Miro la hora en el reloj digital de la mesita; las 13:38. Más bien la hora de comer. Voy a la cocina, que está unida al salón y veo a Loki tumbado en su cama que está al lado del sofá, durmiendo. Desvío la vista hacia su plato, que tiene restos del desayuno que le dejé ayer al suponer que me levantaría tarde. Pongo aceite en una sartén y la caliento. Mientras voy a la habitación, subo la persiana y abro la ventana. Después voy a la mesita para coger el móvil. Le doy al botón de desbloqueo y no tengo nada, esperaba un mensaje de Ian o algo... Abro el grupo de WhatsApp de mis amigas.
13:55 Yo: Novedades ;)
Me llevo el móvil conmigo a la cocina y lo dejo encima de la mesa. El aceite ya está caliente así que saco unos filetes de la nevera y los hecho. Suena el timbre. Loki se levanta del sofá, ladra y corre a la puerta. Cuando llego miro a ver quién es. Matt. Abro la puerta.
-Hola. -Me dice sonriendo.
Loki se abalanza sobre él para saludar.
-¡Hola bonito! -Le rasca el cuello.
Este se deja unos segundos y vuelve corriendo dentro de casa. Matt me mira y veo que pone cara de asustado. Se acerca en seguida a mí y me coge de la barbilla.
-¿Qué coño te ha pasado?
Le cojo la mano que tiene sobre mí y le doy una rápida caricia, intentando tranquilizarlo.
-No es nada, yo que soy así de torpe. -Me aparto para que pase.
Él relaja la expresión. Ha funcionado. Entonces me dirijo a la cocina y oigo que él cierra la puerta.
-¿Te quedas a comer? -Pregunto mientras muevo los filetes.
-Ese era el plan. ¿Qué tal ayer?
-¿El trabajo? -Contesto sin mirarle.
Se apoya de espaldas en la encimera para mirarme.
-Y con Ian.
Dejo la sartén y le miro.
-¿Cómo lo sabes?
-Hablé con él ayer, me dijo que iba a verte después de darle tu número.
-¿Y no habéis vuelto a hablar? -Dirijo la vista a la sartén para que no vea que me he puesto nerviosa.
-No, ¿por qué?
-Es que pasaron cosas... -Saco los filetes de la sartén y los pongo en dos platos.
"Entonces no sabe nada de lo que pasó anoche... Mejor, se lo cuento yo".
-¿Qué cosas? -Me coge los platos de las manos y los lleva a la mesa.
-Cosas... -Sigo diciendo para dejarle con intriga, mientras saco dos vasos y cubiertos.
-Venga, cuenta. -Dice impaciente.
Me doy la vuelta y está sentado en la mesa de brazos cruzados. Me río y voy hacia allí.
-Vaaaale.
-Venga.
-No me metas prisa que no te cuento nada... -Veo su expresión.- Vale, vale. Al principio no pasó gran cosa porque apenas hablábamos. -Digo mientras nos sirvo agua-. A la hora de cerrar nos quedamos solos y yo fui a tirar la basura mientra él estaba en el baño.
Matt me observa mientras come.
-Sigue... -Dice con la boca llena y yo río.
-Esa noche hubo un tipo al que no atendí porque se puso gilipollas y cuando yo estaba fuera tirando la basura apareció y... Intentó... Ya sabes. -Parto un trozo de filete.
Matt deja caer el tenedor.
-¿Fue ese quién te hizo eso? ¿A eso lo llamas ser una torpe? -Está muy cabreado.
-Intentaba tranquilizarte y...
-Que hijo de puta. -Me interrumpe mientras lo dice entre dientes con la mandíbula apretada.
Tiene su mano sobre una pierna en un puño, se nota en sus nudillos que está apretando. Veo que abre la boca para decir algo, seguramente parecido a lo de antes. Le interrumpo.
-Por eso no quería contártelo...
-¿Cómo pretendías que reaccionara? -Me mira como si me hubiera vuelvo loca.
-Ya pero... -Digo mientras miro mi plato-. Bueno, tú comes, yo cuento. -Le vuelvo a mirar.
Me aguanta la mirada unos segundos y suspira, volviendo a su comida.
-Ian me oyó gritar y vino corriendo. Le tumbó de un puñetazo. -Mientras lo cuento miro a la nada, recreando la escena en mi mente-. No tengo muchos más detalles, porque estaba prácticamente paralizada. Luego me llevó dentro y me curó la herida. -Me señalo el labio-. Hubo un momento que nos quedamos sin decir nada, mirándonos y se acercó... Pero su puñetero teléfono sonó, jodiendo el momento. -Me llevo un trozo de carne a la boca y mastico enfadada.
Matt suelta una carcajada.
-¿Y de todo eso te enfada que un móvil impidiera que os besárais?
No contesto y sigo comiendo.
-Ay, Blair... -Ríe otra vez y en seguida se pone serio-. ¿Te gusta?
-Sí. -Miro mi plato.
Él me coge de la barbilla para que le mire.
-¿Mucho?
-Bastante. -Me pongo roja.
Matt esboza una ligera sonrisa y deja caer la mano. Desvío la vista a otro lado pero le vuelvo a mirar, sigue mirándome igual.
-¿Qué? -Pregunto.
-Que mona estás cuando te pones roja.
Le doy un suave golpe en el brazo y me río.
-Bueno ya vale, a comer.

Estoy tumbada en el sofá con Loki apoyado en mi regazo. En la tele dan "Harry Potter y la cámara secreta", película que creo que he visto una setenta veces. Melanie y Olivia me llamaron poco después de que Matt se marchara, cuando leyeron el mensaje. Habían ido a la biblioteca a estudiar y se estaban tomando un descanso. Les conté lo mismo que le conté a Matt, aunque con más detalles. Se volvieron locas en la parte del "casi beso". Después no pararon de insistir en que tenía que volver a verle y lanzarme yo. Les dije que no lo haría, no daría el primer movimiento, porque no soy capaz.

Cuando Harry se está enfrentando al basilisco me suena el móvil. Es el tono del calendario, estiro el brazo para cogerlo de la mesa de manera que no me tenga que levantar. Abro la nota: Fiesta de Emily esta noche.
-¡Joder! -Exclamo incorporándome, Loki hace lo mismo sobresaltado.
No me acordaba de la fiesta. Que pereza me da ahora. Haber si tengo algo que ponerme.
Espero a que acabe la película y acabo llorando, como siempre que la veo. Me voy a dar una ducha con la música a todo volumen para motivarme. Al salir voy en toalla hacia el armario. Pantalones... No. Leggins... No. Miro los vestidos en busca de alguno que no me aburra de ponérmelo. Cojo uno negro ajustado que me compré hace poco y no me acordaba que tenía. Por encima de las rodillas, en un lado una manga que llega hasta poco más del codo y en el otro lado sin. Lo dejo sobre la cama y vuelvo al armario en busca de unos tacones, elijo unos rojos. Voy otra vez al baño, me quito la toalla de la cabeza y me peino el pelo mojado, al desenredarlo me paso el secador. Cuando queda bien seco me lo vuelvo a peinar y me lo recojo en una coleta para que no me moleste. Voy de nuevo a la habitación para vestirme. Al estar sola me cuesta un poco subirme la cremallera del vestido. Me maquillo y me pongo un collar dorado en forma de cadena, con una pulsera del mismo color y los tacones. Casi me caigo a los primeros pasos, no me acordaba que fueran tan altos. Por último cojo una americana del mismo tono que los tacones y el móvil, que lo había puesto a cargar sobre la mesita. "Joder, la cena de Loki". Me dirijo a la cocina, montando una escandalera con los tacones sobre el piso y saco una lata, le pongo la comida en su plato y tiro el envase a la basura.
-Creo que no me dejo nada... -Miro a mi alrededor.
Me hecho un poco de colonia y salgo de casa, cerrando doble. Dentro del ascensor me miro en el espejo y veo que aún llevo la coleta. Me la quito rápidamente y me arreglo el pelo con los dedos, poniéndome la goma en la muñeca a modo de pulsera. Salgo por el portal, Emily no vive lejos así que voy andando. Pero con estos tacones...

domingo, 30 de noviembre de 2014

Capítulo 7.

-¡Ay! -Me quejo cuando Ian me toca el labio con un algodón empapado en alcohol.
Inmediatamente retira la mano y me mira con expresión de culpabilidad.
-Lo sien...
-No, no. -Le interrumpo-. Tranquilo, soy una quejica.
-No te llames así después de lo que has pasado... -Vuelve a tocarme con el algodón, con mucho mas cuidado que antes. Apenas me roza.
Mientras le contemplo su expresión se ha vuelto dura. Tiene la mandíbula apretada y el ceño fruncido. Me pregunto si estará pensando en lo de antes. Hasta enfadado está tan guapo... Levanta la vista y me pilla mirándole. Al clavar sus ojos en los míos desaparece su dura expresión y se relaja, su mirada se dulcifica. No me acostumbro a lo bonitos que son sus ojos, y ahora que lo tengo cerca menos aún. Hace que me pierda en ellos y no pueda desviar la vista. Estamos así unos segundos e Ian se aproxima más a mí, poco a poco. Me quedo muy quieta, miro sus labios que tengo cada vez más cerca. A unos centímetros. A unos milímetros, ya casi tocan los míos, noto su respiración... Suena un móvil y me sobresalto, apartándome y poniendo la misma distancia entre nosotros que había antes. Inconscientemente. "¡Joder! Menudo momento eligen para llamarle!" Él se me queda mirando unos segundos más mientras suena el móvil y atiende la llamada. Vuelve a tener la mandíbula apretada. ¿Quién le llama a estas horas?
-¿Sí...? -Contesta.
Intento escuchar lo que dicen al otro lado, pero no oigo nada.
-Sí, me acuerdo.
Hace una pausa para oír la respuesta.
-Vale, adiós Julie.
¿Julie? Bloquea el móvil y se lo guarda en el bolsillo.
-Coge tus cosas. -Dice con voz más suave, pero sin mirarme-. Te llevo a casa.
No contesto, me levanto del taburete y voy al almacén, cerrando la puerta. El ataque al corazón que no me ha dado antes cuando casi nos besamos me da ahora. Respiro hondo una vez, dos veces, intentando relajarme. Pero me acuerdo de sus labios casi tocando los míos... Me muerdo el labio.
-¡Ay! -Me llevo la mano al labio inferior, me he mordido en la herida.
Espero que no me haya oído, va a pensar que estoy loca o algo. Cojo mi chaqueta y me la pongo, después cojo la de Ian y salgo, no hay nadie. Estará esperando fuera. Salgo y lo veo en la acera apoyado contra un Range Rover negro que supongo que será el suyo. Le miro la cara fugazmente antes de darme la vuelta de cara al pub para cerrar y atisbo a ver que me está mirando, pero no he logrado ver bien su expresión. Bajo la verja y la cierro con llave. Después me doy la vuelta y voy hacia él, que ya está con la puerta del copiloto abierta, esperando a que entre. Le dirijo una pequeña sonrisa que me sale sin pensar y le dejo de mirar por si no me la devuelve antes de entrar, tengo miedo de que esté enfadado, no sé por qué me da esa sensación. Él cierra la puerta y rodea el coche por delante para ir a su asiento, le observo mientras tanto. Entra y mientras introduce las llaves en el contacto se gira para mirarme, acto seguido mira hacia abajo, donde tengo su chaqueta en mi regazo y vuelve a mirar al frente, una sonrisa asoma en sus labios y arranca. "¿De qué se ríe?"
-¿Dónde vives? -Me pregunta mientras acelera.
-Unos metros mas adelante del bar donde nos vimos el otro día.
-Bien. -Y no dice nada más.
No sé si estará algo cabreado por haberme apartado de él antes en el bar o por el tío de antes pero me empiezo a comer la cabeza mientras miro por la ventana, apretando su chaqueta contra mí. Pasamos el trayecto en silencio hasta que el coche para. No lo aguanto más y decido romper el silencio.
-Gracias por traerme. -Acto seguido le miro, él ya lo ha hecho primero.
-No las des. -Sonríe.
Bien, ha sonreído. No está enfadado, o igual sí y no quiere mostrarlo. Alargo el brazo hacia él para darle la chaqueta, sin dejar de mirarle. Ian la coge sin decir nada y al hacerlo me roza los dedos, provocándome un estremecimiento. Me quito el cinturón y abro la puerta para salir. Noto que me coge del brazo impidiendo que salga. Le miro nerviosa, deseando que se le pasa por la cabeza intentar lo que dejamos en el bar. Se acerca a un palmo de distancia de mí, ya tengo el corazón desbocado y mi respiración se agita ligeramente. Me mira los labios y con un dedo me roza suavemente la herida. Después deja caer la mano. Vuelve a mis ojos.
-Que duermas bien.
Su proximidad y el contacto me han dejado algo aturdida y me pido a mí misma a gritos reaccionar.
-Buenas noches. -Mi voz supera apenas un susurro.
Él vuelve a su sitio pero sigue mirando. Aparto la vista para salir del coche y voy hacia el portal sin mirar atrás. En cuanto estoy dentro oigo su coche arrancar y alejarse.

Me tumbo en la cama, agotada. Repaso mentalmente los acontecimientos de la noche. Su aparición en el bar, nuestros intercambios de miradas, Noah diciéndome que le gusto a Ian, el miedo que pasé en la calle con aquel hombre y el alivio inmediato al oír su voz en ese momento, cuando se acercó a mí con intención de besarme, sus labios casi rozando los míos, el sonido del móvil que interrumpió el momento que llevaba esperando desde ese día en aquel semáforo, cuando me tocó en el coche... Joder, me gusta mucho. Demasiado. Aunque supongo que eso lo sé desde hace días. Qué digo, desde el primer día.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Capítulo 6.

Al salir del almacén le busco con la mirada. Está en el mismo sitio, bebiendo un cubata. Veo como una chica se dispone a acercarse a él y acelero el paso para llegar antes que ella. La chica me fulmina con la mirada cuando llego y se va. "¡Já!" Ian levanta la vista de su vaso cuando nota que alguien está en frente de él.
-Ya estoy. -Me sale una sonrisa demasiado forzada al intentar que se olvide de la situación de antes.
-¿Por qué te has ido así antes?
-¿Cómo? -Intento parecer tranquila, pero por dentro me está dando otro ataque.
-Así...
Pienso rápidamente una excusa.
-Me tomé un chupito de tequila hace un rato y me sentó algo mal... -Me encojo de hombros-. Fui a mojarme un poco la cara.
-¿En el almacén? -Dice divertido.
-Pues... Sí.
-Vale... -Se muerde el labio para no reírse, supongo-. ¿Ya estás mejor?
-Sí, sí. Muy bien.
"Muy inteligente, Blair" Se encienden las luces del pub, ya es hora de cerrar. ¿Pero qué hora es? Que rápido se me ha pasado el tiempo. No quiero que acabe la noche, no quiero que él se vaya. Acaba la canción que está sonando y ya no suena ninguna más. La gente empieza a recoger sus cosas y a salir.
-¿Cómo vas a casa? -Me saca de mi ensoñación.
-Suelo ir en metro, o me lleva mi compañero. -Señalo a Noah.
Ian le mira y frunce un poco el ceño, al volverme a mirar relaja la expresión.
-Pues hoy te llevo yo. Cancela tus planes. -Acto seguido se termina el cubata.
"¿Por ti? Por supuesto"
-Espera aquí, voy a ir recogiendo.
-No me moveré. -Me guiña un ojo.
"Ay Dios..." Le sonrío y salgo de la barra. El pub ya se ha quedado vacío. Recojo los vasos que voy encontrando y los voy llevando a la barra, Noah se encarga de ellos. En el tercer trayecto le hablo.
-Oye Noah, hoy me lleva él a casa ¿vale? -Digo en voz baja para que Ian no me oiga.
Noah me sonríe poniendo cara de pillín. Me río ante su expresión.
-No pongas esa cara que no va a pasar nada. -Le doy un suave golpe en el hombro por encima de la barra.
-Ya, ya ya... -Se aparta hacia atrás al ver que levanto otra vez la mano-. ¡No me mates! -Se ríe.
Me uno a su risa.
-Bueno, vete. Ya cierro yo.
-Que ganas tienes de quedarte sola con él éh...
-Idiota... -Me río.
-Recojo estas copas y me pierdes de vista. -Hace un puchero.
-No lo digas así que me haces sentir mal. -Le saco la lengua.
-Que es broma hombre. -Me sonríe.
Termina de recoger los vasos y va al almacén mientras yo limpio algunos cristales rotos del suelo. Al cabo de unos minutos, noto una mano en mi espalda.
-Me voy ¿vale? -Es Noah.
-Vale, no te pierdas por el camino. -Le sonrío.
Se ríe.
-Lo intentaré. -Me da un beso en la mejilla y me pellizca la nariz. -Adiós pillina.
-Adiós. -Le revuelvo el pelo.
Sale por la puerta peinándose y me río. Tiro los cristales a la basura y cierro la bolsa con un nudo. Tengo que salir fuera a tirarla. Oigo la voz de Ian detrás.
-Voy un momento al baño.
-Vale, yo salgo a tirar esto.
-Bien. -Sonríe.
Se da la vuelta y desaparece por la puerta de los baños. Cojo la bolsa y salgo del bar. Me dirijo a los contenedores que están a unos veinte metros. Llego allí y abro la tapa, la bolsa pesa bastante así que me cuesta lo suyo. Oigo unos pasos detrás. Será alguien que sale de otro bar...
-¡Eh! -Oigo que grita.
Giro la cabeza bruscamente, en acto reflejo porque me ha asustado. Es el tío de la barra al que no atendí. Inmediatamente bajo la cabeza mientras cierro la tapa del contenedor y ando de vuelta al bar.
-¡¿Pasas de mí otra vez?!
Acelero el paso, ya no queda nadie en la calle. Un brazo fuerte me agarra por el codo y me da la vuelta bruscamente. Me acerca a él y su cara queda a unos centímetros de la mía. Veo que tiene las pupilas dilatadas de lo cerca que lo tengo. Se me acelera el corazón de puro miedo.
-¿No ves que te estoy hablando? -Dice apretando los dientes.
-Suéltame... -Me sale la voz débil debido al miedo. Me quedo paralizada.
-No, no... Así aprenderás a ser más educada. -Me coge del pelo y tira hacia atrás de modo que quedo mirando hacia arriba, jadeo. Con la otra mano me encierra en un abrazo del que me es imposible salir. Intento gritar... Pero no puedo. Pega la boca a mi cuello.
-Que bien hueles...
Me retuerzo un poco pero estoy tan retenida que no puedo soltarme. "No, no, no... Por favor..." Noto como sube hacia arriba y me muerde el lóbulo de la oreja, noto una punzada de dolor. Me sale un grito débil y oigo como se ríe en mi oído. Me estremezco. Noto su fuerte respiración en mi oreja. "¡No!" Suelta mi pelo y baja la mano hacia mi pecho, me coge uno y lo aprieta fuerte. Lo intento otra vez y grito muy fuerte. Me tapa rápidamente la boca con la mano y le muerdo con todas mis fuerzas. Grita de dolor y me suelta un bofetón que me da de lleno en la mejilla y parte del labio. De la fuerza me caigo al suelo de costado y se acerca a mí. Me coge del pelo y tira un poco. Tengo los ojos llenos de lágrimas.
-¡SUÉLTALA!
La presión sobre mi pelo se afloja un poco. Se esfuma todo el miedo al oír su voz. Pero la mano sobre mi cabeza me impide mirar hacia Ian. De repente su mano desaparece. Miro hacia arriba, el tío se aleja un poco. Giro la cabeza y veo como Ian viene corriendo. Nunca le había visto así, con esa rabia en su expresión parece otro.
-¡¿Y tú quién eres, su novio?! -Se ríe el tío. Aunque por su cara ya no es tan valiente.
Las lágrimas inundan mis mejillas aunque ya no tengo miedo.
-Soy el que te va a partir la cara por tocarla, cabrón. -Acorta la distancia entre ellos dos y con un ágil movimiento que el otro no ve venir, le da un puñetazo al tío en la mandíbula. Este se desploma en el suelo.
Suelto un jadeo de sorpresa al mirar la escena, todavía paralizada en el suelo, apoyada sobre mi antebrazo derecho. Ian se vuelve hacia mi al oírme, con la respiración agitada por la rabia. Corre hacia mí y se agacha a mi lado. Su expresión ahora es la viva imagen de la preocupación. Me coge la cara entre las manos. Sigo llorando, sacudiendo un poco los hombros por el efecto y el susto.
-Ya está, ya está... -Me retira las lágrimas con los pulgares-. Ya ha pasado...
Le miro intentando tranquilizarme, poco a poco lo voy consiguiendo.
-Estás herida... -Me toca el labio muy suave, rozándome, donde probablemente esté sangrando. Pero ahora no lo noto.
-No es nada... -Consigo decir, con voz ronca.
Su mirada azul me recorre la cara y el cuerpo en busca de mas heridas. Noto como me ruborizo ligeramente. Ya estoy mucho más tranquila.
-Vamos dentro, voy a curarte eso. -Me pasa un brazo por la cintura y me levanta con él.
Al quedar de pie tengo mi cuerpo pegado al suyo, pues me sujeta fuerte contra él. Mi corazón reacciona ante el contacto a pesar de que aún, en parte, sigo medio paralizada por lo ocurrido. Miro atrás donde está el otro desplomado en el suelo.
-No le mires... -Me dice al oído suavemente y obedezco de inmediato-. Vamos dentro.
Retira el brazo de mi cintura y me coge la mano, dirigiéndome al bar.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Capítulo 5.

Pasan los días sin saber nada de Ian. Su chaqueta al final va a oler a mí, de tanto tenerla conmigo. Más que nada porque no hago más que cogerla. Hablé con Matt esa misma noche y se rió al saber que me gusta un poco. Bueno, un poco bastante, lo admití. Me dijo que podíamos planear otro encuentro "casual" con él y así lo veía otra vez. Me reí y dije que no, primero, sabía que era broma, segundo, me cabrearía bastante que Matt lo hiciera al contrario; quedar conmigo solo para ver a otra chica.
El viernes por la noche me preparo para ir a trabajar al pub y cuando me estoy maquillando me suena el móvil. Al terminar voy a la habitación para ver quién es. Un mensaje. Número desconocido.
22:14
Aún sigo esperando mi chaqueta :)
Xo Ian.
Me quedo mirando la pantalla con la boca abierta. Lo leo otra vez. Tres veces.
-¡Aaaaaaaaaaaah! -Chillo emocionada.
Loki viene corriendo y ladrando preparado para atacar a lo que sea que me ha hecho gritar. Me subo a la cama y me pongo a saltar toda contenta. Loki sigue mis saltos moviendo la cabeza arriba y abajo y se va. Me dejo caer y me quedo tumbada, pienso que contestarle. Empiezo a teclear.
22:30
Aquí está, esta noche trabajo en Oasis, pásate y te la doy :)
Le doy a enviar y sonrío como una boba. Abro el WhatsApp de Matt y le mando un mensaje.
22:32 Yo: Le has dado tú mi número?
22:34 Matt: Sip. ¿Te has enfadado? :(
22:34 Yo: No, tonto. *Corazón*
22:35 Matt: Ya me lo agradecerás :)
Abro el de Mel y Liv.
22:36 Yo: Esta noche le veeeeeeeeeeo :)))))
22:37 Mel: Tooooma ya, pásalo bien zorrona.
22:37 Liv: Ya nos contarás :D
22:37 Yo: Mañana sin falta :)
Me doy los últimos retoques y salgo de casa, con la chaqueta de Ian en la mano. En la parada del metro, espero a que venga. A estas horas aún se está bien, porque  hay bastante gente. Pero a la hora de volver ya es otra cosa. Porque no hay nadie y las pocas personas que hay, en su mayoría algún que otro tío, dan mal rollo. Y me acojono con cualquier cosa. Muchas veces mi compañero de trabajo, Noah, me trae de vuelta en su coche.
Ya hay algo de ambiente cuando llego al bar, saludo rápidamente a Noah con la mano, que está atendiendo a una chica y él me devuelve el saludo. Me dirijo a la parte de atrás para dejar las cosas y voy a la barra. Noah se acerca a mí y me da un beso en la mejilla. Siempre he pensado que Noah está buenísimo. Tiene un cuerpo que te caes para atrás, cara de modelo de revista y pelo muy rubio al que se hace un pequeño tupé.
-¡¿Qué tal el camino de ida?! -Me dice al oído para que le oiga por encima de la música.
-¡Bien, nadie me ha querido tirar a la vía!
-¡¿Qué?!
-¡Que muy bien! -Levanto el pulgar por si no me ha vuelto a escuchar.
-¡Luego hablamos, que esto se empieza a llenar! -Se va al otro lado de la barra para atender a la gente.
Hago lo mismo con la gente que se acerca a la barra. Atiendo a un hombre que levanta un dedo para que vaya. Me inclino sobre la barra para oír mejor.
-Un... Un... Rrrron cocacccola. -Dice arrastrando las palabras.
Me río y le pongo el cubata no muy cargado porque está a un paso de ir por los suelos. Lo coge y me da el dinero justo.
-¡Gracias ggguapa! -Coge el vaso y se va.
Pongo los ojos en blanco y me poyo en la barra de brazos cruzados. Miro la hora, las 00:15. Ian no aparece. "Igual ha decidido que no quiere verme más..." Me pongo un chupito de tequila y me lo bebo. Ay, que asco. Pero el calor del alcohol me relaja. Al cabo de unos minutos oigo gritar a la gente. Más bien a las chicas. Miro al fondo donde se ha formado una especie de piña. En cuanto se apartan un poco veo salir a Ian algo agobiado sonriéndolas. El corazón me da un brinco. ¡Joder! Me doy la vuelta y muevo botellas por hacer algo.
-¡¿Blair?! -Oigo detrás de mí.
Me giro en seguida y automáticamente aparece una sonrisa en mi cara. "¿Pero qué hago? Puñetero tequila..." Me acerco a la barra, en frente de él.
-Hola. -Sigo sonriendo-. Espera, que voy a por tu chaqueta...
Hago ademán de irme y me coge la muñeca por encima de la barra, impidiéndomelo. Vuelvo a girarme de cara a él y miro su mano sobre mi muñeca. No en plan de que me suelte, la verdad estoy encantada. Seguidamente le miro a él. Me suelta en seguida.
-En realidad, la chaqueta no me importaba mucho. -Sonríe ligeramente.
Sigo mirándole, callada. Sin saber que contestarle. Él vuelve a hablar al ver que no digo nada.
-Quería verte, más bien. -Me mira intensamente y yo le devuelvo la mirada, que aún no he retirado de él.
Le oigo perfectamente a pesar del ruido y él no está gritando. Es la primera vez que le miro tanto rato seguido. Él no aparta la mirada, yo tampoco. Sus ojos se posan en mis labios por un pequeño instante y aparta la mirada hacia su derecha. Noto que dice algo pero no le escucho, estoy embobada mirándole. Vuelve la vista hacia mí como esperando una respuesta.
-¡Perdona...! ¡¿Qué?!
-Que ese de ahí parece impaciente por que le atiendas.
Aparto la vista de él de mala gana y miro a ver a quién se refiere. Un tío me mira con cara de enfadado y golpea impaciente con los dedos en la mesa. Voy hacia él y noto la vista de Ian clavada en mi espalda.
-¡Ya era hora, joder! -Me dice en cuanto llego.
Con una mano me apoyo en la mesa y la otra la pongo en mi cintura.
-¿Quieres algo? -Le contesto lo más borde que puedo.
-Para empezar un poco de rapidez.
Decido no contestarle y vuelvo donde Ian, dejando al tío con cara de estupefacto.
-¿Todo bien? -Pregunta al llegar en frente de él.
-¡Genial! -Contesto cabreada.
-No lo parece. -Dice aguantándose la risa.
Sonrío al verle la expresión. Pasa lo mismo de antes. Se queda mirándome y yo le devuelvo la mirada. Involuntariamente me muerdo el labio. "¡Mierda!" No quiero ver su reacción, me muero de la vergüenza, aparto la vista inmediatamente y le indico con el dedo índice que espere, sin mirarle. Me dirijo a toda prisa al almacén. Cierro la puerta y me apoyo de espaldas contra ella. Me cubro la cara con las manos.
-Soy idiota, soy idiota. Muy inteligente Blair, va a parecer que eres una desesperada, o una pervertida o yo que sé. Seguro que se ha asustado y se ha ido...
Alguien golpea la puerta con los nudillos y me quedo callada.
-Blair, abre. -Es Noah.
Suspiro de alivio y abro. Él se apoya sobre el hombro en el marco de la entrada.
-Te veo sofocada...
-Sí, hoy no hago más que meter la pata. -Me aparto el pelo hacia atrás.
-¿Por Somerhalder?
-¿Sabes quién es?
-Casi todo el mundo lo sabe por aquí, cielo. -Me sonríe.
Me cruzo de brazos y resoplo. Noah se acerca a mí y me frota el brazo.
-Tú no te preocupes, si lo tienes loco.
Le miro en seguida, con cara de sorpresa. La idea de que le guste me sube el ánimo a la altura de... No sé donde, muy alto.
-¿Cómo?
-He visto como te mira. Anda, vuelve ahí con él. Además, estamos de turno.
Me da una caricia rápida en la mejilla y se va. Respiro hondo, me coloco bien el pelo y salgo del almacén para volver con Ian.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Capítulo 4.

No puede ser. Esta ahí. Lo tengo justo al lado, cerca. Es amigo de Matt. Se conocen. Me doy cuenta de que tengo el corazón a mil. Le miro fijamente e Ian se ríe.
-Hola Blair. -Sonríe y se sienta a mi lado, dejando el zumo en la mesa, en frente de mí. Sigo con la mirada su movimiento.
-Eh... Hola. -Intento que mi voz suene normal.
-¿Os conocéis? -Pregunta Matt extrañado.
-Hemos coincidido un par de veces. -Contesta Ian en un tono como si se riera por dentro.
Me encuentro sentada entre los dos, que se me quedan mirando unos instantes y no sé donde meterme. Cojo el zumo y bebo un sorbo. Sonrío a Matt porque no voy a poder a Ian sin parecer tonta o ponerme colorada. Me devano los sesos pensando en algo que decir.
-¿Y qué tal hoy el rodaje? -Interrumpe Matt el incómodo silencio. Gracias a Dios.
-¿Rodaje? -Pregunto.
-Sí, soy actor. -Contesta Ian.
Le miro, su silla está bastante más cerca de mí que la de Matt. Puedo oler su colonia... "¿Qué calor hace aquí no?" Cojo una carta de menús del centro de la mesa y me abanico.
-¿Tienes calor? -Pregunta Ian con una ceja interrogante.
"Sí, por tu culpa".
-Mucho, ¿vosotros no? -Añado el plural porque si se lo pregunto solo a él igual suena a indirecta.
-Creo que eres tú. -Se ríe Matt.
Cambio de tema.
-¿Y en qué trabajas? -Miro fugazmente a Ian para que sepa que me refiero a él y vuelvo a mi zumo.
-En una serie, desde hace unos cinco años y pico.
-Sí, el gran Ian Somerhalder. Que vuelve locas a todas. -Matt me da una suave patada por debajo de la mesa.
Me atraganto con el zumo y toso.
Matt se ríe a carcajadas y me da unas palmaditas en la espalda.
-¿Estás bien? -Noto la mano de Ian en mi hombro.
Noto su mano caliente a través de la fina camiseta que llevo... Además el contacto hace que tenga su cara más cerca. Le miro a los ojos.
-Sí... -Me pierdo en esos ojos tan azules-. Perfectamente. -Por un momento olvido que Matt está ahí.
Se oye un trueno fuera y me sobresalto, apartando la mirada de la de Ian. Él retira la mano de mi hombro. Ha empezado a llover. Miro fuera, otro trueno.
-Mierda, Loki... -Me levanto a toda prisa, cogiendo el bolso.
-¿A dónde vas? -Matt me detiene cogiéndome del brazo.
Claro, primero tendré que despedirme...
-A casa, Loki tiene miedo a las tormentas y está solo, además no le he dado de comer. ¿Ya nos veremos vale? -Miro a Ian-. Adiós, Ian.
Me giro bruscamente y me dirijo a la puerta. Me voy a empapar... Y no llevo chaqueta ni nada. Voy a abrir la puerta y una mano me lo impide por detrás, cerrándola. Me giro, es Ian. Le miro si comprender.
-¿Qué pa...?
-No llevas chaqueta. -Me interrumpe-. Y con la que está cayendo.
-No impor...
-No. -Me vuelve a interrumpir y me ofrece la suya.
La miro y la cojo dudosa. Abro la boca para decir algo.
-Ya me la devolverás. -Me sonríe-. Adiós, Blair. -Se da la vuelta y vuelve con Matt, que me mira con cara de "ya me lo estás contando todo".
Le sonrío y me despido con la mano, algo aturdida. Salgo del bar poniéndome la chaqueta, que me viene bastante grande y me pongo la capucha. Que bien huele a él. Cruzo los brazos para resguardarme del frío imaginándome que son los suyos...

Entro por la puerta de casa y oigo los gimoteos de Loki, sigo el sonido y está dando vueltas alrededor del sofá. Viene corriendo hacia mí en cuanto me ve. Le acaricio la cabeza.
-Ya está, ya está. -Se acerca más a mí al sonar otro trueno-. ¿Ponemos música? -Me levanto y voy hacia el equipo de música.
Loki me sigue pisándome los talones. Pongo un disco de Bob Marley y subo el volumen. Me siento en el suelo, cerca de los altavoces, con las piernas cruzadas. Loki se tumba apoyado en mi pierna, ya un poco más calmado. Aún llevo puesta la chaqueta de Ian, que está empapada pero aún tiene su olor. Huelo la manga y cierro los ojos, escuchando la letra de la canción. One love, what about the one heart? One heart, what about? Let's get together and feel all right. As it was the beginning...  Tres canciones después me ruge la tripa y salgo de mi ensueño.
-¿Tienes hambre? -Le toco la oreja.
Loki gira la cabeza para mirarme y la levanta. Voy a la cocina, le pongo su comida y me preparo la mía. Es tarde así que saco comida precocinada de la nevera y la meto al microondas. Espero apoyada de espaldas en la encimera. Me acuerdo del momento antes de salir del bar.
-Ya me la devolverás. Adiós, Blair.
Entones quiere volver a verme. ¿Pero como le localizaré? Puedo preguntarle a Matt pero no quiero que piense que solo le utilizo. Buf, que comeduras de cabeza. Empiezo a tener calor, me quito su chaqueta y la dejo en el colgador de la entrada. Oigo el pitido del microondas, antes de volver huelo por última vez la chaqueta. "Que tonta soy..."

domingo, 16 de noviembre de 2014

Capítulo 3.

Miro el reloj, me queda media hora para salir de mi turno. Trabajo en el Hard Rock Café de lunes a jueves. Los viernes, en un pub por la noche. No voy a la universidad, lo decidí tras acabar el bachillerato y venir aquí, pienso que no es para mí.
Preparo los dos capuchinos que me acaban de pedir y los pongo sobre el mostrador en una bandeja, Emily, mi compañera de trabajo, la coge y va hacia la mesa de quienes lo han pedido. Veo que la pareja que está sentada miran extrañados los cafés y le dicen algo. Emily asiente con la cabeza, los coge y vuelve.
-Dicen que te has equivocado. Que querían dos cortados.
-No sabía que ahora el cortado se llama capuchino. -Pongo los ojos en blanco- Es lo que me han pedido.
-Lo sé tía, pero qué se le va a hacer. Es lo que nos toca. -Se ríe- Prepáralos anda, que mientras voy a atender a otra mesa.
Respiro hondo y me pongo a preparar los cafés, cabreada.
-Menudos gilipollas... -Digo en voz baja.
Se los pongo bien ardiendo en dos tazas y los pongo en una bandeja. Emily vuelve para cogerlos y se queda mirando las tazas, viendo el humo que sale. Me mira, alza una ceja y se ríe.
-Como te pasas...
-Que les den, si se vuelven a quejar me los mandas a mí.
Emily se vuelve a reír y los lleva. Hoy no hay muchos clientes, me apoyo en el mostrador y veo el panorama con los cortados. La chica coge la taza y le da un trago sin comprobar si está caliente y escupe lo que ha bebido, poniendo al que está con ella perdido, ya que se ha quemado. Intento controlar el ataque de risa que me va a dar y me doy la vuelta para reírme.
Emily viene para dejar una bandeja con vasos vacíos.
-Va a tener le lengua jodida una semana por lo menos.

Me siento en el césped en medio del mismo parque que ayer, esperando a que Loki se canse de correr por ahí o que por algún casual se encuentre con Nietzsche y así yo... Con Ian. Voy perdiendo las esperanzas a medida que pasa el tiempo, llevo aquí más de media hora y no aparece. Loki se acerca con un palo en la boca, lo cojo y lo tiro sin ganas así que no llega muy lejos. Loki no va a buscarlo, me mira y se tumba a mi lado, apoyando la cabeza en mi pierna.
-Estoy bien... -Apoyo la mano en su costado-. Un poquillo desilusionada...
Debería dejar de hablarle como si me entendiera o me fuera a responder, pero no puedo evitarlo. Estamos así un rato y decido que no merece la pena esperar más. Le ato la correa y nos vamos de allí. Lo único que me apetece es ir a casa, tumbarme en el sofá y ver pelis. Tendría que haberme hecho caso a mí misma ayer y no haber venido. Además me habría ahorrado la caminata, ya que el parque está algo lejos de mi casa. ¿Por qué estoy así? Si apenas lo conozco, sólo hemos intercambiado un par de frases, o al menos él, otro tanto de miradas... Sólo sé que es guapo, simpático, cuerpo perfecto, ojos perfectos... Joder. Me suena el móvil.
15:17 Mel: Qué tal con el churri?
15:17 Liv: Eso, eso.
15:18 Yo: De lujo, no ha aparecido.
15:20 Liv: No te rayes, ya lo verás otro día...
15:20 Yo: No lo voy a volver a ver...
15:21 Mel: Ya estamos con la negatividad.
15:21 Yo: :(
15:22 Liv: Pues menos mal que no te ha llegado a gustar, maja.
15:23 Yo: Ya sabéis como soy...
15:23 Mel: Nos emborrachamos hoy para ahogar las penas?
15:23 Liv: ¿Qué penas vas a tener tú? Si vives en Narnia.
15:24 Mel: Ya pero... Jajajajaja.
15:24 Yo: Sí, y vamos mañana al trabajo y clase de resaca.
15:24 Mel: Pues claro.
15:25 Yo: Luego hablamos chicas :)
Justo llego a casa, al estar mirando todo el rato el móvil se me ha hecho rápido el trayecto. Saco las llaves y al ir a meterla en la cerradura se me caen todas al suelo. Miro hacia arriba y suspiro. "Menudo día estoy teniendo, igual me caigo por las escaleras ahora o algo". Al ir a agacharme Loki tiene las llaves en la boca. Las cojo.
-Gracias, precioso.

Salgo de la ducha y voy en toalla a mi habitación, cantando a todo volumen intentando no pensar en el temita en el cual no quiero pensar y funciona. A ratos.
Me pongo un pijama rosa que tiene perritos dibujados y vuelvo al baño a secarme el pelo y lavarme los dientes. Me meto a la cama y Loki viene a tumbarse conmigo para hacerme compañía. Como quiero a este perro.

Salgo de trabajar y Emily me acompaña un poco de camino. Ella vive cerca mío pero hoy tiene que coger el bus para hacer no se qué, no la estaba escuchando cuando me lo dijo. Cuando nos vamos a separar interrumpe su discurso y levanta un dedo como si se acabara de acordar de algo.
-Eh, este finde voy a dar una fiesta en mi casa, luego saldremos por ahí, ¿te apetece venir?
En seguida me sube el ánimo, pues siempre me suelo apuntar a las fiestas.
-¡Claro! ¿Cuándo?
-El sábado.
-Genial, ya iremos hablando en el trabajo.
-Vale, hasta mañana tronca.
-Adiós, arbusta. -Intento decirle toda seria.
Al principio me mira con cara rara y luego se ríe.
-Que chispa tienes, oye.
-Lo sé. -Me río.
Se despide con la mano antes de irse a la parada. En cuanto empiezo a andar suena el móvil. Es Matt.
-¿Dígame? -Contesto con voz grave, en plan peli de miedo.
Oigo la risa de Matt al otro lado.
-Eh, niña del pozo. ¿Has llegado a casa?
-No, ¿por? -Contesto ya con voz normal.
-Estoy en la cafetería que hace esquina al lado de tu casa con un amigo. Pásate y así te veo.
-Vaaale. En diez minutos llego.
-Espero impaciente... -Dice con voz de psicópata.
Me río y cuelgo.

Entro en la cafetería y miro hacia las mesas, lo veo sentado en una al fondo y voy hacia allí. Dejo el bolso en la silla de al lado y me siento.
-Hola. -Le digo toda seria.
Él pone cara de asustado.
-¿Y tú quién eres?
-Tu peor pesadilla. -Me río y alargo el brazo para revolverle el pelo.
Él se peina con la mano, riéndose.
-Hemos pedido para ti un zumo de naranja. ¿Te apetece no?
-Mucho. -Frunzo el ceño-. ¿Hemos?
-Mi amigo y yo.
-Ah sí, claro. No me acordaba. ¿Y quién es?
-Soy yo. -Oigo a mis espaldas.
Me doy la vuelta, creyendo reconocer la voz y miro hacia arriba. Ian está ahí plantado y me sonríe.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Capítulo 2.

Domingo al mediodía, me despierto de muy buen humor al haber dormido hasta tan tarde. Me estiro de unas maneras que parece que estoy poseída y cojo el móvil de la mesita. Tengo unos cuantos mensajes y abro la conversación de grupo con mis amigas; Melanie y Olivia. Leo los que han ido mandando.
10:30 Mel: Buenos días feeeeas!
12:30 Liv: Más bien buenas tardes.
12:35 Mel: Qué horas son estas...
12:36 Liv: Es domingo, hay que aprovechar.
12:40 Yo: Holi florecillas :)
12:43 Mel: Hombre, la bella durmiente. A lo que iba, tenéis planes esta tarde?
12:44 Liv: No. ¿Qué queréis hacer?
12:44 Yo: Yo tampoco.
12:45 Mel: Os apetece peli en mi casa?
12:47 Yo: Siiiii. Además os tengo que contar.
12:48 Mel: Genial, venid sobre las 5 y media.
12:48 Liv: Okey :D
Bloqueo el móvil y me levanto de la cama con mucha pereza. Me quedaría ahí todo el día. Voy hacia el baño y me lavo la cara, me seco con la toalla y me miro al espejo. Tiene gracia que los días que no tengo que salir por la mañana el moño me quede genial, con ese look un poco despeinado que intento conseguir entre semana para ir al trabajo y nunca me sale. Noto un cosquilleo en la pierna y doy un salto hacia un lado sobresaltada. Es Loki.
-Por qué serás tan sigiloso... Algún día me da un ataque. -Le acaricio el cuello.
Voy a la cocina y él me sigue bien pegado sabiendo que va a tener su desayuno. Preparo el suyo, luego el mío y me siento en la mesa comiendo lo poco que me he puesto, al ser tarde. Tengo que ir a sacar al perro así que termino rápido, recojo y me voy a vestir. Me pongo unos leggins negros, una sudadera sin capucha roja con el logo de Nike en blanco y unas Vans negras. En el baño me lavo los dientes, me cepillo bien el pelo hasta que quede liso pues dormir con el moño me lo ha dejado algo ondulado. Me pongo un poco de rímel y me echo colonia. Vuelvo a la habitación donde cojo el móvil y a continuación me dirijo al recibidor donde Loki ya está esperando con la correa en la boca. Me río al verle. Pongo la mano debajo de su hocico y el deja caer la correa, la cojo y se la ato al collar. Cojo las llaves de la mesita y salgo.

Hoy cambio de parque y voy a otro un poco más lejos de al acostumbrado cuando le saco a pasear. Loki tira fuerte de la correa arrastrándome con él, deseoso de correr a sus anchas. Le desato la correa y sale disparado a dar vueltas por ahí. Para pasar el rato saco el móvil y me hago unas fotos, las miro y salgo horrible así que las borro todas. Suspiro y me vuelvo a guardar el móvil. Al cabo de un rato Loki vuelve hacia mí con otro perro. Ato al mío y el otro se queda a mi lado mirándome. Pongo la correa de Loki en mi muñeca a modo de pulsera para que no se escape y me agacho en frente de el otro para acariciarle.
-Que bonita eres, ¿te quieres venir conmigo? -Le rasco la cabeza y cierra los ojos sacando la lengua, resulta muy graciosa así que me río.
-¡Nietzsche! -Oigo que gritan.
Giro la cabeza y casi me da un infarto. Se acerca corriendo el mismo chico del semáforo, la carrera hace que su pelo se agite al viendo, me lo imagino con el flotador y en bañador en plan "Los vigilantes de la playa". En cuanto llega la coge por el collar, yo me levanto y me aparto un poco, con el corazón a mil. Él ata a su perra y se vuelve para mirarme. La cara de susto se le cambia por la de sorpresa, una sonrisa asoma en sus labios.
-Hola, chica del semáforo. -Sonríe del todo mostrando unos dientes bancos y perfectos.
"Chica del semáforo", se acuerda de mí. Por dentro doy saltos de alegría. Me quedo embobada y no me salen las palabras.
-¿Estás bien? -Deja de sonreír y se acerca un poco, preocupado.
Parpadeo muy rápido para cambiar mi expresión y le sonrío un poco forzada, pues aún sigo sorprendida por su aparición.
-Sí... Sí, es que estoy un poco dormida. -Me pongo más colorada que nunca y giro la cabeza hacia abajo, coloco bien la correa de Loki. Por hacer algo, para que no me vea el color del que se me ha puesto la cara.
Oigo su risa. Ays...
-Gracias por haberla cogido.
Le miro sin saber a que se refiere, frunciendo ligeramente el ceño. Señala con un dedo a la perra.
-Nunca se suele escapar así, le ha debido de gustar mucho tu perro.
Le sonrío ya más relajada.
-Sí... -Contesto sin saber que más decir. Y me siento idiota, adiós a la relajación. "Piensa piensa, dile algo más..."
-¿Sueles venir mucho por aquí? -Me mira fijamente, veo que sus ojos son azules. Azules muy claros. Me gustaría acercarme para verlos de cerca.
-Eh... No, hoy me apetecía cambiar. -Me echo el pelo hacia un lado porque se me ha puesto en la cara y él vigila con atención mi movimiento. "No te vuelvas a poner roja, no te vuelvas a poner roja".
Se queda mirándome durante unos segundos y no le aparto la mirada. Noto que me pongo del mismo color que la sudadera. Joder.
-Por cierto, soy Ian. -Me tiende la mano sonriendo.
Miro su mano y la estrecho con la mía. Que suave y... Fuerte. Me imagino esa mano retirándome el pelo de la cara, acariciando mi espalda... "¡Contrólate!"
-Yo Blair. -Me hace falta toda mi fuerza de voluntad para soltarle.
-Blair... Que bonito. -Mi nombre de su boca suena tan... Sexy.
Le sonrío atontada y menos mal que él en seguida dice algo.
-Bueno, yo me tengo que ir, gracias otra vez por haber cogido a Nietzsche. Espero verte más veces por aquí, Blair. -Me giña un ojo y se da la vuelta en seguida. Se aleja.
Yo me quedo viendo como se va, con el corazón aún desbocado. "No te vayas..." Loki me da con el hocico en la pierna y me saca del trance. Sonrío como una tonta.
-Gracias, Loki. Hoy te has ganado una chuche. -Me mira sin entenderme, claramente, y mueve la cola- Vamos a casa.

Salgo del ascensor y voy hacia la puerta D. Toco el timbre y espero. Oigo unos pasos acercándose a la puerta, muy lentos. Melanie lo hace adrede para dejarme esperando fuera y sacarme de quicio.
-¡VAMOOOOS! -Intento parecer enfadada pero me río. Además, estoy demasiado feliz para cabrearme.
Mel se ríe al otro lado de la puerta y abre. Se me queda mirando.
-¿Y esa cara de boba? ¿Te has echado novio? -Se ríe y me da con un dedo en la tripa, chinchándome.
-Ya os dije que os tenía que contar.
-Vamos entra. -Se dirige al interior de la casa.
La sigo y cierro la puerta detrás de mí. Liv está ya toda tirada en el sofá.
-Holaaaa. -La saludo.
-¿Qué nos tienes que contar? -Me pregunta Liv directamente.

-Que vivan los semáforos. -Dice Mel cuando termino de contarles la historia.
-¿Y vas a volver a ir a ese parque? -Pregunta Liv.
-Por supuesto -Me río- pero voy a esperar un par de días o así, no quiero parecer desesperada por verle. -Interrumpo a las dos antes de que hablen- Aunque lo esté, no hace falta que lo digáis.
-No aguantarás más de dos días. -Se ríe Liv.
-Bueno, pues vosotras ayudadme a que no vaya.
-Es que nosotras QUEREMOS que vayas. -Dice Mel.
-Voy a quedar mal si voy mañana.
-Que no tonta, si además él lo estará deseando también. -Liv me tira un cojín.
Lo cojo antes de que me de en la cara.
-Seguro que tiene a más chicas por ahí igual que yo, esperándole en el parque. Además mañana trabajo a esa hora, igual luego no está...
-Sí, mañana estaréis en fila todas mientras viene. -Dice Mel- Deja de ser tan negativa, coño. Igual él también trabaja y entre semana va por la tarde.
Resoplo y hundo la cara en el cojín.
-En resumen, mañana vas a ir. Punto. -Añade Liv- Venga, vamos a ver la película ya.
Sigo sin estar convencida, pero no digo nada porque vamos a seguir en el mismo punto del que empezamos. Doy por zanjado el tema y nos ponemos a ver la película, ya me comeré la cabeza luego...

viernes, 14 de noviembre de 2014

Capítulo 1.

Típico día soleado en Los Ángeles, California. Ahí estaba yo, caminando por la calle con los auriculares a todo volumen imaginándome que estaba en un videoclip. Mirando hacia arriba en los estribillos en plan pensativa, con algunos mechones de pelo en la cara cuando se levanta alguna ráfaga de viento, como en las canciones tristes. Algún viandante ya me ha mirado un poco raro pero la verdad, me da igual. Hoy estoy de muy buen humor y nadie me va a arruinar el día.
Me dirijo al lugar donde he quedado con Matt, mi mejor amigo, que acaba de volver de viaje con su familia en Roma. Llego a un semáforo en rojo y me paro en el borde de la acera. Miro a mi lado donde por el rabillo del ojo se ha parado alguien, un chico, veo su perfil. "Que mono es...". Él se debe de dar cuenta de que tengo la vista clavada en él y gira la cabeza para mirarme. Tengo que controlar mi expresión porque es demasiado guapo, Dios, es perfecto. "¡Blair, deja de mirar, estás embobada!", digo para mí misma. Vuelvo a mirar al frente y al cabo de unos cuatro segundos le miro otra vez y él hace lo mismo. Me sonríe. Ay, que sonrisa más... Perfecta. Me pongo colorada, le devuelvo la sonrisa con timidez y echo a andar a toda prisa. Menos mal que el semáforo se había puesto en verde, porque no he mirado con los nervios.
Suena en mi iPod; I won't give up - Jason Mraz. When I look into your eyes, it's like watching de night sky... Me viene a la mente la mirada de aquel chico, sus ojos clavados en los míos. ¿Eran verdes? ¿Azules? No estaba segura, pero eran preciosos, como su sonrisa... "Bueno, ya. céntrate. Ha sido un amor de semáforo, olvídate ya". Sigo andando intentando pensar en otra cosa.

Como he dicho antes, me llamo Blair. Blair Cooper. Tengo 21 años y me mudé aquí hará cosa de 3 más o menos, poco después de cumplir los 18. Vivo sola en un pequeño piso, bueno, con mi perro Loki. Sí, soy fan de Thor. En cuanto a mi aspecto, me considero del montón aunque todas mis amigas me digan lo guapa que soy y todas esas cosas... También depende del momento, esos típicos días que te asustas a ti misma y no quieres salir de casa y otros que mirándote al espejo te dices lo buena que estás. Soy alta, delgada, pelo largo, liso y castaño oscuro y ojos verdes claros. Considero que mi mayor defecto es que me ilusiono muy fácil, en todo. Si hay algo que me pasa que parece que va a ir bien, pienso que va a seguir así, aunque me diga a mí misma que puede que no vaya como yo quiero. Luego claro, cambia el rumbo y el chasco es bastante grande, no aprendo, aunque lo intento. Mi madre murió cuando yo tenía 13 años. Accidente de coche. Me dio una depresión, no muy grave, pero estuve bastante tiempo yendo al psicólogo. El tiempo lo va curando pero aún me cuesta. Hay momentos que miro sus cosas; fotos, regalos suyos... Y me paso el día llorando. Mi padre me ha ayudado mucho, aunque a él le costó más que a mí superarlo. Le visito en Málaga, donde vivía, cuando puedo. O él viene a visitarme a mí. Fue uno de los motivos por los que me mudé aquí, necesitaba cambiar de aires. Todo me recordaba a ella.

Doblo una esquina y a lo lejos veo a Matt apoyado contra la pared con su móvil. Cojo el mío y le mando un WhatsApp, "mira a tu izquierda :)". Espero a que lo reciba y veo que mira en mi dirección, sonreímos a la vez y viene hacia mí corriendo. Hago lo mismo y cuando llego a él le rodeo el cuello con los brazos, abrazándolo. Él me rodea la cintura muy fuerte y me levanta del suelo, pego un pequeño grito por la sorpresa y me río.
-Te he echado mucho de menos. -Me dice con la cara enterrada en mi pelo.
-Y yo a ti. -Me deja en el suelo- Has tardado demasiado en volver. -Le sonrío.
-Bueno, ya estoy aquí. -Sonríe también y me coloca un mechón de pelo que se me ha salido por el aire detrás de la oreja. Sus dedos tocan ligeramente mi mejilla.
Un pequeño escalofrío me recorre la espalda ante su caricia y me vienen de golpe los recuerdos. Sí, Matt y yo estuvimos juntos. Fue la relación más larga que he tenido. Nos conocimos en una fiesta de una amiga que tenemos en común y fue un flechazo. Me besó al final de la fiesta y en seguida me pillé por él. Duramos 6 meses. Al final las cosas cambiaron, no era como los primeros meses, la chispa se fue perdiendo pero no queríamos separarnos el uno del otro y desde entonces somos mejores amigos. Me resultó raro al principio lo fácil que era solo ser su amiga después de haber estado enamorada de él. Hay veces, cuando me mira a los ojos un instante largo o cuando me toca que siento como que los sentimientos el pasado afloran, pero no. No puede volver a pasar, no quiero perderle como amigo.
-¿Y qué tal el viaje? -Desvío la mirada de la suya porque noto que me empiezo a poner roja.
-Pues genial, hemos hecho muchas cosas. -Se pasa una mano por su pelo rubio, ya que el viento le despeina el ligero flequillo- También conocí a una italiana... -Sonríe un poco vergonzoso.
-Que moooooono. Pues ya estás contándomelo todo éh. -Le doy un ligero codazo en el brazo.
-Mientras tomamos un batido, yo invito.
-Me parece genial. -Me cojo de su brazo y empezamos a andar.

Llego a casa a eso de las 8 y media de la tarde y Loki viene corriendo a recibirme. Loki es un precioso Husky Siberiano de 1 año, lo iban a sacrificar en la perrera a él y a sus hermanos porque nadie les adoptaba. Me dolió en el alma solo cogerle a él y no a todos, sobretodo cuando te miran con esos ojitos...
Dejo las llaves en la mesita del recibidor y me agacho para saludarle.
-¿Me has echado de menos precioso? -Le acaricio debajo del hocico y me da un lametón en la mejilla- Venga, vamos a ponerte la cena. -Le doy un beso entre las orejas y me levanto.
Primero voy a mi habitación, dejo el bolso y la chaqueta encima de la silla del escritorio y me siento en la cama, quitándome los zapatos. Saco el móvil de mi bolsillo y miro lo que tengo. Matt me ha etiquetado en una foto en Instagram, es de esta tarde. Salimos con los batidos en la mano, él tiene un bigote de nata y saca la lengua, yo me río mirándole. Le doy a "me gusta" y me quedo un buen rato mirando la foto, sonriéndole al móvil. Me acuerdo de Loki y voy a la cocina, donde está sentado al lado de su plato.
-Que impaciente éh.
Mueve la cola al oír mi voz. Le doy una palmadita en el lomo al pasar por su lado y cojo una lata de comida para perros del armario. La abro y vierto el contenido en el plato de Loki rebañando con una cuchara. Apenas he terminado de ponerle la comida cuando se abalanza sobre el plato. Me aparto a preparar la mía, acostumbrada ya a que siempre me haga lo mismo a la hora de la cena.

Más tarde, ya tumbada en la cama, dejo el libro que estaba leyendo en la mesita y apago la luz. Me cuesta conciliar el sueño y me pongo a pensar en mis cosas. Da la casualidad de que me acuerdo de la escena en el semáforo. Ese chico... Todavía tengo la imagen de su sonrisa como si lo tuviera ahora enfrente mío. ¿Y si paso mañana casualmente por el mismo semáforo? "No seas tonta, ¿te crees que va a estar ahí para ti?". Aunque las ganas de volver a verle me pueden. Y así, pensando en sus ojos clavados en los míos me quedo dormida.