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miércoles, 10 de junio de 2015

Capítulo 36.

Melanie ha venido con todo un arsenal de comida seguida por Olivia, y no de la sana precisamente. Tras ponernos al día y contar de nuevo mi historia decidimos tener un maratón de pelis Disney, empezando por Frozen. En vez de sentarnos en el sofá estamos en el suelo, apoyando la espalda sobre este, con toda la comida en el suelo también, en frente de nosotras.
-¿Cuál vemos ahora? -Pregunta Liv terminando el segundo cuenco de palomitas.
-Mmm... -Pienso y doy unas palmaditas porque ya he decidido la película que quiero.
Melanie me mira.
-¿Hércules verdad?
-Síííí. -Digo emocionada.

-Sigo enamorada de él... -Digo mientras salen los créditos del final.
-¿De quién? -Me pregunta extrañada Holly.
-De Hércules. -Suspiro.
-Idiota, pensaba que ibas a decir Matt.
Me río y las demás se unen a mis risas. Me dirijo a gatas hacia el DVD para cambiar de peli.
-Blair, ¿quieres que nos quedemos contigo esta noche? Para que no estés sola. -Dice Liv a mis espaldas.
Me giro un momento.
-Pues me encantaría.
-Pues listo.
-¡Por ti lo que sea tíaaa! -Dice Melanie con voz de chico.
Suelto una carcajada.
-Vale pero tu duermes en el fregadero.
-¡Mi sitio favorito!
Me sigo riendo mientras pongo Anastasia en el reproductor.

Antes de acostarme miro mi móvil, que acaba de sonar. Es un mensaje de Isaac. Al verme la cara las demás, que también son unas cotillas se apelotonan a mi lado.
-¡¿Quién es?! -Chilla Mel.
-Isaac. -Contesto como si me diera igual.
-¿El tío de la discoteca?
-Sep.
-¿Qué tío de la discoteca? -Pregunta Holly.
La miro culpable por no contárselo. Holly entorna los ojos.
-Muchas cosas te estás callando tú éh.
Me encojo de hombros a modo de disculpa.
-Lo siento.
-Bueno, ¿qué te pone?
Les enseño la pantalla.
23:17 Isaac: Qué es de tu vida?
Me acuerdo de Isaac y su padre. El me entendería en lo que estoy pasando, bueno en casi todo. Creo que me vendría bien quedar con él para hablar. No les cuento esto a las chicas, no quiero que me recuerden que estoy con Ian porque no voy a hacer nada con Isaac.
00:15 Yo: La misma de siempre, tú?
-Dile que tienes una amiga que esta soltera, es muy guapa y está buena. -Dice Melanie apoyando la cabeza en mi hombro.
Yo suelto una carcajada.
-¿Y qué pasa con Ethan?
Ethan es el rollo de Melanie.
-No sé, me apetece algo nuevo.
-A ese chaval lo tienes loco y está tremendo, ¿qué más quieres? -Interviene Liv.
-Lo mismo digo. -Añado.
-Bueno vale vale. -Mel hace un mohín.
Le acaricio el pelo como si fuera un perrito.
-Ea ea ea.
Ella me da un manotazo y me vuelve a sonar el móvil.
00:17 Isaac: Más de lo mismo. Podríamos quedar, hace tiempo que no nos vemos.
00:17 Yo: Claro, estaría guay.
00:18 Isaac: Bien, mañana hablamos.
00:18 Yo: Ooookey :)
Bloqueo el móvil y lo dejo encima de la mesita. Hemos traído la otra cama de la habitación de invitados y las hemos juntado así que cabemos bien las cuatro. Apagamos la luz con la intención de dormir pero no paramos de cotorrear y sin darnos cuenta se nos hacen las tres de la mañana. Al final acabamos cayendo una a una.

Un grito me despierta y me incorporo de golpe asustada, igual que las demás. Liv agarra la almohada para defenderse. Resulta que Holly se ha caído de la cama, con el edredón y todo. A pesar de estar medio dormida me empiezo a reír a carcajadas, Liv se une a mis risas. Holly se asoma por el borde de la cama con cara de zombi y pelos de loca, al verle la cara nos reímos aún más y yo me vuelvo a tumbar agarrándome la tripa.
-JA JA. -Dice Holly volviendo a subirse a la cama.
-Es que ha sido muy bueno. -Dice Liv secándose las lágrimas.
-Pues anda que tú, llega a ser un asesino o algo y como pretendieras defenderte con una almohada...
Liv, aún con la almohada en las manos coge impulso y le da a Holly en la cabeza, y esta cae hacia atrás en la cama del golpe.
-¡Toma si defiende! -Grita Liv.
-Hijas de puta, dejarme dormir. -Dice Melanie, que se ha hecho una croqueta con el edredón.
-Bua, verás. -Holly coge su almohada y persigue a Liv que ha salido corriendo de la habitación.
Me rasco la cabeza mientras bostezo y mirando el reloj veo que son las 11 y media. Me quedo unos minutos mirando la pared, oyendo los gritos de Liv y Holly y me levanto para ir al baño.
-¡Hostias que jaleo montáis! -Chilla Melanie desde mi habitación.
Me río muy alto para que me oiga y al poco aparece ella en el baño con cara de mala leche, así que dejo de reírme. Nadie se atreve a enfrentarse a Devil Melanie por las mañanas.

A la hora de comer, Holly se marcha porque ha quedado con su novio y Olivia también. Así que nos quedamos Mel y yo. Como a las dos nos encantan las películas nos ponemos a ver Malditos Bastardos para hacer hambre.
-Pero que guapo es Brad Pitt por dios. -Digo en mitad de la película.
-Buf, y el Fassbender.
-Y Brühl.
-Todos. -Me río.
Un rato más tarde empiezo a hacer la comida mientras ella sigue viendo la película. Cuando la llamo para comer pone en pausa la peli y nos sentamos a comer.
-¡Mmm espaguetis!
-Ah sí, los dos son para mí, para ti esto. -Le quito el plato y le dejo solo el vaso lleno de agua.
Ella hace como que llora y yo me río a lo malvada.
-Anda trae.
Le devuelvo el plato.
-Ahora que estamos así en tranquilidad, paz, armonía y amor. -Le digo-. ¿Qué te pasa con Ethan?
-En realidad no lo sé. Me gusta mucho y tal pero... Tengo miedo de pifiarla, él ha estado con muchas antes y sé que ya no es así pero puede que no llegue a ser lo suficientemente buena. No sé...
-Si está contigo es porque ya lo eres.
-Pero...
-No. -Le interrumpo-. Conoces su pasado, era un poco golfo, vale, y estaba con una chica diferente cada dos semanas prácticamente. ¿Y cuánto lleváis quedando y liándoos?
-Un mes.
-Ya está, el no puede dar el paso porque no está acostumbrado a tener más. Tienes que darlo tú.
-¿Y si me rechaza?
-Si no lo ha hecho ya no lo va a hacer, he visto como te mira las pocas veces que hemos estado todos juntos. No seas idiota.
-Vale.
-Bieeeeeeeeen.
Después seguimos hablando de series mientras comemos.

Por la tarde, después de dejar a Melanie en su casa, conduzco hacia la academia de baile de Isaac, donde he quedado con él. Aparco y salgo del coche, me apoyo sobre la puerta del conductor y espero a que salgan. Unos cinco minutos empieza a salir gente, la mayoría de mi edad. Distingo a Marnie entre ellos. Al verme me saluda con la mano.
-¡Blair! -Me dice a modo de saludo viniendo hacia mí.
-¡Hola! -Le saludo con alegría, su entusiasmo se te pega siempre.
Cuando llega donde estoy me da un beso en la mejilla.
-¿Esperas a Isaac?
-Sí, ¿ha venido no?
-Sí sí, de normal siempre le cuesta. Por sus problemas mentales y eso.
-¿Qué? -Digo alarmada.
Marnie se ríe a carcajadas.
-¡Es broma!
Yo hago las mismas bromas con mis amigas, no sé por qué me lo he creído. Me río con ella.
-Bueno me tengo que ir, que tengo una prueba.
-¿Si? Pues buena suerte.
-¡Gracias! Nos vemos.
-Hasta luego.
En cuanto se aleja, Isaac sale por la puerta. Con una bolsa de deporte colgada al hombro y el pelo mojado, supongo que por la ducha. Está más guapo que la última vez que le vi. Se acerca a mí.
-Perdona, busco a una chica así guapa, morena con el pelo largo que baila un poco mal por lo que comprobé hace unos días, ¿la has visto? ¿No? Vale gracias, muy amable.
Se empieza a alejar y yo me río tirándole las llaves del coche, que le dan en el brazo. Él se vuelve a dar la vuelta mientras se ríe y viene hacia mí de nuevo.
-Muy gracioso.
-Yo siempre.
-Bueno señor gracioso, ¿a dónde quiere ir?
-Eres la del coche, tú mandas.
-Bien, adentro.

domingo, 7 de junio de 2015

Capítulo 35.

Me despierto, pero no abro los ojos. Quiero saborear un poco más este momento de absoluta felicidad que estoy viviendo. Tengo la cabeza apoyada sobre el brazo de Ian, que lo tiene extendido a lo ancho de la cama. A pesar de lo que estoy pasando, esta noche ha sido lo mejor que he tenido en mucho tiempo. Me ha hecho olvidarme de todo lo demás y centrarme sólo en él. Y madre mía, el sexo con Ian es alucinante. Noto calor en las mejillas al pensar esto. Oigo la respiración regular de él, sigue dormido. Abro los ojos y con cuidado me giro para mirarle, la perfección de su perfil, sus labios, la línea de su mandíbula, los músculos de su torso perfectamente esculpidos. Me cuesta creer que este hombre sea mío. Al volver a mirar su rostro no puedo evitar alargar la mano y tocarlo, recorro su frente hacia abajo, desciendo por la nariz y recorro su labio inferior con el dedo, con cuidado de no despertarle. Pero el mueve un poco la cabeza y abre los ojos. Retiro la mano y me hago la dormida, acurrucada a su lado. Noto como se mueve y sus labios me rozan el pelo y paran cerca de mi oreja.
-Sé que estás despierta. -Me susurra.
Se me escapa una sonrisa y vuelvo a abrir los ojos para mirarle.
-Buenos días. -Le digo.
-Los mejores de mi vida por cierto.
-Me has leído la mente.
Dicho esto le beso en los labios. Empieza como un suave beso y gana intensidad. Recorro la línea de su espalda mientras nos besamos y me coloco encima de él. Me separo un poco para mirarle a los ojos, para encontrarme con esa mirada azul que tanto me gusta. Me retira un mechón de pelo que cae sobre su rostro y me sonríe. Le devuelvo la sonrisa y me inclino de nuevo para besarle. Empujo con mi lengua la suya y bajo mi mano derecha por su torso. Dejo de besarle y me incorporo quedando a horcajadas sobre él. Él recorre con la mirada mi cuerpo con deseo y ese gesto me enciende al instante, más de lo que estoy. Cuando vuelve a mis ojos se incorpora también y quedamos frente a frente. Sin dejar de mirarle a los ojos agarro su miembro y lo introduzco dentro de mí, abriendo ligeramente la boca mientras me llena. Ian deja escapar un pequeño gemido. Con las dos manos agarro su pelo y me muevo arriba y abajo, tirando ligeramente de su pelo. Gimo y hecho la cabeza hacia atrás, él me abraza por la cintura hasta casi dejarme sin respiración pero no me importa. Quiero que lo haga más fuerte. Me besa en el cuello y con la lengua sube por mi mandíbula hasta mi oreja, mordiendo el lóbulo suavemente. Oigo sus jadeos en mi oído y me muevo más rápido sin dejar de gemir. Él también se mueve debajo de mí y los dos nos vamos acercando. Junto su frente con la mía y exploto alrededor de él, gritando su nombre. Ian llega al clímax con un sollozo lastimero y nos quedamos mirándonos mientras nuestras respiraciones se van calmando. Observo su rostro mientras le acaricio la mejilla.
-Te quiero. -Le susurro mientras vuelvo a juntar mis labios con los suyos.

Me asomo a la ventana y observo que sigue el coche patrulla aparcado en frente. Pero no debe de ser el mismo de ayer, pues los policías son otros que los que estaban hablando anoche con Ian. Uno de ellos está fuera hablando con un hombre rubio y alto. El policía señala arriba, hacia mi piso y el hombre sigue la dirección hacia el mismo. Su mirada se clava en mi por unos instantes. "¿Qué querrá ese?". Me aparto de la ventana y al darme la vuelta bruscamente me choco con Ian.
-Lo siento. -Le digo riéndome.
Él se une a mis risas y se acerca a la ventana.
-¿Qué quiere ese? -Repite la misma pregunta que me he hecho a mí misma hace unos instantes.
-No lo sé, será algún cotilla.
Le abrazo por la espalda mientras mira hacia la calle y me asomo por encima de su hombro. Él gira la cabeza para mirarme y aprovecho para darle un beso en la punta de la nariz.
-¿Desayunamos fuera? Necesito salir.
-Claro. -Dice animado y mientras apoyo la barbilla en su hombro me da un beso en la frente.

Esta mañana no he ido a trabajar, uno de los policías se ha pasado por casa para informarme y me ha aconsejado que no vaya a ningún lugar que suelo frecuentar, al menos en un par de días. Él mismo ha llamado a mi jefe y yo a Emily para contarle. Lo cual es un alivio porque con lo de esta noche y el revolcón de esta mañana se me ha pasado la hora completamente. Ian y yo entramos a un Dunkin' Donuts y mientras él pide cojo un sitio al lado de la ventana. Noto como vibra mi móvil en el bolsillo y lo saco, es Matt.
-Hoooola.
-¿Estás bien? -Pregunta ansioso.
-¿Por qué no iba a estarlo?
-No me vengas con esas, Ian me ha mandado un mensaje resumiéndome lo que pasa y que tú me explicarías detalles.
"Pero, ¿se hablan?".
-No quería decírtelo por teléfono.
-Es igual, cuéntamelo.
Le explico lo sucedido desde que llegué a mi casa y no me interrumpe en todo el relato, lo cual es raro. Tiene que estar muy cabreado. Ian llega con una bandeja y se sienta en frente de mí.
-¿Y la policía no sabe nada?
-Nada de nada.
Noto la vista de Ian clavada en mí mientras hablo.
-Pues que buen trabajo hacen.
-No es culpa de ellos. Este tío es prácticamente invisible.
-¿Y el FBI? ¿No se supone que te vigilaban?
-Eso me dijeron en Málaga, pero no lo sé.
-Igual deberías hablar con ellos. Pon orden.
Me río.
-Pues igual lo hago.
-En cuanto sepas algo más no dudes en llamarme.
-Lo haré, cuídate mucho y no te pierdas por la calle sin mí.
Matt se ríe.
-Lo intentaré, adiós.
Cuelgo y dejo el móvil sobre la mesa.
-¿Quién era? -Pregunta Ian mientras da un bocado a su dónut.
-Matt. -Digo en voz baja.
-Ajá... -Contesta mientras mastica.
Echo azúcar en mi café y lo remuevo.
-Tengo una pregunta. -Dice él.
-¿Cuál? -Le miro y doy un sorbo al café.
-Si eres española... ¿Por qué te llamas Blair Cooper?
Río un poco.
-Mi madre era española, pero mi padre no. Bueno, toda su vida estuvo en Málaga pero mis abuelos paternos son americanos. Y a mis padres les gustaba la idea de ponerme un nombre en inglés.
-Claro, tiene sentido. -Me sonríe.
-Yo tengo otra.
-Dime.
-¿Te acuerdas cuando me dejaste tu chaqueta poco después de conocernos y la tuve unos días conmigo?
-Como para olvidarlo.
-Cuando te la devolví, en tu coche aquella noche -veo que su facciones se endurecen cuando recuerda también esa noche por otro motivo, cuando aquel yonki me asaltó- aún la tenía conmigo y la miraste de refilón y... Como que te reíste por algo.
Su expresión cambia y una sonrisa asoma sus labios.
-No se te pasan los pequeños detalles éh.
Niego con la cabeza y le sonrío.
-Al estar la chaqueta tanto tiempo contigo y tenerla pegada a ti. Se le quedaría tu olor y me hizo gracia que cuando no estuviera contigo solo me bastaría con olerla.
-¿Y lo hiciste? -Muerdo un dónut.
-Un par de veces... Multiplicado por mil.
Reímos los dos.
-Yo a menudo lo hacía cuando la tenía en mi casa.
-Y aquí estamos.
-Aquí estamos. -Le sonrío.

Ian me acaba de dejar en mi casa y tras marcharse veo a Holly sentada en la escalera del portal. En cuanto me ve se levanta de golpe.
-¡Te voy a matar! -Me chilla.
-¡¿Por qué?! -Le digo con fingido miedo y levanto las manos como para protegerme.
Ella se acerca a mí y me da un abrazo.
-Me he tenido que enterar por Matt de lo que te ha pasado. -Dice mientras se separa.
-Pensaba contártelo...
-Ya claro.
-Venga, vamos arriba. No quiero estar aquí fuera. ¿Te quedas a comer?
-Claro, te va a costar librarte de mí.

-Ese cabrón te está jodiendo pero bien. -Dice Holly mientras terminamos de comer.
-Dímelo a mí.
-¿Y qué vas a hacer?
-Seguir con mi vida. No voy a dejar de hacer lo que hago por su culpa.
-Bien dicho.
-Oye, ¿te importa que llame a Melanie y a Olivia? Tengo que contarles lo que ha pasado y me apetece una tarde solo de chicas.
-Claro que no, además hace mucho que no las veo. ¡EH! -Dice de repente.
-¿QUÉ?
-¡¿Vemos Frozen?!
Río a carcajadas.
-¡SÍ!
Mojo un dedo en el vaso de agua y le salpico a Holly en la cara.