.

domingo, 26 de abril de 2015

Capítulo 30.

Estamos las tres bailando en el piso de arriba de la discoteca formando un pequeño círculo, pues al haber mucha gente estamos algo apretujadas. Tras bailar un buen rato nos acercamos a la barra y pedimos un cubata.
-¡Cuánta gente joder! -Dice Melanie apartándose el pelo de la cara.
-Ya ya, que puto agobio. -Contesto.
-Ahora que tenemos bebida nos harán pasillo y todo, para que no se lo tiremos encima a la gente. Además ante una zorra me ha dado un empujón que casi me tira al suelo. Me voy a liar a repartir.
Melanie y yo miramos a Liv.
-Liv la camorrista. -Digo dándole una palmadita en el hombro.
Bajamos al piso de abajo con nuestros cubatas, por hacer algo y vemos que se ha formado un corro. Nos acercamos a mirar y dentro hay un chico bailando, supongo que será una batalla. Nos acercamos al principio del corro y nos abren paso para que pasemos. Los vasos funcionan. Estamos en "primera fila" y ahora se ve perfectamente. Ahora baila una chica, con el pelo largo y negro, se mueve bastante bien. El chico con el que está batallando la mira con una sonrisita de suficiencia y la aparta con un suave empujón cariñoso para bailar él. Es alto, pelo castaño y guapo, muy guapo. La camiseta de manga corta gris que lleva deja ver que hace deporte. Bebo un sorbo de mi cubata sin dejar de mirarle, también baila muy bien.
-¿Quieres un babero? -Me dice Melanie, que está a mi lado.
Me río pero sigo mirándole. Él se para para que baile la chica y por un momento sus ojos se posan en mí. Como me ha pillado mirándole aparto la vista para ver como baila la chica, pero no lo puedo evitar y vuelvo a mirarle, que me sigue observando. Esta vez no aparta la vista. Una pequeña sonrisa asoma en sus labios. "Bueno, pues voy a aprovechar", le guiño un ojo y seguidamente me giro para salir del corro pues igual le he espantado con mi gesto. Mis amigas me han seguido y Liv me tira del brazo.
-¿Por qué te vas?
-Necesito ir al baño. -Miento y bebo otro trago largo de mi cubata-. Esperadme aquí y sujetadme el vaso, en seguida vuelvo.
Me voy hacia los baños pero en vez de entrar me quedo en los lavavos y me miro al espejo. Hoy me veo bastante guapa, el pelo rara vez me queda como yo quiero y hoy me ha quedado completamente liso, igual que el maquillaje. Saco la ralla negra del ojo de dentro de mi sujetador y me repaso la parte inferior del ojo. Al terminar la devuelvo a su sitio y salgo de los baños volviendo a donde están mis amigas. El corro ya se ha disuelto. Liv me tiende mi vaso y yo lo cojo, volviendo a beber.
-Tu chico ha ganado la batalla.
-¿Mi chico?
-Al que no parabas de mirar, cabrona.
Sonrío sin decir nada, pero me pongo algo roja.
-Ayayay. -Añade Melanie con voz de abuela.

Al cabo de un rato, cuando nos acabamos los cubatas vamos a la barra dejarlos. Me agacho un momento para colocarme la tira del tacón y cuando me levanto mis amigas no están. ¿Dónde coño han ido? Miro a los lados y al frente, a lo lejos las veo subir corriendo las escaleras hacia el piso de arriba. ¿Pero qué hacen?
-En cuanto me han visto han salido corriendo. -Oigo un voz a mi lado.
Me giro y unos ojos marrones claros me miran, es el chico de la batalla. De cerca es aún más guapo.
-Bueno, ya estoy acostumbrada a que actúen de forma algo rara.
Él ríe sin apartar la vista de mí. Me tiende la mano.
-Soy Isaac.
-Blair. -Le contesto estrechándosela.
-Muy bonito.
-Gracias.
-Lo digo en serio, no es por quedar bien. -Pega un sorbo a su cerveza y mientras traga mis ojos se van a su boca. Tiene unos labios bonitos y carnosos. Le vuelvo a mirar a los ojos.
-Me alegra saberlo. -Sonrío.
La chica que estaba con él en la batalla se acerca a nosotros y le coge a Isaac del brazo.
-¿Nos vamos? -Oigo que le dice-. Estoy cansada...
-Sí, claro. Mañana hay ensayo, no me acordaba. -Me da la impresión de que está dándome una explicación de su marcha aunque se lo esté diciendo a ella.
-Ella es Blair. -Le dice.
La chica me sonríe y se acerca a mí.
-¡Hola! -Dice animadamente-. Soy Marnie.
Me cae bien inmediatamente. Observo que tiene pecas sobre la nariz y a ambos lados.
-Hola. -La saludo con una sonrisa.
-Sé que no nos conoces de nada pero, ¿tienes la tarde de mañana libre?
-Sí -contesto automáticamente- ¿por qué?
-Isaac y yo bailamos en una academia y mañana por la tarde hacemos una exhibición todos, necesitamos que venga gente, ¿te animas?
No sé las ganas que tendré mañana, pero su ánimo me contagia, por lo que contesto.
-Claro, ¿dónde es?
-En Pershing Square Downtown, a las siete.
-Allí estaré.
-Si no tuvieras esa carita de buena no convencerías a tanta gente. -Dice Isaac.
Marnie le da un codazo en el estómago y el finge dolor llevándose la mano al mismo.
-Venga, despídete, te espero fuera. -Dice ella-. Adiós Blair, encantada.
-Lo mismo digo.
Se marcha e Isaac se coloca en frente de mí.
-No tienes por qué ir, no te sientas mal por ella.
-Bueno, no tengo nada que hacer así que quiero ir.
-Entonces, te veré mañana. -Me sonríe y yo me quedo algo aturdida por su sonrisa.
-S... sí. -Consigo decir.
-Hasta mañana. -Me da un caricia rápida en el brazo y el contacto de sus dedos me provoca un escalofrío que me recorre toda la espalda.
Se gira y se marcha.
-Adiós. -Digo, pero ya se ha ido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario