Pasan los días sin saber nada de Ian. Su chaqueta al final va a oler a mí, de tanto tenerla conmigo. Más que nada porque no hago más que cogerla. Hablé con Matt esa misma noche y se rió al saber que me gusta un poco. Bueno, un poco bastante, lo admití. Me dijo que podíamos planear otro encuentro "casual" con él y así lo veía otra vez. Me reí y dije que no, primero, sabía que era broma, segundo, me cabrearía bastante que Matt lo hiciera al contrario; quedar conmigo solo para ver a otra chica.
El viernes por la noche me preparo para ir a trabajar al pub y cuando me estoy maquillando me suena el móvil. Al terminar voy a la habitación para ver quién es. Un mensaje. Número desconocido.
22:14
Aún sigo esperando mi chaqueta :)
Xo Ian.
Me quedo mirando la pantalla con la boca abierta. Lo leo otra vez. Tres veces.
-¡Aaaaaaaaaaaah! -Chillo emocionada.
Loki viene corriendo y ladrando preparado para atacar a lo que sea que me ha hecho gritar. Me subo a la cama y me pongo a saltar toda contenta. Loki sigue mis saltos moviendo la cabeza arriba y abajo y se va. Me dejo caer y me quedo tumbada, pienso que contestarle. Empiezo a teclear.
22:30
Aquí está, esta noche trabajo en Oasis, pásate y te la doy :)
Le doy a enviar y sonrío como una boba. Abro el WhatsApp de Matt y le mando un mensaje.
22:32 Yo: Le has dado tú mi número?
22:34 Matt: Sip. ¿Te has enfadado? :(
22:34 Yo: No, tonto. *Corazón*
22:35 Matt: Ya me lo agradecerás :)
Abro el de Mel y Liv.
22:36 Yo: Esta noche le veeeeeeeeeeo :)))))
22:37 Mel: Tooooma ya, pásalo bien zorrona.
22:37 Liv: Ya nos contarás :D
22:37 Yo: Mañana sin falta :)
Me doy los últimos retoques y salgo de casa, con la chaqueta de Ian en la mano. En la parada del metro, espero a que venga. A estas horas aún se está bien, porque hay bastante gente. Pero a la hora de volver ya es otra cosa. Porque no hay nadie y las pocas personas que hay, en su mayoría algún que otro tío, dan mal rollo. Y me acojono con cualquier cosa. Muchas veces mi compañero de trabajo, Noah, me trae de vuelta en su coche.
Ya hay algo de ambiente cuando llego al bar, saludo rápidamente a Noah con la mano, que está atendiendo a una chica y él me devuelve el saludo. Me dirijo a la parte de atrás para dejar las cosas y voy a la barra. Noah se acerca a mí y me da un beso en la mejilla. Siempre he pensado que Noah está buenísimo. Tiene un cuerpo que te caes para atrás, cara de modelo de revista y pelo muy rubio al que se hace un pequeño tupé.
-¡¿Qué tal el camino de ida?! -Me dice al oído para que le oiga por encima de la música.
-¡Bien, nadie me ha querido tirar a la vía!
-¡¿Qué?!
-¡Que muy bien! -Levanto el pulgar por si no me ha vuelto a escuchar.
-¡Luego hablamos, que esto se empieza a llenar! -Se va al otro lado de la barra para atender a la gente.
Hago lo mismo con la gente que se acerca a la barra. Atiendo a un hombre que levanta un dedo para que vaya. Me inclino sobre la barra para oír mejor.
-Un... Un... Rrrron cocacccola. -Dice arrastrando las palabras.
Me río y le pongo el cubata no muy cargado porque está a un paso de ir por los suelos. Lo coge y me da el dinero justo.
-¡Gracias ggguapa! -Coge el vaso y se va.
Pongo los ojos en blanco y me poyo en la barra de brazos cruzados. Miro la hora, las 00:15. Ian no aparece. "Igual ha decidido que no quiere verme más..." Me pongo un chupito de tequila y me lo bebo. Ay, que asco. Pero el calor del alcohol me relaja. Al cabo de unos minutos oigo gritar a la gente. Más bien a las chicas. Miro al fondo donde se ha formado una especie de piña. En cuanto se apartan un poco veo salir a Ian algo agobiado sonriéndolas. El corazón me da un brinco. ¡Joder! Me doy la vuelta y muevo botellas por hacer algo.
-¡¿Blair?! -Oigo detrás de mí.
Me giro en seguida y automáticamente aparece una sonrisa en mi cara. "¿Pero qué hago? Puñetero tequila..." Me acerco a la barra, en frente de él.
-Hola. -Sigo sonriendo-. Espera, que voy a por tu chaqueta...
Hago ademán de irme y me coge la muñeca por encima de la barra, impidiéndomelo. Vuelvo a girarme de cara a él y miro su mano sobre mi muñeca. No en plan de que me suelte, la verdad estoy encantada. Seguidamente le miro a él. Me suelta en seguida.
-En realidad, la chaqueta no me importaba mucho. -Sonríe ligeramente.
Sigo mirándole, callada. Sin saber que contestarle. Él vuelve a hablar al ver que no digo nada.
-Quería verte, más bien. -Me mira intensamente y yo le devuelvo la mirada, que aún no he retirado de él.
Le oigo perfectamente a pesar del ruido y él no está gritando. Es la primera vez que le miro tanto rato seguido. Él no aparta la mirada, yo tampoco. Sus ojos se posan en mis labios por un pequeño instante y aparta la mirada hacia su derecha. Noto que dice algo pero no le escucho, estoy embobada mirándole. Vuelve la vista hacia mí como esperando una respuesta.
-¡Perdona...! ¡¿Qué?!
-Que ese de ahí parece impaciente por que le atiendas.
Aparto la vista de él de mala gana y miro a ver a quién se refiere. Un tío me mira con cara de enfadado y golpea impaciente con los dedos en la mesa. Voy hacia él y noto la vista de Ian clavada en mi espalda.
-¡Ya era hora, joder! -Me dice en cuanto llego.
Con una mano me apoyo en la mesa y la otra la pongo en mi cintura.
-¿Quieres algo? -Le contesto lo más borde que puedo.
-Para empezar un poco de rapidez.
Decido no contestarle y vuelvo donde Ian, dejando al tío con cara de estupefacto.
-¿Todo bien? -Pregunta al llegar en frente de él.
-¡Genial! -Contesto cabreada.
-No lo parece. -Dice aguantándose la risa.
Sonrío al verle la expresión. Pasa lo mismo de antes. Se queda mirándome y yo le devuelvo la mirada. Involuntariamente me muerdo el labio. "¡Mierda!" No quiero ver su reacción, me muero de la vergüenza, aparto la vista inmediatamente y le indico con el dedo índice que espere, sin mirarle. Me dirijo a toda prisa al almacén. Cierro la puerta y me apoyo de espaldas contra ella. Me cubro la cara con las manos.
-Soy idiota, soy idiota. Muy inteligente Blair, va a parecer que eres una desesperada, o una pervertida o yo que sé. Seguro que se ha asustado y se ha ido...
Alguien golpea la puerta con los nudillos y me quedo callada.
-Blair, abre. -Es Noah.
Suspiro de alivio y abro. Él se apoya sobre el hombro en el marco de la entrada.
-Te veo sofocada...
-Sí, hoy no hago más que meter la pata. -Me aparto el pelo hacia atrás.
-¿Por Somerhalder?
-¿Sabes quién es?
-Casi todo el mundo lo sabe por aquí, cielo. -Me sonríe.
Me cruzo de brazos y resoplo. Noah se acerca a mí y me frota el brazo.
-Tú no te preocupes, si lo tienes loco.
Le miro en seguida, con cara de sorpresa. La idea de que le guste me sube el ánimo a la altura de... No sé donde, muy alto.
-¿Cómo?
-He visto como te mira. Anda, vuelve ahí con él. Además, estamos de turno.
Me da una caricia rápida en la mejilla y se va. Respiro hondo, me coloco bien el pelo y salgo del almacén para volver con Ian.
No hay comentarios:
Publicar un comentario