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sábado, 15 de noviembre de 2014

Capítulo 2.

Domingo al mediodía, me despierto de muy buen humor al haber dormido hasta tan tarde. Me estiro de unas maneras que parece que estoy poseída y cojo el móvil de la mesita. Tengo unos cuantos mensajes y abro la conversación de grupo con mis amigas; Melanie y Olivia. Leo los que han ido mandando.
10:30 Mel: Buenos días feeeeas!
12:30 Liv: Más bien buenas tardes.
12:35 Mel: Qué horas son estas...
12:36 Liv: Es domingo, hay que aprovechar.
12:40 Yo: Holi florecillas :)
12:43 Mel: Hombre, la bella durmiente. A lo que iba, tenéis planes esta tarde?
12:44 Liv: No. ¿Qué queréis hacer?
12:44 Yo: Yo tampoco.
12:45 Mel: Os apetece peli en mi casa?
12:47 Yo: Siiiii. Además os tengo que contar.
12:48 Mel: Genial, venid sobre las 5 y media.
12:48 Liv: Okey :D
Bloqueo el móvil y me levanto de la cama con mucha pereza. Me quedaría ahí todo el día. Voy hacia el baño y me lavo la cara, me seco con la toalla y me miro al espejo. Tiene gracia que los días que no tengo que salir por la mañana el moño me quede genial, con ese look un poco despeinado que intento conseguir entre semana para ir al trabajo y nunca me sale. Noto un cosquilleo en la pierna y doy un salto hacia un lado sobresaltada. Es Loki.
-Por qué serás tan sigiloso... Algún día me da un ataque. -Le acaricio el cuello.
Voy a la cocina y él me sigue bien pegado sabiendo que va a tener su desayuno. Preparo el suyo, luego el mío y me siento en la mesa comiendo lo poco que me he puesto, al ser tarde. Tengo que ir a sacar al perro así que termino rápido, recojo y me voy a vestir. Me pongo unos leggins negros, una sudadera sin capucha roja con el logo de Nike en blanco y unas Vans negras. En el baño me lavo los dientes, me cepillo bien el pelo hasta que quede liso pues dormir con el moño me lo ha dejado algo ondulado. Me pongo un poco de rímel y me echo colonia. Vuelvo a la habitación donde cojo el móvil y a continuación me dirijo al recibidor donde Loki ya está esperando con la correa en la boca. Me río al verle. Pongo la mano debajo de su hocico y el deja caer la correa, la cojo y se la ato al collar. Cojo las llaves de la mesita y salgo.

Hoy cambio de parque y voy a otro un poco más lejos de al acostumbrado cuando le saco a pasear. Loki tira fuerte de la correa arrastrándome con él, deseoso de correr a sus anchas. Le desato la correa y sale disparado a dar vueltas por ahí. Para pasar el rato saco el móvil y me hago unas fotos, las miro y salgo horrible así que las borro todas. Suspiro y me vuelvo a guardar el móvil. Al cabo de un rato Loki vuelve hacia mí con otro perro. Ato al mío y el otro se queda a mi lado mirándome. Pongo la correa de Loki en mi muñeca a modo de pulsera para que no se escape y me agacho en frente de el otro para acariciarle.
-Que bonita eres, ¿te quieres venir conmigo? -Le rasco la cabeza y cierra los ojos sacando la lengua, resulta muy graciosa así que me río.
-¡Nietzsche! -Oigo que gritan.
Giro la cabeza y casi me da un infarto. Se acerca corriendo el mismo chico del semáforo, la carrera hace que su pelo se agite al viendo, me lo imagino con el flotador y en bañador en plan "Los vigilantes de la playa". En cuanto llega la coge por el collar, yo me levanto y me aparto un poco, con el corazón a mil. Él ata a su perra y se vuelve para mirarme. La cara de susto se le cambia por la de sorpresa, una sonrisa asoma en sus labios.
-Hola, chica del semáforo. -Sonríe del todo mostrando unos dientes bancos y perfectos.
"Chica del semáforo", se acuerda de mí. Por dentro doy saltos de alegría. Me quedo embobada y no me salen las palabras.
-¿Estás bien? -Deja de sonreír y se acerca un poco, preocupado.
Parpadeo muy rápido para cambiar mi expresión y le sonrío un poco forzada, pues aún sigo sorprendida por su aparición.
-Sí... Sí, es que estoy un poco dormida. -Me pongo más colorada que nunca y giro la cabeza hacia abajo, coloco bien la correa de Loki. Por hacer algo, para que no me vea el color del que se me ha puesto la cara.
Oigo su risa. Ays...
-Gracias por haberla cogido.
Le miro sin saber a que se refiere, frunciendo ligeramente el ceño. Señala con un dedo a la perra.
-Nunca se suele escapar así, le ha debido de gustar mucho tu perro.
Le sonrío ya más relajada.
-Sí... -Contesto sin saber que más decir. Y me siento idiota, adiós a la relajación. "Piensa piensa, dile algo más..."
-¿Sueles venir mucho por aquí? -Me mira fijamente, veo que sus ojos son azules. Azules muy claros. Me gustaría acercarme para verlos de cerca.
-Eh... No, hoy me apetecía cambiar. -Me echo el pelo hacia un lado porque se me ha puesto en la cara y él vigila con atención mi movimiento. "No te vuelvas a poner roja, no te vuelvas a poner roja".
Se queda mirándome durante unos segundos y no le aparto la mirada. Noto que me pongo del mismo color que la sudadera. Joder.
-Por cierto, soy Ian. -Me tiende la mano sonriendo.
Miro su mano y la estrecho con la mía. Que suave y... Fuerte. Me imagino esa mano retirándome el pelo de la cara, acariciando mi espalda... "¡Contrólate!"
-Yo Blair. -Me hace falta toda mi fuerza de voluntad para soltarle.
-Blair... Que bonito. -Mi nombre de su boca suena tan... Sexy.
Le sonrío atontada y menos mal que él en seguida dice algo.
-Bueno, yo me tengo que ir, gracias otra vez por haber cogido a Nietzsche. Espero verte más veces por aquí, Blair. -Me giña un ojo y se da la vuelta en seguida. Se aleja.
Yo me quedo viendo como se va, con el corazón aún desbocado. "No te vayas..." Loki me da con el hocico en la pierna y me saca del trance. Sonrío como una tonta.
-Gracias, Loki. Hoy te has ganado una chuche. -Me mira sin entenderme, claramente, y mueve la cola- Vamos a casa.

Salgo del ascensor y voy hacia la puerta D. Toco el timbre y espero. Oigo unos pasos acercándose a la puerta, muy lentos. Melanie lo hace adrede para dejarme esperando fuera y sacarme de quicio.
-¡VAMOOOOS! -Intento parecer enfadada pero me río. Además, estoy demasiado feliz para cabrearme.
Mel se ríe al otro lado de la puerta y abre. Se me queda mirando.
-¿Y esa cara de boba? ¿Te has echado novio? -Se ríe y me da con un dedo en la tripa, chinchándome.
-Ya os dije que os tenía que contar.
-Vamos entra. -Se dirige al interior de la casa.
La sigo y cierro la puerta detrás de mí. Liv está ya toda tirada en el sofá.
-Holaaaa. -La saludo.
-¿Qué nos tienes que contar? -Me pregunta Liv directamente.

-Que vivan los semáforos. -Dice Mel cuando termino de contarles la historia.
-¿Y vas a volver a ir a ese parque? -Pregunta Liv.
-Por supuesto -Me río- pero voy a esperar un par de días o así, no quiero parecer desesperada por verle. -Interrumpo a las dos antes de que hablen- Aunque lo esté, no hace falta que lo digáis.
-No aguantarás más de dos días. -Se ríe Liv.
-Bueno, pues vosotras ayudadme a que no vaya.
-Es que nosotras QUEREMOS que vayas. -Dice Mel.
-Voy a quedar mal si voy mañana.
-Que no tonta, si además él lo estará deseando también. -Liv me tira un cojín.
Lo cojo antes de que me de en la cara.
-Seguro que tiene a más chicas por ahí igual que yo, esperándole en el parque. Además mañana trabajo a esa hora, igual luego no está...
-Sí, mañana estaréis en fila todas mientras viene. -Dice Mel- Deja de ser tan negativa, coño. Igual él también trabaja y entre semana va por la tarde.
Resoplo y hundo la cara en el cojín.
-En resumen, mañana vas a ir. Punto. -Añade Liv- Venga, vamos a ver la película ya.
Sigo sin estar convencida, pero no digo nada porque vamos a seguir en el mismo punto del que empezamos. Doy por zanjado el tema y nos ponemos a ver la película, ya me comeré la cabeza luego...

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