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sábado, 9 de mayo de 2015

Capítulo 32.

No sé muy bien qué hago aquí. Ni siquiera recuerdo como he llegado. Me encuentro en la puerta de entrada de la casa de Ian. Pero no me atrevo a llamar. Me sé el código pero no me parece bien abrirla yo. No me siento bien conmigo misma. Ayer mismo "estaba" con otro chico y ahora voy a por otro. Pero le necesito, no puedo estar sin él. No he sido yo misma del todo estos últimos días. Me quedo mirando la puerta gris oscuro como una tonta durante no sé cuanto tiempo y decido que no hago nada aquí. Él no quiere verme, seguro. Me giro hacia mi derecha y empiezo a andar. Oigo como se abre una puerta a mis espaldas. "No, por favor". 
-¿Blair? -Oigo detrás mío.
Me detengo en seco y giro sobre mí lentamente. Al verle un jadeo involuntario sale de mi boca. Está tan guapo y perfecto como siempre. ¿Es que no le ha afectado lo mas mínimo nuestra ruptura? Me quedo mirándole como si tuviera en frente un problema de matemáticas imposible de resolver. Atisbo a ver que tiene unas ligeras ojeras bajo los ojos.
-¿Qué... Qué haces aquí?
¿Qué hago aquí fuera? ¿O qué hago aquí sin más?
-Yo... Pues... -Sinceramente no sé que contestarle.
Ian se acerca a mí lentamente y yo no aparto la vista de él. Seguro que piensa que tengo algún problema en la cabeza.
-Quería... -Comienzo a decir cuando se queda a medio metro de mí-. Ver que estabas bien.
-Pues creo que puedes comprobar que no lo estoy.
Las lágrimas que tanto he derramado estos días amenazan con salir de nuevo. Él no está bien y es por mi culpa.
-Quise llamarte, pero...
-Lo siento. -Me interrumpe.
¿Qué?
-¿Que lo sientes? -Pregunto confusa.
-Sí, lo siento. Siento no haberte comprendido por lo que hiciste. Han sido unos días muy duros para ti por lo de tu madre, necesitabas a alguien que te comprendiera y te conociera de verdad y yo no era esa persona. -Se acerca medio paso a mí-. Entiendo que fueras a verle a él, entiendo que no pensabas con claridad por lo que sucedió antes entre tú y yo. Cuando nos viste a Nina y a mí... Pero estabas tan enfadada que no sabía como explicártelo. Y él último día que nos vimos, cuando encontré las palabras para explicarte lo que pasaba... Me soltaste eso y no supe como reaccionar. Y te fuiste sin dejarme asimilarlo, diciéndome que me querías como despedida.
-Espera, espera. -Le corto levantando la mano-. No quiero que te disculpes ni me des explicaciones de nada. Soy yo la que te tendría que estar dando una y no la tengo. Deberías haberte marchado en cuanto me has visto sin ni siquiera mirarme. ¿Es que no me odias? Porque yo me odio a mi misma por lo que he hecho.
-¿En serio crees que yo te...? -El sonido de su teléfono le interrumpe.
Nos miramos a los ojos, intentando decirnos con la mirada lo que no se puede explicar con palabras. Su teléfono sigue sonando pero él no aparta la vista de mí. Al cuarto tono lo saca de su bolsillo y contesta.
-Kat... Sí, iba para allí... Vale, sí... Hasta ahora. -Cuelga.
-Lo siento, tienes prisa. -Le digo mientras guarda su móvil.
-No la tengo. Ahora no.
Alarga su mano y me roza el pómulo con los dedos. Yo cierro los ojos ante su contacto y una lágrima corre por mi mejilla, chocando con uno de sus dedos. Se merece algo mejor que yo. Está disculpándose después de todo y soy yo la que debería hacerlo. Con mi mano derecha le acaricio el dorso de la suya y me aparto dándome la vuelta. Alejándome de allí.

Ian:

-No sé qué hacer Kat. No sé que decirle para que sepa lo mucho que la quiero, que no la odio, que no estoy ni siquiera algo enfadado por lo que hizo con él. Que comprendo lo difícil que está siendo todo para ella.
Katerina se incorpora en el sofá y me coge una de mis manos, que están en forma de puños sobre mis muslos.
-Por lo que me has contado de ella, es muy insegura. Te quiere más de lo que tu piensas. Te ha hecho daño y no puede perdonarse a sí misma. Lo último que podías hacer era pedirle perdón. Créeme, sé lo que se siente.
Claro que sé lo que se siente, estuvo durante todo un año sintiéndose como una mierda por culpa de aquel cabrón que no dejaba de usarla a su antojo y tratándola como un trapo viejo. No me quiso escuchar hasta que él la hizo daño de verdad. No pude estar sin hacer nada por más tiempo y fui a por él. ¿Quién coño se creía que era por hacer daño a una mujer? Por hacerle daño a ella, mi mejor amiga. Me froto los nudillos de mi mano derecha con la otra mano recordándome como quedaron después de...
-Entonces, ¿qué vas a hacer? -Me pregunta ella.
-No lo sé. La verdad que no lo sé. Pero no quiero perderla, Kat.
-No lo harás. Tú dale algo de tiempo, que se le pase lo que sea que le pasa.
-Tengo miedo de dejarla sola, con ese hijo de puta por ahí suelto.
Si le pasara algo, si le hiciera algo. Solo de imaginármelo... Me gustaría poderle encontrar yo mismo, hacerle pagar todo el sufrimiento que le está causando a ella y a su familia.

Blair:

Al día siguiente me levanto pronto para ir a trabajar, muy cansada. No he dormido mucho ya que no he parado de llorar hasta que el sueño me venció. ¿Cuándo va a acabar esto? Aún no sé por qué ayer me fui así, parecía que las cosas entre Ian y yo se iban a arreglar y la he vuelto a cagar.
Entro en la cafetería y Emily me saluda con un asentimiento seco de cabeza. Como se nota que es lunes. Cuando salgo de dejar las cosas en el almacén me acerco a la barra, hay un hombre esperando.
-¿Qué te pongo?
-Un cortado para llevar, por favor.
-En seguida.
Le cobro y en cuanto está listo se lo preparo en un vaso de cartón. Como no hay mucha gente no le he pedido el nombre.
-¿Te importaría que pusiera esto fuera? -Me enseña un trozo de papel.
En la foto hay un coche y debajo pone que se vende. Me fijo mejor en el coche, es un Chevrolet Sail en color rojo.
-Pues la verdad es que necesito comprarme un coche así que me interesaría.
-¡Genial! -Contesta-. Toma -Me tiende la hoja.
La cojo y la observo de más de cerca.
-Debajo está mi número, piénsatelo bien y si sigues interesada llámame.
-Bien, muchas gracias.
-A ti. -Me sonríe cogiendo el vaso del mostrador y se va.
Emily se acerca con tazas vacías en la bandeja.
-¿De qué hablabas con ese?
-Le voy a comprar el coche.
-Lo de todos los lunes entonces.
-Lo de todos los lunes.

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