-¡Eh, hola! -Me saluda.
-Hola. -Le devuelvo el saludo y sonrío, pero noto que la sonrisa no llega a mis ojos. ¿De qué va esto?
-¿Os conocéis? -Pregunta Ian frunciendo el ceño, confuso.
-No exactamente... -Contesto.
-Fuí esta mañana al Hard Rock donde ella trabaja.
-No sabía que también trabajabas en una cafetería. -Ian me mira curioso, yo me enojo de hombros a modo de disculpa por no contárselo. Él vuelve a mirar a Nina-. Bueno, ¿qué haces aquí?
-Yo también me alegro de verte... -Pone una expresión de fingido dolor-. Estaba con Julie y me ha dicho que se ha cambiado la hora de rodaje de mañana, me pidió que te lo dijera.
-¿Y no podías mandarme un mensaje? -Dice con voz suave, supongo que por no parecer borde, como antes.
-Pasaba por aquí y como te he visto pues... -Vuelve a mirarme.
Yo desvío la vista de la de ella, porque la estaba mirando de arriba a abajo. Nos quedamos los tres en silencio unos instantes. Yo miro a lo lejos como Loki y Nietzsche juegan. Tengo un mal presentimiento sobre Nina e Ian.
-Pues yo me voy ya. -Rompe ella el silencio-. Hasta luego chicos. -Nos dirige una sonrisa.
-Adiós. -Decimos los dos a la vez.
Ella se aleja, observo su pelo largo y castaño balancearse con su movimiento, mucho más bonito que el mío... La sigo mirando sin darme cuenta de que tengo el ceño fruncido ligeramente hasta que desaparece. Ian chasquea los dedos en frente de mi cara y le miro, suavizando la expresión.
-¿Qué pasa? -Me pregunta.
-Nada.
Él me sigue mirando, porque no me cree. Me encojo de hombros.
-¿Estuvisteis juntos? -Suelto sin pensar.
Supongo que él se esperaba algo así, al no alterarse su expresión lo más mínimo.
-Sí.
-Ah. -Desvío la mirada de él.
-¿Sabes que solo tengo ojos para ti no?
Mi corazón se acelera en seguida y vuelvo a clavar mi mirada en la suya. Está con las manos en los bolsillos de su pantalón vaquero y con una expresión tan dulce que me olvido por completo de la situación de antes.
-Pues... -Digo sin saber que contestar.
-Pues ya lo sabes. -Me sonríe.
No sé en ese momento que pasó por mi cabeza para decir lo que le dije a continuación, pero decidí ser sincera con él.
-Ian yo... -Me miro los dedos de las manos-. Me gustas mucho, creo que ya te habrás dado cuenta de eso. Quiero que sepas que... -Me tiembla un poco la voz debido a los nervios.- Que soy muy insegura y no sé... Yo...
Ian se acerca del todo a mí y me coge la cara con las manos, obligándome a mirarle e interrumpiendo lo que estaba diciendo junta sus labios con los míos, con fuerza, durante unos segundos y se separa. Yo suelto la respiración que tenía contenida por su beso en un jadeo y él sonríe, sigue con los ojos cerrados y tiene su frente en contacto con la mía.
-No sabes cuanto deseaba oírte decir por fin lo que sientes. -Se separa para mirarme-. Jamás te haría daño. -Ahora está serio, yo le miro a los ojos fascinada por su mirada azul-. Nunca pensé que sentiría algo tan fuerte y tan rápido como me ha pasado contigo.
Le acaricio la mejilla con dos dedos y él cierra los ojos, aprovecho para acariciarle el párpado derecho y luego el otro. Después dejo caer la mano hacia una de las suyas que reposan aún a ambos lados de mi cabeza. Ian abre los ojos. Nos sonreímos como dos tontos durante unos segundos. Oímos unos ladridos a nuestros pies. Desviamos la vista hacia allí, son nuestros perros, Loki me da en la pierna con el hocico. Ian se aparta de mí y se agacha frente a mi perro, le acaricia la cabeza.
-No te pongas celosillo éh. -Loki le da un lametón en el final de la barbilla.
Nietzsche también quiere su parte y se intenta hacer sitio entre ellos. Me río mientras los observo.
Me observo en el espejo del ascensor mientras subo a casa con Loki a mi lado sentado y cansado, ha sido un paseo largo. Veo la sonrisa de idiota que no se me borra de la cara y el color de mis mejillas, "¿quién es esta chica y que ha hecho conmigo?". He sido tan feliz estos últimos días... Recuerdo el último beso que nos hemos dado abajo en el portal después de que Ian insistiera en acompañarme a casa. El ascensor llega al cuarto piso con la sacudida de siempre, sacándome de mis pensamientos y salimos Loki y yo. Ya en casa dejo la correa y las llaves encima de la mesita de la entrada y voy al sofá, tirándome por encima del respaldo, al estar colocado de espaldas a la puerta de casa cuando llego. Sigo con esa sonrisa dibujada en mi cara. En ese momento suena el timbre. Loki está tan cansado que no corre a la puerta ladrando como de costumbre y está tumbado en su cama. Me levanto de un salto y voy a la puerta. Abro y veo a Holly ahí plantada. Holly es un poco menos alta que yo, tiene el pelo negro a la altura de los hombros, los ojos marrones y es morena de piel. Ella me ve y grita. Yo hago lo mismo y nos abrazamos muy fuerte balanceándonos de un lado a otro.
-¡Parece que hace una eternidad que no te veo! -Me dice y me da un beso en la mejilla.
Seguimos abrazadas.
-¡Sí! Como te he echado de menos.
Nos separamos y entramos en casa, nos sentamos en el sofá. Yo me siento girada a ella con las piernas cruzadas encima del sofá.
-Bueno, ¿qué ha pasado contigo durante mi encierro? -Pregunta.
Sonrío.
-¿Por qué lo dices?
-Por esa cara de felicidad que me tienes.
Agarro un cojín y entierro la cara en él, soltando un gritito de emoción. Holly me lo quita a la fuerza y ríe.
-¡Cuenta!
-Pues hay un chico...
-¿Cómo se llama? -Me interrumpe.
-Ian. -Digo su nombre con adoración, como acariciándolo con la lengua al decirlo.
-¿Cómo es? -A ella le brillan los ojos de emoción.
-Pues... -Visualizo la imagen de él cuando estábamos sentados en el cartel de Hollywood-. Alto, fuerte, está muy bueno, -recalco el "muy", Holly sonríe- pelo negro, ojos muy muy azules, es perfecto. -Sonrío-. Simpático, amable, se preocupa por mí... ¡Le gusto! -Sonrío más y Holly da unas palmaditas emocionada-. ¿He dicho ya que es perfecto?
-Solo unas mil veces. -Ríe-. Me alegro de que por fin hayas encontrado a alguien, desde Matt...
-Ya, ya. Yo también.
-¿Cuánto hace que lo conoces?
-Mmm... Unas dos semanas.
-Vaya. -Dice sorprendida.
-Sí... Así de rápido ha sido todo.
-Desaparezco un momento y mira...
-Tienes que desaparecer más a menudo. -Río.
Ella me da con el cojín en el brazo y reímos las dos.
-¿Cuántos años tiene?
"Verás que cara pone".
-Treinta y cinco.
Ella abre mucho los ojos.
-¡Vaya! Toma ya.
Voy a decir algo pero levanta la mano para que me calle.
-Ya sabes que la edad no me importa pero... No sé.
-Solo me lleva... -Cuento con los dedos-. ¡14 años! -Suelto una carcajada.
Holly se une a mi risa.
-Dentro de poco solo 13.
-Es verdad, queda poco más de un mes para mi cumple. -Me quedo pensativa.
-¿Y ya habéis...?
-¡No! -Río y le doy en el hombro-. Aún es pronto...
Levanta las manos como disculpándose.
-Solo era curiosidad. Habrás perdido práctica. -Se aparta a un lado riéndose por si le pego otra vez.
-Idiota... -Río también-. ¿Y tú qué tal con Harry?
Harry es su novio, llevan juntos un año y poco.
-Perfectamente. -Le cambia la expresión y se le pone una sonrisa de boba.
-Vaya dos estamos hechas.
-Sí.
Reímos.
-¡Enséñame una foto de él! -Exclama Holly.
Estamos las dos en mi cama con el pijama, como es de matrimonio cabemos de sobra. Aún no le he contado que Ian es famoso, aunque yo no lo conociera de antes.
-Pues... En el móvil no tengo ninguna de él. Tendremos que buscar en internet.
-¿En internet? -Frunce el ceño.
-Sí, es un actor famoso.
-¡¿Tienes un novio famoso?! -Se incorpora de rodillas, destapándonos a las dos-. ¡Busca, busca!
-Oye, que no soy un perro.
Ella se ríe y se levanta para coger mi portátil, vuelve a la cama y sentándose con las piernas cruzadas se pone el ordenador en el regazo. Yo me incorporo y me pongo a su lado para ver la pantalla. Holly abre el navegador. Teclea Ian en Google.
-¿Cómo se apellida?
-Somerhalder-. Contesto rápidamente.
Cuando escribe "Som" le sale en el recuadro blanco de abajo y le da a su nombre, entra en su página.
-¿No querías ver fotos?
-Espera, primero quiero informarme sobre el novio de mi mejor amiga.
Río un poco. Ella empieza a leer por encima.
-A ver... 8 de diciembre, actor y modelo. -Me mira y alza las cejas arriba y abajo muy rápido-. Modelo, wow.
-Tira para abajo. -Digo impaciente.
-Ahora sí que te interesa éh.
-Sigue...
-Mmm... Mira tus suegros. -Recorre la línea con el dedo-. Edna y Robert. Y tus cuñados... Robin y Robert.
Baja un buen tramo para abajo.
-Es un amante de los animales por lo que veo. -Dice.
-Que mono... -Añado mientras miro una foto de él, a la derecha del párrafo.
-¿No hay cotilleos? -Sigue bajando-. ¡Aquí! -Grita.
Pego un bote por el susto.
-Bueno, la lista de novias no es larga...
Pongo los ojos en blanco. Miro detenidamente la pantalla, veo una foto de él y la chica de antes, Nina.
-¡Mira! -Señalo la foto.
-¿Qué pasa? -Mira la foto y lee-. Mmm... Nina Dobrev. Rompieron hace un año. ¿Buscamos por qué? -Me mira.
Niego con la cabeza.
-Ya vale, sal de la página.
-Vaaale. -Le da a atrás y entra en imágenes, se acerca a la pantalla-. Que putilla eres, está tremendo.
-Lo sé... -Digo con voz de viciosa y me río.
Holly pincha en una foto que sale sin camiseta y la hace grande.
-Blair, cariño. -Se abanica con la mano-. No le dejes escapar.
Yo miro embobada la foto.
-No lo haré. -Sonrío.
-¿Te gusta mucho?
Asiento.
-¿Le quieres?
-Sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario