.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Capítulo 47.

Aún seguimos en la misma posición cuando oigo una voz. Más bien un carraspeo, a nuestro lado. Levanto la cabeza para mirar la procedencia del sonido, pero mantengo los brazos alrededor del cuello de Ian, y él los suyos en mi cintura.
Es Héctor.
-Blair, ya tenemos todo lo que nos hacía falta. De tu declaración quiero decir. -Después mira a Ian- En cuanto a ti Ian, haremos que este incidente nunca ha pasado. Entre vosotros y yo... Se merece eso y más.
Me separo de Ian en cuanto él se levanta y me coloco frente a Héctor.
-Gracias, señor Acosta. Por todo. -Le digo.
-De nada Blair, Ian. -Dice a modo de despedida y vuelve hacia el despacho de Dayle.
Me giro hacia Ian. Nos quedamos mirándonos, comunicándonos con la mirada durante un rato que parece una eternidad. Por un momento me acuerdo de mi perrito. Abro mucho los ojos, asustada. Cuando Iván me secuestró Loki estaba en casa. Ian imita mi expresión, alarmado por mi cambio.
-¿Qué pasa?
-¿Loki?
Se relaja en seguida.
-Está bien, Holly se lo llevó a su casa mientras tú... Ya sabes.
Llamo a Holly para avisarle de que vamos a pasar por allí para coger a Loki y para yo hablar con ella de todo, ya que la noche anterior no tuvimos oportunidad. Me dice que Matt también se pasará. Intento no pensar en todo lo que habrán pasado...

Cuando aparcamos cerca de casa de Holly me fijo en las manos de Ian, en el volante. Aún tiene los nudillos manchados. Él apaga el motor y se dispone a salir.
-Espera.
Ian se detiene con la mano en la puerta y me mira confundido. Abro la guantera y saco un paquete de pañuelos.
-Dame tus manos.
Él lo comprende en seguida tras mirárselas.
-Me había olvidado... -Dice en un susurro- Dame, lo hago yo.
-No, quiero hacerlo yo.
Me tiende una de sus manos, froto con el pañuelo pero la sangre está seca. En la misma guantera hay una botella de agua. Dejo su mano en mi regazo y abro la botella. Vierto un poco de agua en el pañuelo y vuelvo a frotar su mano, esta vez se va. Después repito el proceso con la otra mano.
-Espero no volver a tener que hacer esto. -Le digo y para tranquilizarle le dirijo una sonrisa, que creo que no me sale muy convincente.
-Tenlo por seguro. -Me dice con otra sonrisa igual.
Echo de menos verle sonreír de verdad. No quiero que esté así por mí.
-Ven aquí.
Él se acerca leyendo mis intenciones en mi mirada y se acerca todo lo posible que nos permite el coche. Juntamos nuestros labios y los movemos, insistentes mientras mezclamos nuestras lenguas. Enredo una mano en su pelo y le intento acercar más a mí, aunque es imposible. Su mano acaricia mi pierna y sube más arriba, hacia el vértice de mis muslos. El pulso me atrona los oídos cuando llega a su destino y suelto un gemido en su boca, él sonríe contra mis labios. Esto es lo que quería.
Por un momento recuerdo por qué estamos aquí.
-Como sigamos así no saldremos nunca del coche, y tendremos espectadores. -Digo rozando su labio inferior con los dientes.
-Mmm... Te diría que no me importa en cuanto lo primero que has dicho. Pero no quiero que nadie más vea lo perfecta que eres más que yo.
-Sabes que soy solo tuya. -Me separo un poco y le miro a los ojos.
Él me devuelve su mirada azul, más animada que hace unos segundos.
-Y yo que soy solo tuyo.
Nos sonreímos como dos tontos y volvemos a besarnos una última vez antes de salir del coche.

Tras mil abrazos de parte de Holly, otros tantos de Matt y con Loki pegado a mí me decido a hablar de todo lo que ha pasado estas últimas dos semanas. Nos sentamos alrededor de la mesa de la cocina con una cerveza cada uno. Cuento una vez más la historia, con muchos más detalles de los que he contado en comisaría. Observo como Ian se encoge a mi lado, Matt aprieta su mano alrededor de la cerveza, temo que al final acabe rompiendo el cristal y Holly con lágrimas en los ojos.
-Hasta que llegaste tú. -Miro a Holly- Y aquí estoy. -No quiero contarles nada más, no quiero verles así- ¿Cómo supisteis dónde estaba? -Le pregunto a ella.
Holly sorbe por la nariz. Acerco mi silla a la suya y le paso un brazo por los hombros, abrazándola.
-No lo cuentes si no quieres.
-No, no. Tengo que hacerlo. -Se pasa el dorso de la mano por las mejillas y suspira- Fui a Málaga por una corazonada, creía que Jorge... Esto Iván, tenía algo que ver con tu familia. Hablé con tu padre y me enseñó los diarios de tu madre. Dentro contaba muchas cosas, pero leí cuando tus abuelos contrataron a una niñera, que a menudo le pegaba a él, sólo a él.
>>La niñera está desde hace tiempo en la cárcel, por tráfico de niños. -Las dos nos estremecemos a la vez- También leí que fueron de vacaciones a una casa de un lago y tus abuelos invitaron a la niñera. Después no describe mucho más, si no que el hermano de Marta murió ahogado.
>>Llevé ese diario a Héctor Acosta y decidió que mis sospechas tenían sentido por lo que fuimos a hablar con Ángela, la niñera. Ella nos contó la misma historia pero con más detalles en la última parte. Hizo que tu tío perdiera el conocimiento en el agua y le inyectó una droga que para el corazón por un tiempo. Todos creían que había muerto. Ella lo sacó más adelante de la morgue y se lo quedó. Cuando él cumplió quince años se largó y después... Lo de... Tu madre...
Me quedo unos instantes en silencio analizando lo que me ha contado, ella sigue hablando.
-Nos dijo donde estaba la casa y fuimos Héctor y yo para investigar. Esa parte la recuerdas perfectamente. Pensaba que el plan se iba a la mierda cuando me miraste y te quedaste paralizada.
Aprieto más mi brazo a su alrededor.
-No te imaginas la alegría que sentí en aquellos momentos. Tuve que contenerme... No te imaginas cuanto para no abrazarte en ese momento.
Ella entrelaza su mano con la mía y me sonríe.
-Después hablamos con el FBI y se puso en marcha el plan. Mientras ellos iban hacia la casa a mí me obligaron a volver a Los Ángeles. De milagro evito que este tío de aquí -alarga el brazo y le da un manotazo a Ian por encima de la mesa- no viniera a toda pastilla y echara a perder la operación.
Todos nos reímos menos Matt.
-¿Por qué no me dijiste nada?
-Porque con lo cabezota que eres hubieras ido hasta corriendo.
Matt se pone colorado, sabe que es verdad. Todos nos volvemos a reír. Yo me levanto y me coloco detrás de Matt, le rodeo con los brazos y le doy un beso en la mejilla.
-Venga no te enfades.
-No lo hago. -Espeta.
Suelto una carcajada.
-Sí lo haces, síiiiiiiiiii. -Le revuelvo el pelo.
No lo puede evitar y se peina riéndose.

Tras dejarnos a Loki y a mí en casa Ian se marcha a la suya, ya que mañana tiene muchas cosas que hacer. Recuperar el tiempo de trabajo que ha perdido por mi culpa. Claro que él no lo ha expresado así. Nada más tumbarme en la cama ya le echo de menos. Alargo la mano hacia mi mesita en busca del móvil. Pero recuerdo que Iván me lo quitó. "Genial". 
Loki viene corriendo a mi habitación y se tumba a mi lado en la cama, le acaricio mecánicamente debajo del hocico y me acabo quedando dormida con la ropa puesta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario